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Creed II
Análisis

Crítica de la película Creed II: la leyenda de Rocky

Crítica de Creed II: la leyenda de Rocky, la secuela del spin-off del nuevo pupilo de Rocky, dirigida por Ryan Coogler como Michael B. Jordan, Sylverter Stallone y Dolph Lundgren. Estreno el 25 de enero de 2019.

Tres años después del éxito experimentado por Ryan Coogler con Creed: la leyenda de Rocky, tenemos la secuela de este spin-off centrado en Adonis Creed. Creed II: la leyenda de Rocky es una película que se relaciona directamente con Rocky III y IV, los dos episodios de la saga en los que vimos al púgil caer en desgracia, rehacerse después de que Ivan Drago acabara con Apollo Creed y su resurgir como ave fénix venciendo al soviético en su propia casa.

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El arco emocional que recorre el personaje interpretado por Michael B. Jordan es más amplio que el de su maestro y está más condensado en una sola cinta, pero el recorrido es muy similar. Pasar de estar en la cresta de la ola, a tocar fondo y tener que salir adelante siguiendo un riguroso entrenamiento físico y mental. Realizar por tanto un esfuerzo de superación personal para salir del hoyo.

La cinta habla además de recoger el legado de Rocky y no hay enseñanza más importante que pueda transmitir a su pupilo que la de aprender a levantarse tras caer, endurecerse y mantenerse en pie. La clave: tener claro por qué se lucha, cuál es la motivación y para quién será la recompensa del triunfo. En este sentido, la película tiene varios pasajes de lo más emotivos, porque vemos cómo a través de sus personajes, podría ser el propio Stallone-actor quien hablara. Hay un relevo generacional en el que pasa el testigo a Jordan: "ha llegado tu momento", le dice. Y a la vista de que el binomio Coogler/Jordan ha conseguido por primera vez colar una película de superhéroes entre las candidatas al Oscar, solo podemos darle la razón.

Independientemente de que se alce con la estatuilla (algo muy improbable), el premio de haber hecho historia no se lo quita nadie... Pero no nos desviemos de la película que nos ocupa: Creed II. Coogler, en esta ocasión, solo ha esbozado los personajes de un guión escrito a dos manos por Sylvester Stallone y Juel Taylor y la labor de dirección ha caído en las manos de Steven Caple Jr. que tiene un estilo fresco, cuida sobremanera la estética y tiene un gran encanto para el público joven... Aunque la película también tiene sus salidas de tono... No se le puede reprochar que no sea tremendamente entretenida, pero realiza demasiadas concesiones al espectáculo emulando con peor tino la banda sonora de la cinta precedente e insertando algún que otro momento musical protagonizado por Tessa Thompson que, hablando en plata, sobra. 

Sylvester Stallone es consciente del riesgo de dejarse llevar por la nostalgia, aunque no puede evitar el autohomenaje en numerosas ocasiones, calcando situaciones que hacen que el espectador pueda ir varios pasos por delante de la narrativa. Pero también es inteligente a la hora de tejer una tupida red emocional para amparar a los personajes y darles profundidad. Por más que lo parezca, Creed II no es un drama de boxeo (o, al menos, no solo es un drama de boxeo) sino que bucea en las aguas de algo tan íntimo como las relaciones paterno-filiales y la adquisición de la madurez necesaria para aceptar los golpes que nos depara el tiempo, encajarlos y seguir adelante. En otras palabras, es un drama sobre la vida misma en el que los combates no son más que una contundente y vistosa alegoría a la que una saturada fotografía sabe sacarles partido.

Caple, no obstante, deja entrever desde el comienzo su relativa inexperiencia (no deja de ser su segundo largo) y resuelve los encuadres sin demasiado tino en más de una ocasión, consiguiendo que el espectador exigente no deje de preguntarse por qué coloca la cámara donde la coloca... Y haciendo que se salga un poco de la narración.

Los guiños a la saga madre son constantes: desde el atuendo de Adonis Creed (con el calzón de la bandera de los Estados Unidos igual que el de su padre cuando muere a manos de Drago) hasta algunas situaciones paralelas a las del combate decisivo final.

Creed II

El reparto también tiene su particular encanto, en primer lugar por reunir sobre el ring (como coaches esta vez) a Rocky y a Drago interpretado por el gran Dolph Lundgren, pero también por traer de vuelta a Brigitte Nielsen como Ludmilla. Muchos seguimos viendo a Clair Huxtable cuando aparece en pantalla Phylicia Rashad (dichosos tiempos en los que La hora de Bill Cosby no nos traía a la cabeza más que un rato de risas ante el televisor) pero tampoco podemos dejar de nombrarla por su excelente trabajo como secundaria. 

En definitiva, Creed II es una película inferior a su antecesora, lo cual no implica que no sea muy disfrutable. A nivel de dirección, la primera estaba mejor acabada y la historia también era más original. El guión, eso sí, no descuida el plano humano, pero se diluye en momentos que no añaden nada, más allá de una estética "molona"... En cualquier caso, apartando esos aspectos que hacen que pierda pegada, tiene corazón y Stallone demuestra una vez más, que sabe atizarle dos directos al espectador para dejarlo KO.

Valoración

Con muchas más licencias al espectáculo que su predecesora, Creed II es un drama pugilístico de lo más entretenido, aunque reincide en los mismos problemas y no puede evitar caer en algunos clichés. Ligeramente inferior, tiene menos pegada y le falta originalidad en su planteamiento.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Dolph Lundgren es un fenómeno y el halo nostálgico de la cinta, que huele a despedida de Stallone del rol de Rocky, es emocionante.

Lo peor

La machacona banda sonora y los incisos musicales del personaje al que da vida Tessa Thompson se perciben como pegotes en el guión.

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