Crítica de La infiltrada, el thriller sobre ETA basado en hechos reales que no te dará un respiro

Crítica de La infiltrada, el nuevo largometraje de Arantxa Echevarría con Carolina Yuste y Luis Tosar donde conocemos la historia real de una policía que se infiltró en ETA.
Arantxa Echevarría siempre ha mostrado un fuerte interés social en el cine que ha escrito y dirigido, apostando por retratar diversas realidades desde una óptica cercana que se sintiera verídica en pantalla, con un fuerte componente emotivo.
Para ello ha tomado como punto de partida experiencias verídicas de esa gente que ha querido mostrar en sus películas, documentándose o hablando con las personas implicadas.
En su debut con Carmen y Lola (2018) y su consolidación con Chinas (2023), Arantxa Echevarría logró ganarse el favor de la crítica y también el reconocimiento en festivales y premios. En cambio, el pueblo no compartía ese amor por su mensaje.
Los colectivos a los que ha tenido como referente en sus proyectos han tachado a la cineasta de repetir estereotipos que resultaban dañinos y ofensivos, de apropiarse de historias que no eran suyas, e incluso de plagio.
La mirada de ETA a través de Arantxa Echevarría

Ahora, la directora de Chinas responde con su último largometraje ofreciéndonos un relato más personal, regresando a su País Vasco natal para narrarnos una historia que la ha marcado de manera más cercana, basándose esta vez en unos hechos reales que muy poca gente conoce.
Los de una joven policía recién graduada que se infiltró en ETA durante ocho años, convivió con terroristas y ayudó a salvar muchas vidas desarticulando el Comando Donosti.
Para escribir el guion de su nueva cinta, Arantxa Echevarría ha colaborado con Amèlia Mora, y también ha contado con la ayuda del equipo implicado en esta operación. La cineasta explicaba en una entrevista con El Mundo que realizar La infiltrada supuso un duro viaje emocional para ella, habiéndole hecho recordar momentos amargos.
Carolina Yuste, a quien ya relacionamos con el cine de Echevarría por su participación en sus anteriores películas como secundaria, toma esta vez el rol protagonista, acompañada por Luis Tosar como El Inhumano, la única persona con la que tuvo contacto Aranzazu Berradre Marín en sus años como infiltrada.

Salvo por algunos flashbacks iniciales que sirven para ubicar la acción, el largometraje nos sitúa a través de tonos fríos en los últimos compases de la infiltración de Aranzazu, cuando acepta empezar a compartir piso con un etarra que la fuerza a llevar a cabo misiones cada vez más arriesgadas a cambio de ganarse su confianza y más responsabilidad en la organización.
Resulta muy fácil empatizar con el personaje de Carolina Yuste, una mujer que lo ha dejado todo por este trabajo, rompiendo cualquier conexión sentimental previa excepto la que mantiene con su gato.

Su vida, que carece de la sensación de pertenencia y que se va tornando más caótica a medida que avanzan los 118 minutos de metraje, la experimentamos a través de su cambio de residencia en la que pierde el control, sometida a mentiras de uno y otro bando, sus viajes sin propósito claro, el desorden de una casa que es menos suya y más de los otros.
Aunque lo más destacable, que nos acompaña desde el primer minuto hasta los créditos, es una tensión constante equiparable a la opresión que experimenta la propia protagonista de la película, compartiendo techo con un asesino al que debe tratar como aliado sabiendo que un despiste podría llevar al fin de su vida.
En este trabajo, Arantxa Echevarría deja claro que sabe combinar esa mirada naturalista que destacó en sus anteriores largometrajes poniendo el foco en el aspecto más humano, con un thriller ágil y cargado de suspense que apenas te permitirá bajar la guardia.
La infiltrada termina del mismo modo en que empieza la historia de Aranzazu en la ficción pero conectando con la vida real, recordándonos que sus hazañas no serán conocidas, que no recibirá aplausos y que su labor se quedará en la sombra.
Una mentira que Arantxa Echevarría ha convertido en media verdad gracias a su película, haciendo una labor que las víctimas de ETA y la policía señalan como “necesaria” para que no olvidemos el pasado, en un momento en el que esta organización criminal ha desaparecido pero parte de sus responsables ostentan cargos de poder.
Historias como las de La infiltrada se diluyen en el momento, en las noticias de actualidad, mientras que la dramatización del cine hace posible que perduren en el tiempo, que un abanico de gente más amplio pueda llegar a ellas, aunque a veces no se haga con acierto. La nueva cinta de Arantxa Echevarría se estrena en cines el próximo viernes 11 de octubre.
Valoración
Nota 80
La infiltrada es un thriller que te mantendrá en tensión desde su comienzo hasta su desenlace, haciendo que te pongas en la piel de su protagonista, una policía recién graduada que se infiltró exitosamente en ETA.
Lo mejor
El ritmo y la tensión son constantes. El trabajo de Carolina Yuste.
Lo peor
Esperemos que Arantxa Echevarría no haya vuelto a meter la pata.

