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Away
Análisis

Crítica de Lejos (Away), la serie de ciencia-ficción de Netflix protagonizada por Hilary Swank

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Lejos (Away), una serie de ciencia-ficción de Netflix creada por Andrew Hinderaker y protagonizada por la actriz Hilary Swank. Estreno el 4 de septiembre de 2020.

Ya hemos visto los diez episodios que conforman la primera temporada de Lejos (Away), una serie razonablemente entretenida que abunda en la gran dicotomía que sirvió de base a un drama excepcional titulado Próxima y que os recomendamos ver no solo por la maravillosa interpretación de Eva Green sino también por su capacidad de emocionar al espectador con una trama llena de detalles y matices.

Algunas de las ideas que dieron pie a aquel guión se han impregnado en esta serie, que también se construye en base a la dicotomía de la protagonista: por una parte está su carrera profesional, muy exigente a nivel físico, psicológico, intelectual así como en términos de tiempo y por otra su vida familiar que atraviesa un bache muy importante.

La protagonista es una entregada Hilary Swank, que en la ficción da vida a la astronauta norteamericana Emma Green. Tras un largo entrenamiento, se prepara para liderar a una tripulación internacional en la primera misión a Marte que despegará de la Luna. La acompañan el botánico británico Kwesi, el ingeniero ruso Misha Popov, el cirujano israelita Ram y la química china Lu. 

Esta gran hazaña en su trayectoria profesional va unida a la difícil decisión de tener que separarse de su familia cuando más la necesitan, y al hecho de que quizá no vuelva a verles dado que los riesgos de la misión son muchos.

Justo un día antes de que la nave Atlas parta hacia Marte, su marido Matt (Josh Charles) sufre un grave ictus en presencia de su hija adolescente (Talitha Bateman). Emma tendrá que decidir si sigue adelante o si regresa a la Tierra.

Mientras tanto, además, tendrá que hacer frente a una crisis de confianza en su tripulación después de que un incendio a bordo ponga a prueba los nervios del equipo. 

Lejos es una serie que no carece de medios: su ambicioso diseño de producción la catapulta como una de las mejores series de la plataforma Netflix sin lugar a dudas en lo que se refiere a factura técnica y, del mismo modo, su reparto tiene poco que envidiar con Hilary Swank (La caza) a la cabeza y con interesantes secundarios como Josh Charles (The Good Wife) o Ato Essandoh (Historias del bucle).

El problema principal de la serie proviene de un guión que le da casi tanto peso a la propia misión espacial como a la vida personal de la protagonista, que se mezcla constantemente con su trayectoria profesional. Esto hace que Lejos resulte en no pocas ocasiones algo cansina y repetitiva, por no hablar de lo poco verosímil que resulta que en la realidad esos dos planos estén permanentemente colisionando y retroalimentándose.

Matt, el marido de Emma, fue formado también como cosmonauta, pero una enfermedad genética le obliga a quedarse en tierra y por tanto a asumir otra serie de tareas vinculadas al diseño de la nave. 

Si algo aprendimos a propósito del estreno de Ad Astra, que nos permitió hablar con dos análogos que realizan simulaciones para ayudar a los astronautas que se enfrenten en el futuro a una tarea tan compleja como alcanzar Marte, es que habrá varios problemas importantes a los que hacer frente: desde los cambios en el propio cuerpo que se reflejan aquí a través de un personaje que sufre la llamada "ceguera espacial", hasta el estrés y el aturdimiento asociado a la pérdida de la visión de la Tierra como punto de ancla esencial. Hay que sumar a todo ello el retardo de las comunicaciones y los problemas derivados de la larguísima travesía. 

Lejos muestra cómo se van produciendo una serie de fallos y de problemas que la tripulación tiene que resolver, mientras lidia además con otros problemas de índole personal. En este sentido es una serie "de la vieja escuela", que pasa por dedicar un episodio a cada personaje en el cual se nos desvela su motivación última para embarcarse en la misión así como su implicación más íntima en el trabajo para luego ir desarrollando una trama más coral que lleva a un desenlace intrigante.

En este sentido, es una serie muy humanista, centrada en los sentimientos de los personajes y las relaciones que se van creando y asentando entre ellos y en las que progresivamente va reinando el respeto y la camaradería. Éste es también un punto bastante inverosímil porque si hay algo que no puede faltar en un equipo que tenga por delante semejante gesta con todo el coste personal y sentimental que conlleva, es una jerarquía muy clara, unos protocolos estudiadísimos y un espíritu de grupo común instantáneo e imprescindible para alcanzar los objetivos, del más pequeño al más grande.

Es más que probable que veamos una segunda temporada de Away, pero estaría bien que se centrara mucho más en la ciencia-ficción y menos en el drama. De seguir con el mismo balance, que sea al menos sea añadiéndole más originalidad a la receta y algo de chispa, porque todas las tramas y personajes resultan ser tan blancos y amables que puede resultar empalagosa.

Se presta a un visionado maratoniano, aunque los episodios son algo largos y en ocasiones lo parecen aún más por la forma en la que la serie tiende a autoexplicarse y remarcar los mismos conflictos de forma reiterativa. Con todo y con eso, nos queda la intriga de saber qué pasará después de lo visto en el último episodio y, ciertamente, se le coge cariño a los personajes, así que estaremos atentos por si se confirma nuestro regreso al espacio.

Valoración

A caballo entre el drama familiar y la epopeya espacial, Lejos presenta una primera temporada satisfactoria, aunque no excelente. Cuenta con los medios necesarios para ser creíble, pero el guión se toma muchas licencias científicas y se centra mucho en el melodrama personal de la comandante Green.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Es una serie que cuenta con medios y que está muy bien facturada. El reparto funciona bien y la trama resulta bastante entretenida.

Lo peor

Se recrea en el drama familiar dando vueltas alrededor de las mismas ideas. A veces resulta demasiado buenista y blanca, le falta algo de chispa.

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