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Gunpowder Milkshake
Análisis

Crítica de Gunpowder Milkshake (Cóctel explosivo), una ensalada de tortas espectacular

Crítica de Gunpowder Milkshake (Cóctel explosivo), la película de acción de Navot Papushado protagonizada por Karen Gillan y Lena Headey. Estreno el 10 de septiembre.

Si eres fan de la saga John Wick y te gusta ver películas de acción en las que se reparte leña de principio a fin y de forma muy imaginativa, Gunpowder Milkshake está hecha para ti. La escribe y dirige el israelí Navot Papushado que ya nos dejó sentados de culo con Big Bad Wolves hace ya ocho años (peli que va a tener un remake español de la mano de Gustavo Hernández este mismo año).

En esta ocasión estamos ante una película en la que se le da un excepcional tratamiento a la puesta en escena: todo el grandilocuente y teatral y la idea no es tanto que las coreografías resulten creíbles como que resulten espectaculares. Los sets de rodaje están pensados para deslumbrar.

Así pues, no estamos ante una película sesuda sino más bien ante un constructo ficcional que trata de crear su propia mitología en clave de thriller de acción con toques de humor y drama. Si detalles como el hotel The Continental y las reglas que lo rigen te hacen tilín, espera a descubrir la biblioteca que sirve de arsenal armamentístico a las sicarias de Gunpowder Milkshake.

Karen Gillian, a la que ya habíamos visto en este tipo de papeles exigentes a nivel de forma física en como Jumanji: Siguiente nivel y en Guardianes de la Galaxia Vol.3 dando vida a Nebula, en esta película queda catapultada al podio de las heroínas de acción del cine reciente. Interpreta a Sam, una mujer a la que su madre (Lena Headey) abandonó con tan solo doce años.

Tras haber dedicado su vida por completo a trabajar como asesina a sueldo, uno de sus encargos se tuerce y quedan dos cabos sueltos: una niña huérfana de ocho años y medio y una enorme cantidad de dinero en tierra de nadie que sus jefes no dudan en reclamar.

De esta forma, las personas para las que trabajaba se volverán en su contra y se verá obligada a derrotar uno a uno a quienes fueron sus compinches. En esta cruzada personal, volverá a encontrarse con figuras de su pasado que la ayudarán a conservarse de una pieza, a pesar de haber desafiado a las más altas esferas de su organización.

Entre las fortalezas de Gunpowder Milkshake hay que destacar su tono de "western urbano" y su magnífico reparto. Si la semana pasada pudisteis disfrutar de Michelle Yeoh en Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, tendréis aquí una nueva ración de esta genial intérprete junto a otra histórica legendaria como Angela Bassett

También da la sorpresa Lena Headey en un papel más físico de lo que suele ser costumbre dado que interpreta el papel de Scarlet, la madre de la protagonista y responsable de la carrera delictiva de su hija, que ha estado desde que fue abandonada.

Vaya por delante que estamos ante una película en la que son "ellas" las que dan más cera. Y no hay lugar a equívocos a la hora de señalar que es una película pro-mujeres fuertes, que hasta tiene a bien reclamar referencias y citas directas a Virginia Wolf, Jane Austen o Janis Joplin.

También nos ahorra un tópico manoseadísimo de otras sagas potentes del mercado como es el de enfrentar a mujeres contra mujeres: aquí todas reman en la misma dirección y sufren, no son superheroínas invulnerables o personajes débiles a las que se lo pongan fácil.

A pesar de que Gunpowder Milkshake es maniquea como ella sola (ni juntando la materia gris de todos los personajes masculinos rellenaríamos el cerebro de un mosquito) esto no es algo que moleste demasiado, porque toda la película está articulada como un videojuego en el que hay que ir pasando pantallas hasta llegar al jefe maestro.

Gunpowder Milkshake

Comparte con películas como The Equalizer el gusto por integrar como pieza letal casi cualquier cosa: hay enfrentamientos con armas blancas y de fuego pero también con martillos, hachas y cadenas. La historia es algo farragosa, pero tiene encanto y, sobre todo, pegada. Es una entrada muy contundente en la taquilla de la semana y un título salvajemente disfrutón.

Puede que no llegue al nivel de perfección de John Wick en lo que se refiere a las peleas, pero compensa sus déficits con imaginación, ambición y sentido del humor. Lo que pide a gritos es que el espectador se eche en brazos de la acción y disfrute de la montaña rusa: Gunpowder Milkshake es una enorme atracción de feria (neones incluidos) que hará las delicias de los amantes del género. 

En pocas palabras, mirad dónde os sirven este cóctel explosivo porque vais a querer repetir más de una vez.

Valoración

Los amantes de la acción y la violencia explícita tienen una cita con Gunpowder Milkshake, una película que no se anda por las ramas y propone un montón de sangrientas e imaginativas coreografías filmadas a golpe de neón. Muy recomensable.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

La energía del montaje, la planificación de rodaje, el reparto y que se moleste en construir su propio universo ficcional: la biblioteca es fantasía.

Lo peor

El guión tiene algunas lagunas y hay momentos que resultan demasiado forzados.

Y además