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Patria
Análisis

Crítica de Patria: la excelente adaptación de HBO de la novela de Aramburu

Crítica de Patria, la excelente adaptación de HBO de la novela de Fernando Aramburu por parte de Aitor Gabilondo. Estreno en la plataforma el 25 de septiembre de 2020.

La espera ha sido larga y con un bache inesperado a causa de la crisis sanitaria, pero ha merecido la pena para poder ver Patria al completo. Por cortesía de HBO ya hemos podido disfrutar (y sufrir) viendo los ocho episodios en los que se ha adaptado la popular y muy galardonada novela de Fernando Aramburu editada por Tusquets en 2016.

Traducida a más de treinta idiomas y con una enorme repercusión comercial, "Patria" se alzó con el Premio de la Crítica, el Premio Nacional de Narrativa, el Premio Dulce Chacón y con el Francisco Umbral como mejor novela del año. Y como a HBO le gustan y no le asustan los retos, fijó su atención en ella para realizar una serie fichando talento delante y detrás de las cámaras y tomándose todo el tiempo necesario para realizar este encomiable trabajo con el cuidado que exigía.

Para muestra un botón: banda sonora a cargo del genial Fernando Velázquez, dirección de Félix Viscarret y Óscar Pedraza y un diseño de producción impresionante que ha dotado a cada departamento de todos los medios necesarios para conseguir que la narración en pantalla sea emocionante, creíble y esté llena de detalles relevantes.

A cuentagotas nos fueron llegando los avances y las noticias. En uno de ellos ya pudimos dar fe de que apartados tan relevantes como el casting y la caracterización del cuerpo interpretativo sería de primer nivel, además de que se conservaría intacta la fuerza de las letras, imprimiéndoles a las imágenes la misma capacidad de impactar emocionalmente en los espectadores.

El reto, por supuesto, está en el cambio del lenguaje: el estilo de Aramburu no puede ser más directo, metiéndonos, de forma directa, en el torrente de pensamientos de los personajes, lo que hace que el lector quede enganchado de forma instantánea y que, por otra parte, sea capaz de empatizar con unos y con otros con tremenda facilidad. Puede que no comparta sus ideas y mucho menos sus actos, pero al introducirnos en su cabeza somos capaces de ver la realidad desde sus ojos. Y ésta es la grandeza de esta novela: que es poliédrica, compleja y muy honesta con sus personajes, a los que deja que sea el tiempo quien les juzgue.

La historia de Patria, pivota alrededor de un hecho que cambia las vidas de las dos familias protagonistas: el asesinato de un hombre a manos de ETA. Él, conocido como Txato, es el dueño de una empresa de transportes y su viuda, Bittori, años después de su muerte, decide regresar a su pueblo para encontrar respuestas y sentir cierta paz.

La serie, como hizo la novela, retrata la sociedad vasca a lo largo de treinta años, llevándonos a conocer los precedentes y el caldo de cultivo de la radicalización de la izquierda abertzale (tema que por cierto trató también con maestría La línea invisible en una clave quizás más poética, pero también con sumo tacto y buen gusto) hasta pasar por los llamados "años de plomo" que se alargarían hasta el anuncio del cese definitivo de la actividad armada de la organización terrorista.

No podemos pasar por este punto sin recomendaros, asimismo, la serie documental de Jon Sistiaga El fin del silencio, donde se analiza con testimonios de primera mano e incluso encuentros entre víctimas y terroristas lo que supuso la violencia para vecinos y familiares independientemente de su posición ideológica, las extorsiones y amenazas de la banda, los atentados indiscriminados, los asesinatos selectivos, el papel de la Iglesia o la dispersión de los presos condenados por terrorismo.

Patria es ficción, pero muy asentada en una realidad vivida por el autor y retratada con respeto y pluralidad. Ambientada en una localidad rural del país vasco, muestra el clima de tensión y el acoso que sufrieron las familias señaladas como objetivos de ETA y las consecuencias con las que tuvieron que lidiar.

En este sentido la serie está poblada de personajes tridimensionales, complejos y en constante evolución que se enfrentan al miedo, a la culpa o a la pérdida de diversas formas. Desde el refugio del alcohol en el que se atrinchera Joxian hasta la disonancia cognitiva que lleva a Miren a mantenerse en sus trece. Y por supuesto, la evasión en el caso de los hijos, que buscan una salida yéndose del pueblo y alejándose de la violencia.

Increíble el trabajo de un reparto entregado en cuerpo y alma: Ane Garbarain en el rol de Miren y Elena Irureta como Bittori son los dos grandes pilares de la serie, pero ojo a los secundarios, porque Loreto Mauleón como Arantxa y el debutante Jon Olivares como Joxe Mari son otros dos aciertos absolutos.

La serie se las tiene que apañar para que comprendamos a los personajes más allá de sus actos, con sus silencios... pero dejamos de escuchar sus pensamientos, no hay una voz en off que nos los traslade, aunque sí escuchamos las conversaciones de Bittori con su ausente Txato y a Miren en sus conversaciones con San Ignacio.

El guión rescata buena parte de las líneas imprescindibles de la novela y las pone en boca de intérpretes que hacen que las comprendas de inmediato con su texto y su subtexto, que hay mucho que leer entre líneas. Patria es al final una reflexión sobre quiénes somos, como sociedad, de dónde venimos y adónde deberíamos aspirar a no regresar nunca. Y aquí juega su baza la memoria: olvidar no es una opción.

Como nota a pie de página, ¡qué acertada y metafórica la entradilla de la serie con ese paraguas bañado de rojo que se va limpiando hasta volverse blanco! No sabemos si puede haber mejor manera de mostrar en imágenes el camino hacia la verdadera paz.

Valoración

HBO ha realizado un sobresaliente ejercicio a la hora de adaptar la novela de Fernando Aramburu: el reto era bien complejo, pero el resultado es muy emocionante y satisfactorio.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

El casting, la dirección actoral, las caracterizaciones y la fuerza del guión, que se apoya en un texto magnífico y cuenta con momentos memorables.

Lo peor

La comparación con la novela es inevitable y ésta nos metía en el torrente de pensamientos de los personajes: en la serie solo vemos sus actos.

Y además