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Hereditary
Análisis

Crítica de Hereditary, ¿la mejor película de terror del año?

Tras su arrollador paso por Sundance, llega a la cartelera Hereditary, la película de terror del guionista y director Ari Aster protagonizada por Toni Collette, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Milly Shapiro y Ann Dowd. En cines a partir del 22 de junio de 2018.

A esto se le llama entrar por la puerta grande: la ópera prima de Ari Aster, que escribe el guión y dirige la película de terror Hereditary, es uno de los acontecimientos cinematográficos del verano, al menos para los asiduos al género... Ojo, que vienen muchos más estrenos en los próximos meses dentro del cine de miedo que conviene tener en cuenta y que pugnan por ponerlos los pelos de punta:

Hereditary cuenta la historia de la familia Graham, en cuyas relaciones comienzan a surgir fuertes fisuras tras la muerte de la matriarca. Su pérdida atormenta a su hija Annie (Toni Collette), que busca consuelo en terapias grupales, y sus hijos comienzan a manifestar un extraño comportamiento. Se ven hostigados por una presencia maligna que trae consigo una serie de sucesos inexplicables. Una de las más afectadas por la situación es Charlie (Milly Shapiro), una niña solitaria que apenas se relaciona con la gente que la rodea y que es consciente de que algo extraño está ocurriendo.

Si os seduce el planteamiento rompedor de la película y su cargadísima atmósfera, sabed que tenéis disponibles en Internet algunos cortometrajes del director neoyorkino a los que merece mucho la pena echar un ojo, como The Strange Thing About the Johnsons o Munchausen.

Varios aciertos de pleno antes de darle un tironcillo de orejas. En primer lugar, no es de extrañar que haya levantado tantísima expectación en el entorno del fenómeno fan, porque recoge una riquísima tradición de películas maravillosas, que siguen resultando inquietantes a día de hoy y que tienen ese tono pesadillesco en el seno de una familia. Nos referimos tanto a clásicos como La semilla del diablo El exorcista como a películas más contemporáneas como Expediente Warren, Insidious o The Babadook.

El mejor cine de terror a precio de risa

En segundo lugar, cuenta con un reparto completamente entregado a la espeluznante causa de dejarnos traumatizados y mirando de reojo a cada rincón de nuestra propia casa: Toni Collette (la madre sufridora de El sexto sentido) resulta aterradora y encabeza el reparto que se nutre también de intérpretes como Gabriel Byrne (Sospechosos habituales), Alex Wolff (Jumanji: Bienvenidos a la jungla) o la debutante Milly Shapiro, que ha trabajado previamente en el musical de Matilda. Pero hay una secundaria de lujo ante la que hay que quitarse el sombrero: Ann Dowd, a quien tendréis fresca en la memoria por sus memorables papeles en The Leftovers o El cuento de la criada. Maravilla de actriz.

La dirección artística de Hereditary es otro de sus puntos fuertes: todo lo que se ve en pantalla está desprendiendo información, no hay detalle que se deje al azar. El inquietante leit motiv de las miniaturas se convierte en uno de los ejes más terroríficos de la película, al igual que ciertos efectos de sonido (sí, ese chasquido con la lengua ya os va a poner alerta el resto de vuestra vida) y los ingeniosos juegos de luces que dan protagonismo a las sombras o las siluetas recortadas a contraluz.

Es una película de terror que tiene genuinos sustos, pero no se basa en ellos para meternos el miedo en el cuerpo, sino en algo más retorcido que va cobrando sentido a lo largo del metraje.

Aster arranca con un plano que ya deja al espectador incómodo en la butaca y no llega nunca a reponerse, buscando respuestas en cada nueva secuencia. Estas solo llegarán en el último tercio de la película, cuando comienzan a encajar las piezas del puzle. Por sí mismas, hay secuencias tan aterradoras que erizarán el vello a los espectadores y que podrían llevar a la película a convertirse en un icono del terror, pero, como conjunto, es cierto que Hereditary tiene algunos problemillas. Aunque todo contribuye a crear ese malsano ambiente, hay pinceladas que no se desarrollan y algún que otro momento que roza (premeditadamente, creemos) la serie B. 

También es difícil empatizar con los personajes, puesto que ninguno de ellos (a excepción del padre, quizás) es del todo inocente. Lo que les sucede parece un castigo merecido, lo que les resta vulnerabilidad y por tanto, el favor del público. Y por último, obra en su contra el efectismo del tratamiento físico de la niña. No sabemos qué os parecerá a vosotros, queridos lectores, pero el mal, presentado en una funda atractiva, siempre suele ser más desconcertante e imprevisto que el que te muestran como desagradable y evidente desde el comienzo.

En líneas generales, Hereditary huye de los convencionalismos, pero a la vez abraza una estética y un concepto del terror próximo al cine de los años 70 que hará que el fan se sienta "como en casa". Una casa, eso sí, observada por entes sobrenaturales ajenos a lo racional. Escalofríos.

Valoración

Haciendo honor a su nombre, Hereditary despliega sus alas a lomos de gigantes: hay mucho de herencia artística de películas en las que el terror psicológico y la sorpresa eran factores determinantes para crear extrañeza en el espectador. Desasosegante y tortuosa (también con un toque gore a veces) conseguirá que te dé yuyu quedarte solo en casa.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Las interpretaciones de Toni Colette, Milly Shapiro y Ann Dowd son excelentes. El tempo interno de la historia fabuloso y algunas secuencias icónicas.

Lo peor

A pesar de que la resolución es muy cerrada, quedan flecos de subtramas que se lanzan en la primera hora sin respuesta. Roza a veces la serie B.

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