Ir al contenido principal
El mundo es suyo
Análisis

Crítica de El mundo es suyo: los compadres vuelven a la carga

Los compadres Rafi y Fali vuelven a la carga en El mundo es suyo, una nueva comedia española dirigida por Alfonso Sánchez que se estrena el próximo 22 de junio.

La primera pregunta que se os puede venir a la cabeza es: ¿quién demonios son "los compadres" que protagonizan El mundo es suyo? Os ponemos en antecedentes: los actores Alfonso Sánchez y Alberto López son los Zipi y Zape de esta historia, una pareja cómica de largo recorrido.

En 2012 protagonizaron El mundo es nuestro, en la que dieron vida al Culebra y el Cabesa, dos rateros que pretendían dar un golpe que les llevara a vivir la vida loca a Brasil. Ahora, ya en 2018, son dos pijos bien de los de calzarse cigalas con manzanilla, enfundados en sus castellanos clásicos de señoritos andaluces, pero la esencia es la misma, por más que la crítica social se antoje resobada.

Las mejores ofertas de Amazon

Comenzaron a desarrollar los personajes de Rafi y Fali en una webserie titulada tal cual: "Los compadres" que les llevó a tener un enorme exitazo: no solo conservaron la esencia de sus roles en series como Allí abajo o películas como Ocho apellidos vascos y su secuela Ocho apellidos catalanes, ambas dirigidas también por Emilio Martínez-Lázaro, sino que dieron el salto también al teatro con el espectáculo Compadres para siempre, con la que consiguieron mantenerse dos años en cartel.

Detrás de El mundo es suyo hay, eso sí, una mayor inyección monetaria que se aprecia en la factura de la película: están detrás Warner y Atresmedia, así que apartados como el sonido o la calidad de la imagen han mejorado sobremanera.

La historia de esta comedia española nos sitúa en la víspera de la comunión del hijo de Fali, que está en el punto de mira de su suegro. Como prueba, le asigna la tarea de recoger del tinte el vetusto traje con el que deberá cumplir el niño el rito pero, inesperadamente, Rafi se presenta en su casa después de que su mujer le eche de casa.

Lo que Fali desconoce es que su compadre tiene tras los talones a un grupo de rusos a los que les debe dinero a los que se irán sumando otros colectivos que van padeciendo sus tropelías: desde un conjunto de taxistas hasta un narcotraficante local.

Entre los ingredientes para componer el humor de esta película hay un poco de todo: desde alusiones a Rafi Camino o Julio Iglesias hasta otras más o menos certeras a asuntos de actualidad, que prácticamente dan el guión hecho a Sánchez. EuroVegas se transforma aquí en la EuroFeria; hay prospecciones petrolíferas en Bollullos; los políticos frecuentan la compañía de narcos y prostitutas mientras consolidan sus relaciones de colegueo para medrar (de las que reniegan a la primera oportunidad) y todo vale.

Las mejores comedias españolas de las plataformas digitales

La estafa, el consumo de drogaína, la infidelidad y toda clase de escarceos con lo moralmente reprobable se muestra en su más amplio espectro con la voluntad de hacernos reír... Solo que no hace demasiada gracia: puede que por la excesiva proximidad a la realidad pero, sobre todo, por la hartura generalizada que provoca ya tirar del esperpento regional con un trazo tan grueso.

En lo que a su estructura se refiere, copia la fórmula de su predecesora: a la buddy movie sevillana se suma una temporalidad lineal con una clara meta, esa dichosa comunión del niño, a la que tienen que llegar a contrarreloj a riesgo de perder el respaldo familiar que le ha otorgado a Fali el braguetazo de su vida. En esencia, podría ser un episodio alargado de Benny Hill a la española, si los sketches consiguieran estar imbuidos del ingenio de los del humorista inglés.

El mundo es suyo es decepcionante y, teniendo en cuenta los roles de determinados personajes como el de Mar Saura, hasta sonrojante. Eso sí, su legión de fans acudirá a la cita en carteleras. Para gustos, colores, y en este caso, lunares.

Valoración

Comedia facilona y casposa que, se supone, pretende tener un trasfondo satírico que nunca termina de funcionar.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

El zahorí que necesita subtítulos. Los pícaros personajes (dignos del cómic) retratados en los títulos de crédito al ritmo de buena música.

Lo peor

Todo suena a rancio y repetitivo... El guión carece de ingenio y originalidad, a excepción de un par de gags aislados.

Y además