El increíble finde menguante
Análisis

Crítica de El increíble finde menguante de Jon Mikel Caballero

Por Raquel Hernández Luján

Una nueva película sobre bucles temporales llega con El increíble finde menguante. Veamos qué nos presenta esta nueva propuesta de Jon Mikel Caballero.

En su debut como guionista y director de un largometraje, Jon Mikel Caballero ha optado por una película sencilla de pocos personajes y localizaciones, para crear una historia en la que se dan la mano el drama y ciertos elementos fantásticos.

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En concreto, la protagonista de El increíble finde menguante se ve inmersa en un bucle temporal decreciente, que la llevará a vivir un proceso de maduración interior acelerado, al darse cuenta de que no puede seguir viviendo como si el tiempo fuera infinito. Éste es el punto más interesante de una película modesta, pero eficiente en la que el paso del tiempo es fundamental para comprender la evolución del personaje principal. En el vídeo que os mostramos a continuación, os proponemos películas similares de bucles temporales:

El punto de partida de El increíble finde menguante es un viaje grupal a una casa rural. Alba es una mujer inquieta y despreocupada que vive a tope sin pensar en las consecuencias. Su actitud está deteriorando su relación con su pareja, pero ella no parece darse cuenta: solo piensa en disfrutar de las fiestas con sus amigos y se niega a pensar en el futuro.

Todo eso da un cambio radical cuando, accidentalmente, se introduzca en una antigua fábrica de armas, ya abandonada, en la que el tiempo se detiene. Sin saber qué magia se ha obrado, Alba regresará una y otra vez al punto de partida de sus vacaciones, con la peculiaridad de que en cada repetición su tiempo se irá agotando, durando una hora menos.

Esto le permitirá aprender de sus errores y subsanarlos, descubrir los secretos de sus amigos y sus planes de futuro y comprender cuál es su rol en el grupo y lo que verdaderamente desea: aquello por lo que merece la pena luchar.

Esta producción de bajo presupuesto de Trepamuros (productora del propio Jon Mikel Caballero, que da cuenta por tanto de las clásicas estructuras económicas que se crean para poder autofinanciar proyectos independientes en nuestro país) y Montreux Entertaiment, se rodó en Segovia y en Navarra. Y las localizaciones son uno de los puntos fuertes de la película, ya que consiguen transmitir ese punto mágico y misterioso a la trama.

Es una película fantástica que cuenta con medios escasos y que, por tanto, no busca deslumbrar con los efectos especiales, algo que trabaja a su favor, en vista del resultado final. La puesta en escena es muy natural y los diálogos también lo son. Sin embargo, el sonido en muchas ocasiones dista de ser perfecto y desmerece el conjunto, dado que algunos diálogos no se llegan a comprender bien.

Aunque El increíble finde menguante no es tan ingeniosa como Rebobine, por favor o la ya película de culto indie Olvídate de mí, sí que comparte con ambas ese puntito de ingenuidad y buen fondo que le da el tratar a los personajes no como clichés sino como elementos variables y complejos de una narración a la que quizás le falta algo más de misterio para funcionar como un tiro dado que solo bordea los límites del thriller. Y, por supuesto, el "perfeccionamiento moral" de la protagonista. Por lo demás, la hora y media de duración se ajusta perfectamente a lo que la historia precisa y deja un buen sabor de boca.

A reivindicar el trabajo de la protagonista, Iria del Río, que sostiene bien sobre sus hombros buena parte de la película y comparte focos con Nadia de Santiago también en Las chicas del cable:. Caballero, que ya había trabajado en los making of películas como Lo imposibleUn monstruo viene a verme o El secreto de Marrowbone y se había destacado con los cortometrajes Hibernación y Cenizo (en los que ya trabajó con Adam Quintero, por cierto) se muestra así como una promesa interesante a tener en cuenta.

Valoración

Una historia sencilla bien narrada, a la que quizás le falta algo más de chispa para mantener el interés del espectador: con todo, se deja ver.

Hobby

64

Aceptable

Lo mejor

El planteamiento de bucle temporal decreciente y su plasmación en pantalla.

Lo peor

El sonido deja mucho que desear y algunas interpretaciones secundarias, también.

Y además