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Crítica de El Grinch
Análisis

Crítica de El Grinch, la nueva película dibujos animados

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de El Grinch (The Grinch), la nueva película de dibujos animados de Illumination Entertainment, basada en el cuento de Theodor Geisel (alias Dr. Seuss). Cuenta con la voz de Ernesto Alterio y el tema "Igual que tú", compuesto por Antoni Orozco y Pablo López.

El 30 de noviembre se estrena en España la nueva adaptación del cuento de Theodor Geisel (alias Dr. Seuss) convertido por antonomasia en un clásico de la Navidad: El Grinch. El equipo creativo detrás de esta película de animación es ni más ni menos que Illumination Entertainment, que ya había adaptado dos libros anteriores del mismo autor con bastante éxito: Horton en 2008 y Lorax. En busca de la trúfula perdida en 2012.

En versión original, la película cuenta con la voz de Benedict Cumberbatch para el protagonista, mientras que en castellano es Ernesto Alterio quien se ha encargado del personaje.

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Unos teloneros de excepción

La película de El Grinch viene precedida por un cortometraje protagonizado por los Minions, titulado Yellow Is the New Black, en el que se nos narra su evasión de una prisión. Es breve, frenético y divertido y deja constancia una vez más de que estos personajes amarillos funcionan mucho mejor en este formato o como alivio cómico puntual que como protagonistas absolutos de un arco argumental más largo.

Dado que la película está principalmente dirigida a un público muy pequeño, este corto es aperitivo ideal para preparar a la audiencia y predisponerla a pasar un buen rato en familia.

¿De qué va El Grinch?

Cada año, en Navidad, los lugareños de Villa Quién perturban la pacífica soledad del Grinch con celebraciones cada vez más desmesuradas, luminosas y ruidosas. Cuando los Quién declaran que ese año van a preparar una Navidad el triple de grande, se da cuenta de que solo hay un modo de recuperar algo de paz y silencio: robar la Navidad.

Para ello, decide hacerse pasar por Santa Claus en Nochebuena, haciéndose con un reno muy peculiar para tirar de su trineo. Mientras tanto, en Villa Quién, una dulce niña llamada Cindy-Lou, desbordante de espíritu navideño, planea con sus amigos atrapar a Santa Claus durante su visita en Nochebuena para darle las gracias por ayudar a su trabajadora madre. Sin embargo, a medida que se acerca la noche mágica, sus buenas intenciones amenazan con chocar con las del Grinch, mucho más perversas.

Lo que cambia y lo que añade esta versión

No cabe duda de que en Illumination tienen una dilatada experiencia, mostrándonos la otra cara de aparentes villanos... No hay caso más paradigmático que el de Gru, en el que hay cierto aire de rebeldía pero en el que se busca llegar al corazón de personajes imperfectos. Es el ensayo ideal de cara a reinterpretar al Grinch

Pero desde luego, ha llovido mucho desde que viera la luz en 1957 el cuento infantil "¡Cómo el Grinch robó la Navidad!", de modo que era casi obligatoria una potente actualización... Y también una expansión, dado que constaba tan solo de 69 páginas o como suele decirse "un solo acto" y era preciso que abarcara al menos tres para componer un largo satisfactorio que bebiera menos de la versión de Ron Howard del 2000 protagonizada por Jim Carrey y tratara de mantenerse lo más fiel posible al original.

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Respecto a los cambios, la mayoría van encaminados a ampliar un mundo muy pequeño: Villa Quién es en el libro una aldea de unas cuantas casas, mientras que en la película que nos ocupa es una pequeña ciudad que cuenta con transporte público, grúas, gadgets y tecnología y es por tanto un mundo con el que es mucho más fácil que se identifique cualquier niño de la actualidad. También es un entorno más bullicioso y colorista en el que la Navidad se vive intensamente: la decoración de las casas, las luces y adornos lo envuelven todo: es muy acogedor y alegre. Sí se ha mantenido la premisa estilística de evitar el uso de las líneas rectas.

Lo que la película de dibujos animados de El Grinch aporta es un trasfondo para el personaje: ¿qué lo ha convertido en una persona tan envidiosa? ¿Qué lo hace tan hostil a la alegría ajena y en particular a la Navidad? Hay flashbacks que "inventan" un pasado para el Grinch en el que nos cuentan las carencias a las que estuvo expuesto y que también ayudan a construir su cambio de perspectiva cuando Cindy-Lou Quién le hace ver que hay otras formas de encarar las dificultades. La redención queda aún mejor justificada y es sencillo para el espectador identificarse con él y comprender su situación a pesar de sus barrabasadas.

Un mensaje positivo, universal y saludable

Vivimos tiempos extraños en los que imperan dos fuertes corrientes: el del puritanismo extremo que hace gala de una corrección política que roza el delirio y recorta la libertad y en el lado opuesto, el del desenfreno absoluto que opta por tratar de amparar bajo ese paraguas de la libertad mal entendida el libertinaje o, lo que es lo mismo, el "todo vale" que tiene mucho que ver con la proliferación de un individualismo extremo.

Por eso, es tan raro encontrar películas con un mensaje tan claro y blanco como ésta: el perdón tiene una capacidad redentora incluso en una sociedad en la que es tan fácil volverse cínico e incrédulo. Así que puede que tenga momentos puntuales demasiado edulcorados, pero también puede que debamos, también los adultos, abrir bien los ojos y las orejas para interiorizar lo que nos quiere mostrar.

Además, El Grinch es una película que está muy bien hecha: es simpática, bastante divertida y constata que Illumination Entertainment sigue creciendo más y más en el aspecto visual de sus películas: las texturas, inspiradas en la realidad, son una delicia y desde la dirección se opta por secuencias de acción con arriesgados y rápidos movimientos de cámara que suman enteros a la producción. De la banda sonora de Danny Elfman, ni hablamos, puesto que como no podía ser de otro modo es una gozada: los temas nuevos conviven con clásicos de lujo, todo un regalo para los oídos. En la versión española sí que chirría un poco que unas canciones estén dobladas y otras no, pero es pecata minuta.

Valoración

Si buscas un agradable cuento navideño familiar con buen corazón, mensajes positivos y creada con mimo El Grinch satisfará sus expectativas.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El salto técnico es asombroso: movimientos de cámara, texturas y luz son una maravilla, al igual que la banda sonora. ¡Y los cachivaches del Grinch!

Lo peor

Lo que se agrega a la historia, el trauma infantil del Grinch con la navidad, es demasiado dickensiano. Hay algunos momentos en exceso edulcorados.

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