Pequeño Demonio
Análisis

Crítica de Pequeño Demonio, la comedia satánica de Netflix

Por Daniel Quesada

Las producciones originales de Netflix crecen con Little Evil, comedia de terror que nos muestra lo difícil que es criar a un niño. Sobre todo, si es el Anticristo.

Las producciones originales de Netflix buscan abarcar todas las corrientes posibles, incluso aunque estuvieran de moda hace 40 años. Tal es el caso de esta Pequeño Demonio (ya disponible en España), una película que deja claro desde sus primeras imágenes su intención de mofarse de Damien, ese temible Anticristo que conocimos en la saga La profecía.

El protagonista de Pequeño Demonio es Gary, un buenazo que se acaba de casar con la encantadora Samantha, a pesar de que ella viene con un pequeño "extra": su hijo Lucas, que parece hostil y distante hasta límites insospechados. Poco a poco, Gary comienza a sospechar que Lucas no es solo un niño introvertido, sino que esconde una maldad y un poder que parecen emerger del mismo infierno.

La "primera capa" de parodia en la película se centra, como decíamos, en películas satánicas como La profecía o La semilla del diablo, en las que algo tan inocente como un niño puede ser la encarnación del mismísimo diablo. Así, Lucas viste la misma ropa que Damien en su niñez y son comunes los recursos como coros ominosos cuando ocurre alguna tragedia. Lejos de ser parodias de sal gruesa como en Little Nicky o Al diablo con el diablo, aquí la película finge tomarse en serio a sí misma y, en ese sentido, el jovencito Owen Atlas sabe poner miradas de lo más siniestras. Así, mientras que esos planos, tomados por separado, podrían inspirar terror de verdad, todo se compensa con los contraplanos de un Gary (interpretado por el buen comediante Adam Scott, que os sonará de Parks and Recreation) que parece poner cara de póker a todo.

Pequeño Demonio

A partir de ahí, hay algunas referencias a otras películas de terror como Poltergeist o El resplandor que resultan bastante simples, pero como no se abusa de ellas llegan a ser simpáticas. En la receta se mezclan secundarios cómicos, como la típica "lesbiana bruta" pero fiel al héroe o el cámara de "bodas, bautizos y comuniones" que llama "cinema verité" a tener mal pulso. También hay algún que otro coqueteo con el cine gamberro (y, por tanto, no pueden faltar actores enanos a los que fastidiar), pero por lo general Pequeño Demonio se mantiene en el terreno del cine paródico "elegante", por así decirlo. De hecho, incluso por momentos parece una comedia familiar.

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Y es que, aunque el tema principal de Pequeño Demonio es el terror satánico, el fondo de la historia es hacernos reflexionar sobre los quebraderos de cabeza que pueden dar cuidar al niño, por mucho empeño en ser "padres enrollaos" que pongamos. Ahí entra Samantha, la esposa encarnada por Evangeline Lilly (ya sabéis, de Perdidos o Ant-Man), que a pesar de que su hijo parece una catástrofe natural con patas siempre cree en él y dice a su marido: ¿no será que huyes a las primeras de cambio y no te esfuerzas por entender su perspectiva? Quizá está ahí el punto más brillante de la película: que, en el fondo, todos hemos visto a los niños pequeños alguna vez como unos monstruos en miniatura, pero lo que necesitamos es tomar aire y probar a escucharlos más. Incluso aunque sean el Anticristo de verdad.

Pequeño Demonio

La parte final de la película, en la que la relación entre los personajes evoluciona, resulta un tanto extrema, ya que los cambios entre ellos suceden a una velocidad forzada a todas luces para poder alcanzar el climax narrativo. Además, la historia toma unos derroteros que, aunque previsibles, rompen un poco el tono anterior de la peli. A pesar de ello, nunca se llega a perder el norte del todo, gracias principalmente a que los personajes protagonistas tienen el suficiente carisma. Un carisma arquetípico, pero sólido al fin y al cabo.

Con todo, Little Evil es una comedia intrascendente e incluso "quemada" en algunas de sus facetas, pero lo suficientemente simpática como para que le deis una oportunidad cuando tengáis la guardia baja y busquéis una distracción sencilla. Eso sí, aunque no se ve nada demasiado gore, intentad verla sin vuestros hijos. Más que nada, para que no tomen ideas...

Pequeño Demonio

Valoración

Una correcta comedia de terror que no solo se burla de la corriente apocalíptica de los 70, sino que también nos hace reirnos de lo duro que es criar a los "pequeños demonios" que todos tenemos en casa.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Consigue transmitir humor negro y mala uva sin dejar de ser desenfadado. Los constantes guiños a filmes apocalípticos tienen su gracia.

Lo peor

No deja de ser una historia bastante boba y el tercer acto se pasa un poco de rosca. La "evolución emocional" de Lucas está forzada.

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