Hellboy
Análisis

Crítica de Hellboy, la película que llegará a España en versión censurada

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Hellboy, la película de Neil Marshall protagonizada por David Harbour en base al personaje de los cómics de Mike Mignola que se estrena el 17 de mayo.

Definir los sentimientos que te despierta Hellboy es una tarea complicada. Es la típica película que quieres que te guste, pero que cuenta con una calidad tan escasa que es indefendible de forma objetiva. Podría llegar a funcionar como álbum de cromos o colección de estampas porque hay aspectos que sí se pueden rescatar, pero en su conjunto es bastante mediocre.

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Meted en una coctelera Rey Arturo, Jack el Cazagigantes y El último cazador de brujas y el ecléctico engendro que os saldrá se parecerá en algo a esta nueva versión de Hellboy a la que las costuras se le ven de lejos. 

Los problemas parten del guión que en cierta manera recuerda también al de Transformers: el último caballero, si bien en aquella película el humor era mucho más funcional, iconoclasta y autoconsciente que en esta otra, donde se roza la parodia no premeditada en casi cada secuencia. Por contra, cuando pretende ser graciosa, no lo consigue, así que genera cierta vergüenza ajena.

El corazón de la historia de Hellboy sigue el mismo patrón que el de las películas de Guillermo del Toro, mucho más sólidas (a pesar de los quince años que las separan) en todos los apartados, incluyendo fotografía, efectos especiales y dirección artística. Pero no vamos a incurrir en el error de compararlas. Solo señalaremos que a fin de cuentas, este demonio rojo sigue en la tesitura de debatirse entre su "lado bueno" y su verdadera naturaleza que podría llevarlo a desatar el Apocalipsis.

Atrapado entre los mundos de lo sobrenatural y lo humano, Hellboy y la Agencia para la Investigación y Defensa Paranormal (A.I.D.P.) tienen un nuevo y peligroso desafío. Su misión será enfrentarse a una nueva y poderosa amenaza: Nimue, conocida como la Reina de la Sangre.

Se trata de un espíritu ancestral e inmortal de la época del rey Arturo que fue desmembrada para ser neutralizada, pero que consigue regresar llena de sed de venganza para sembrar el terror y aniquilar a los humanos consiguiendo así que las criaturas dominen el mundo.

Mucho se está hablando de que la versión de Hellboy que va a estrenarse en los cines españoles nos va a llegar "amputada", es decir, que no contendrá violencia explícita y que se eliminarán buena parte de los momentos más gores y sangrientos de la película. Y qué decir tiene que, a estas alturas, esta decisión no solo es insostenible sino poco o nada acertada.

Está más que demostrado que hay público para las películas de calificación R (ahí están los éxitos de blockbusters como DeadpoolLogan y cintas que esperamos con ganas como la inminente El hijo o Los Nuevos mutantes) pero es que además es absurdo pretender llevar en concreto a este personaje a la gran pantalla despojándolo de uno de sus atributos esenciales como es la violencia. El público objetivo de esta película no solo se va a sentir defraudado sino que se va a enfadar porque no necesita una sobreprotección que se antoja ridícula: los lectores del cómic saben qué quieren ver y los que no lo sean, por respeto al director y el equipo creativo que hay detrás de la película, tienen derecho a ver su trabajo tal y como ha sido desarrollado y pensado.

Ahora bien, ¿levantaría la película la inclusión de escenas más fuertes, unos cuantos chorretones de sangre adicionales o algún tajo más? Probablemente, no, aunque es difícil asegurarlo de forma categórica sin poder ver la versión íntegra.

Otro de los gravísimos problemas que tiene la película es la dirección de actores. Ya trascendió en su día que la cinta ha sufrido importantes contratiempos durante la producción por las divergencias creativas entre el director y los productores y que estos se tradujeron en desavenencias con el actor principal e incluso el despido del director de fotografía. Todo eso queda patente durante el visionado: a Harbour se le ve desganado y es obvio que había planos que pedían a gritos ser regrabados y el montaje tiene serias dificultades para hacer casar las secuencias. por no hablar de los desaprovechados Ian McShane y Mila Jovovich.

A eso hay que sumarle un CGI que funciona fatal debido a unos chroma keys espantosos que "se cargan" incluso el encanto de la pelea de Hellboy con unos gigantes. Y, en medio del desastre, un oasis: la secuencia de Baba Yaga en la que sí se conjugan algo mejor los ingredientes para generar algo genuino a medio camino entre los efectos digitales y los tradicionales. Genial trabajo el del contorsionista Troy James a quien también veremos pronto en It: Capítulo 2.

En fin, puede Hellboy entre directamente en el top de las peores películas de superhéroes de los últimos tiempos. Le falta visión de conjunto, liderazgo y coherencia y, sobre todo, le falta diversión... Quienes esperen zambullirse en el infierno, puede que lo consigan, aunque no en la forma en la que esperaban.

Valoración

La nueva versión de Hellboy es un despropósito importante: no cumple las expectativas respecto a su humor gamberro y ni siquiera se estrenará en España en su versión íntegra y sangrienta.

Hobby

47

Malo

Lo mejor

Los secundarios interpretados por Mila Jovovich e Ian McShane y la secuencia de Baba Yaga, en la que hay algo de la originalidad que se echa en falta.

Lo peor

El guión es desastroso, al igual que efectos especiales, montaje y desarrollo de la historia. Hay más momentos ridículos que dignos de aplauso.