Crítica de Hombre lobo (Wolf Man), la nueva cinta de Leigh Whannell (El hombre invisible)

Crítica de Hombre lobo (Wolf Man), la nueva cinta de Leigh Whannell (El hombre invisible) con Christopher Abbott, Matilda Firth y Julia Garner. Estreno el 17 de enero de 2025.
Después del éxito de El hombre invisible, el director Leigh Whannell regresa al terror de la mano de Blumhouse con Hombre lobo, una propuesta de argumento muy sencillo que se mueve en dos líneas muy claras: el body horror y la estructura home invasion.
En ciertos aspectos es una película satisfactoria, pero en otros puede llegar a tener un punto de decepcionante. Y desgranamos por qué. Se agradece mucho, en primer lugar, que la acción no se haga esperar. Es una película que va al grano y, tras presentarnos a los personajes y ver su deriva saltando en el tiempo, nos enfrenta pronto al misterio.
También resultan muy meritorios los efectos especiales de la película, en su mayor parte prácticos. No hay una transformación en cámara, de manera directa, sino que se va completando de manera paulatina y progresiva (con toque repulsivo, claro), lo que permite jugar mucho con los protésicos y dejar margen al actor de turno para que realice su interpretación.
Otro aspecto interesante, por no decir el punto álgido y elemento diferenciador de la película, es el de adoptar la perspectiva del hombre lobo para saber cómo percibe los estímulos en su proceso de "animalización": dejando de escuchar las palabras, adquiriendo un afinadísimo oído y viendo la realidad en tonos contrastados.
En suma, Hombre lobo ofrece, dentro de su limitado metraje de 103 minutos, una buena colección de alicientes para poder disfrutarla.
Sin embargo, en conjunto, es una película que se queda algo corta en diversos aspectos: el primero de ellos, la intensidad de las interpretaciones y el impacto emocional de la historia. Las relaciones paterno--filiales y las distintas maneras de criar a un hijo son uno de los temas que se quieren desarrollar, pero se queda algo fría en ese plano.
No ayuda la fallida decisión de casting de fichar a Julia Garner para el papel de la madre de familia en crisis. Además de que físicamente no le pega demasiado este rol (a pesar de tener 30 sigue aparentando 20 años de edad), no tiene química alguna con su compañero de reparto Christopher Abbott. Su interpretación resulta poco creíble y plana.
La película, en términos generales, es algo previsible y tira de clichés manidos, además de tener fallos de raccord significativos. Pero quizás lo más chirriante es el hecho de que deje apuntadas ideas que no llega a desarrollar.

El punto de partida de Hombre lobo es el regreso al hogar. Blake y Charlotte deciden darse una oportunidad para arreglar sus problemas pasando el verano con su hija Ginger en la casa del abuelo, una vez que éste es dado por muerto tras haber desaparecido diez años atrás.
Está ubicada en un hermoso valle rico en vegetación y con paisajes de arrolladora belleza pero es también un paraje bastante inhóspito, aislado y peligroso. Las cosas se tuercen muy pronto cuando de camino a la granja la familia sufre un ataque de una criatura salvaje a la que no consiguen llegar a discernir con claridad.
Desesperados por proteger a Ginger, se atrincheran en la casa mientras la amenaza sigue activa en el exterior. Con el paso de las horas, Blake comienza a comportarse de una manera extraña y a transformarse ante la mirada atónita de su mujer y su hija. Charlotte tendrá que decidir si permite que siga a su lado o si es susceptible que convertirse en una nueva amenaza.

Hay que dejar claro que Hombre lobo no es un remake y que introduce novedades en el canon por todos conocido.
Alejándose de la mitología europea y de otras iteraciones cinematográficas, los licántropos que se muestran en esta película no se transforman por el influjo de la luna llena ni sufren una transformación eventual, sino que es definitiva y se asocia a una enfermedad transmisible mediante una herida.
Sí se mantiene el dolor y sufrimiento de la transición y la pérdida de la conciencia humana, que es uno de los leit motiv que engrasa los ejes de drama familiar de la película.
Ajustando las expectativas, Hombre lobo es lo suficientemente entretenida como para mantener vivo el pulso entre los personajes y por tanto el interés de la audiencia, aunque por desgracia deje con ganas de más. Quizás un giro de guión final o una conclusión de mayor trascendencia... es como si le hubieran arrancado hojas al libreto por restricciones presupuestarias.
Por fortuna tenemos al timón a un Whannell que sigue teniendo clarísimo cómo jugar con los espectadores arriesgando en los movimientos de cámara y variando los puntos de vista. Y propinando unos cuantos sustos resultones, de paso.
Valoración
Nota 65
Muy sencilla y mucho menos impactante a nivel emocional que El hombre invisible, Hombre lobo ofrece un digno entretenimiento, pero también deja con ganas de más.
Lo mejor
Whannell sabe colocar la cámara. Se agradece que eche mano de efectos prácticos por encima del CGI y el espectacular diseño de sonido.
Lo peor
Apunta elementos que no llegan a desarrollarse. Julia Garner es una mala decisión de casting.
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Título original
Wolf Man
Género
Terror
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 43m

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
