IO
Análisis

Crítica de IO, la nueva película post cataclísmica de Netflix

Por Javier Cazallas

Ha llegado a Netflix la nueva obra de ficción post cataclísmica de Jonathan Helpert, IO. Una cinta que nos traslada a un futuro poco prometedor para la especie humana y para nuestro planeta.

Las películas de Netflix siguen ofreciendo cal y arena a partes iguales. Cada vez que la plataforma anuncia una película es como si se lanzase una moneda al aire para determinar si la película va a estar bien, o no va a estarlo. En esta ocasión, llega a Netflix IO, una película cuyo título honra una de las lunas de Júpiter y que nos traslada a un futuro en el que los humanos habremos conseguido cargarnos el planeta.

Películas en las que ha participado Anthony Mackie

Recientemente, hemos tenido más películas catastrofistas en Netflix como El final de todo. Ese tipo de películas que nos hacen o al menos pretenden hacernos pensar en que el planeta Tierra, en cualquier momento, puede decir "hasta aquí" e irse todo al garete. Películas como IO vienen a recordarnos las consecuencias de los excesos de nuestra sociedad y del modo de vida generalizado que tenemos como especie. Pero nos estamos adelantando como siempre, vamos a ver qué tal está la peli.

Un futuro desolador

La película IO nos traslada a un futuro no muy lejano en el que una evolución del ecosistema resulta ser nociva para las formas de vida basadas en el oxígeno. Los mares se han vuelto de amoníaco y la atmósfera inferior es irrespirable para aquellos que aspiren a ver otro amanecer. Solo unos pocos humanos continúan viviendo en la Tierra, el resto de la especie ha escapado del planeta a través de un programa denominado Éxodo que nos recuerda a las arcas de huida que se vieron en Wall-E.

De hecho, hay varios símiles en el tramo inicial entre la película de Pixar y esta película de Netflix. Hacemos especial hincapié en el reflejo de la soledad de estar absolutamente solo en un entorno enorme. El mensaje alarmista que pretende lanzar IO en este aspecto es evidente y comprensible. Si no cuidamos nuestro planeta y su ecología, tarde o temprano la Tierra llegará a un punto en que no sea habitable por los seres humanos, y por casi ninguna especie vegetal o animal.

Un reparto sin chispa

Jonathan Helpert no puede decir que haya tenido un reparto muy amplio que dirigir en esta película. El reparto se reduce a 4 actores, y uno de ellos ni siguiera aparece en pantalla. Margaret Qualley (The Leftovers) y Anthony Mackie (Capitán América: El soldado de invierno) constituyen la pareja protagonista. Sin embargo, la chispa, química, carisma... llamadlo como queráis, entre ellos es inexistente. Sus diálogos transmiten poco y las situaciones son tan forzadas que nos sacan de la inmersión narrativa que esta película debería tener.

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Completan el elenco Danny Huston (Wonder Woman) que aparecerá poco en escena e interpreta al Doctor Henry Walden, el padre de Sam, el personaje de Qualley. Y por último cierra el cuarteto Tom Payne (Jesus en The Walking Dead) que interpreta a Elon, el interés amoroso de Sam y al que solamente escucharemos en voz en off cuando ésta reciba sus correos electrónicos.

Una premisa desaprovechada

Aunque la premisa de IO es muy llamativa, y su mensaje ecologista poderoso, el ritmo con el que se desarrolla la trama es exageradamente lento. Probablemente, Helpert pensó que esto ayudaría a transmitir más ese sentimiento de soledad, pero probablemente lo ha llevado a un extremo negativo para una película. A pesar de que la cinta va dejando semillitas por el camino para explicar su final, carece de puntos álgidos que nos lleven a mantener el interés, lo que si tiene es varios diálogos que no llevan a ninguna parte y, como hemos dicho, carecen de chispa.

Luego está el final, que le deja a uno con el culo torcido. Si bien esta película de Netflix no contiene un giro de guión magistral por ninguna parte, llegados al final, el destino de los personajes nos importa más bien poco. No entramos a desvelar más detalles para que lo juzguéis por vosotros mismos, pero nosotros estamos todavía recuperándonos de nuestra reacción de "Ah vale, ¿Qué ponen ahora?".

IO

Netflix sigue sin encontrar la tecla en este tipo de películas catastrofistas, y ha perdido la ocasión de hacer una película mucho más interesante de lo que le ha resultado. Y es una pena, porque IO tenía una premisa prometedora que podía haber conducido a una historia por la superviviencia bastante más interesante. Seguirán recibiendo el mensaje de "Sigue buscando" cuando rasquen en el sorteo de grandes pelis del género.

Valoración

Una película post cataclísmica que transcurre de forma exageradamente lenta. Su premisa interesante se pierde en un mar de divagaciones y su falta de acción y de química entre sus personajes hace que agradezcamos que solamente dure 90 minutos.

Hobby

61

Aceptable

Lo mejor

La premisa de un éxodo masivo de la tierra debido a su habitabilidad supone un gran atractivo para la película.

Lo peor

La narrativa es lenta, carente de acción destacable o de puntos álgidos y la química entre Margaret Qualley y Anthony Mackey es inexistente.