Jojo Rabbit
Análisis

Crítica de Jojo Rabbit, la sátira antibelicista de Taika Waititi

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Jojo Rabbit, la sátira antibelicista de Taika Waititi basada en la novela de Christine Leunens con Roman Griffin Davis, Scalett Johansson y Sam Rockwell.

Galardonada con el Premio People Choice del Festival Internacional de Cine de Toronto y con seis nominaciones a los Oscar, Jojo Rabbit, la adaptación de la novela "Hitler Youth" de Christine Leunens, se ha convertido en una película de visionado imprescindible. Y es que, probablemente, solo un genio como Taika Waititi (el director de Thor Ragnarok y uno de los creativos detrás de Lo que hacemos en las sombras) podría haberla adaptado de una forma tan particular.

Hazte con el periodo de prueba de HBO España y disfruta de las mejores películas y series de la plataforma... ¡Totalmente gratis!

La historia nos presenta al pequeño Jojo, un niño que vive con su madre y que forma parte de las Juventudes Hitlerianas. Ante las situaciones de estrés, el pequeño desarrolla un mecanismo de defensa: un amigo imaginario que no es otro que el mismísimo Adolf Hitler, con quien mantiene largas conversaciones.

Es Waititi quien da vida al líder nacionalsocialista en Jojo Rabbit y no es una decisión baladí. Tal y como ha expresado en Twitter: "¿Qué mejor manera de insultar a Hitler que el hecho de que lo interprete un judío polinesio?". De hecho, toda la película se sustenta en la comedia, que es sin lugar a dudas, una de las herramientas más afiladas con las que realizar una crítica: hay gags paródicos, humor absurdo y mucha sátira política.

Ojo, que la Segunda Guerra Mundial ha dado pie a exponentes humorísticos anteriormente: Ser o no ser, ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú o Top Secret supieron cachondearse de lo lindo de las ínfulas de la Alemania nazi con auténtica maestría. Ahora Waititi ingresa en el selecto club de aquellos que nos han hecho posible reír y llorar con una misma película, sin dejar de lanzar dardos envenenados a la barbaridad que supone la guerra y el adoctrinamiento político en el odio y la exclusión.

Las interpretaciones son una delicia: empezando por Roman Griffin Davis, bien escogido para representar esa inocencia propia de un niño, y sobre todo gracias al trabajo de dos grandes intérpretes como son Scarlett Johansson (doblemente nominada, por cierto, por este papel y por el protagonista que sustenta en Historia de un matrimonio) y Sam Rockwell, que tiene el rol secundario más rompedor y divertido de la película, con permiso del atolondrado Hitler de Waititi y la aguda niña judía interpretada por Thomasin McKenzie.

Y es que Jojo Rabbit es una película que trata de hacernos ver la realidad desde el punto de vista inocente: el pequeño repite lo que le dicen, teme lo que le dicen y, más grave aún, cree en lo que le dicen que debe creer, como su amigo, ha sido moldeado por el miedo y aleccionado para señalar y aislar al enemigo. 

Habrá a quien le sorprenda, pero Jojo Rabbit es una película que dialoga con La vida es bella y El niño del pijama de rayas. En primer lugar por el obvio paralelismo de que en ambos casos hay una realidad alternativa que es la que ayuda a los niños a comprender la realidad y en segundo lugar, porque, desde un lugar distinto, llega a las mismas conclusiones.

En fin, es normal que por su planteamiento heterodoxo, desde Disney estuvieran preocupados con que pudiera dañar a la imagen de la compañía, de hecho es una película que respira al ciento por ciento el arrojo de producciones de la desaparecida 20th Century Fox, que se dirigía generalmente a un público más maduro con cintas más arriesgadas.

Sea como fuere, es un placer que llegue al fin a la cartelera y que la audiencia pueda juzgarla como se merece: es única, es valiente y te lleva por un torbellino de emociones. No os la perdáis.

Valoración

Taika Waititi lleva su peculiar estilo humorístico al terreno de la Segunda Guerra Mundial componiendo una película imprescindible, heterodoxa y compleja en la que hay momentos para reír a carcajadas y otros para enjugarse el llanto. Esto nos da una idea del grandísimo narrador que es.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Scarlett Johansson está sublime y la película sabe combinar distintos géneros para hacer pensar al espectador desde el humor.

Lo peor

Cuenta con algunos excesos que fuera de contexto pueden ser malinterpretados. El humor absurdo también a veces te saca del tono general de la peli.

Y además