Crítica de El pequeño Nicolás: la película de animación más tierna, hermosa y emocionante del año

DeAPlaneta

Crítica de El pequeño Nicolás (Le petit Nicolas: Qu'est-ce qu'on attend pour être heureux?), la película de animación vencedora en el Festival de Annecy. Estreno el 16 de diciembre.

Quien conozca la serie de libros de "Le petit Nicolas" disfrutará sobremanera de esta película... quienes no los hayan disfrutado aún, tendrán un motivo más para acercarse a ellos (y ponérselos delante a los peques), ya que descubrirán los entresijos de su creación y al mismo tiempo gozarán de algunas de sus más divertidas aventuras: El pequeño Nicolás es un regalo para los sentidos.

Estamos, ni más ni menos, que ante una de las mejores películas de animación del año, no solo porque esté dirigida con mimo y sepa sacarle partido tanto a las técnicas utilizadas como a las posibilidades de "hacer saltar al pequeño Nicolás del folio" para interpelar a sus creadores, sino por los valores que transmite.

Amandine Fredon y Benjamin Massoubre le han dado forma a este homenaje a René Goscinny y Jean-Jacques Sempé, escritor e ilustrador de los libros de El pequeño Nicolás, que cuenta con un guión coescrito por Michel Fessler y Anne Goscinny, hija de René y novelista que además de tener su propia obra gestiona la de su padre. 

Y hay que alabar tanto el exquisito trabajo de los animadores Juliette Laurent y Julien Maret como el libreto en la medida en que consigue desplazarnos en el tiempo para comprender las raíces de ambos, su relación de amistad y cómo sus experiencias, sus recorridos personales y sus anhelos terminaron impregnando su obra.

A pesar de que estemos ante una película pensada para todos los públicos, no se elide de la ecuación ningún elemento: se habla temas tan trascendentales como la guerra o de la muerte prematura de Goscinny, que a sus 51 años fallecía dejando tras de sí personajes tan memorables como Astérix, Lucky Luke o Iznogoud, entre otros.

Sempé, por cierto, falleció poco después de que El pequeño Nicolás se presentara en una sesión especial en el Festival de Cine de Cannes y reza en los créditos como autor gráfico de la película, de modo tal que es una obra póstuma que viene a reivindicar también todas las cualidades que siempre tuvo: la alegría de vivir, el ingenio y la ternura.

Así, se muestran los momentos más importantes de las vidas de estos hombres que nunca dejaron de ser niños sobre el papel y que gracias a eso llegaron a corazón de millones de personas en todo el mundo. La conjugación de sus talentos alumbró personajes inmortales y eso le aporta a la película una cualidad de clásico instantáneo que no pasará nunca de moda.

No se descuida tampoco el apartado musical, con el compositor Ludovic Bource al frente de la banda sonora, que tan bien acompaña y complementa a las imágenes y cuyo trabajo más conocido con anterioridad es la BSO de The Artist.

El pequeño Nicolás además se vale de algunas estrategias artísticas metalingüísticas como la hacer que los personajes "cobren vida" o la de mostrar los pinceles tintando los dibujos cuando cae la noche. Incluso hace un uso del color muy creativo al hacer que los personajes, al moverse hacia los bordes de la imagen pierdan su paleta cromática para volver a ser ser simples trazos de pluma.

Pero el elemento que realmente tocará el corazón de los espectadores es el hecho de que el propio niño charle con Sempé y Goscinny y descubra a través de esas conversaciones con ellos algunos conceptos tan básicos como la familia, la amistad, el cariño o la pérdida... eso sí, sin dejar nunca de lado ese lado luminoso de la vida en el que él se ha perpetuado.

Esa escuela singular, con su simpática y atenta profesora, los campamentos de verano, las tropas de amigos con toda clase de personalidades y las travesuras y pifias propias de una infancia feliz. Es increíble la cantidad de aspectos que aborda la película en sus 82 minutos de metraje y la impronta emocional indeleble que deja tras su visionado.

Conjuga como pocas los temas más simpáticos con otros de gran hondura sin perder nunca el norte y llevándonos a revivir esa gozosa sensación de estar invirtiendo bien el tiempo en una obra de gran calidad a nivel artístico y didáctica a la vez. Un joyón, con todas las letras, que os recomendamos disfrutar en pantalla grande tengáis la edad que tengáis.

Valoración

Nota 90

El pequeño Nicolás es un preciosísima película de animación que reúne diversión y didactismo al conjugar el biopic de los creadores del personaje Goscinny y Sempé con algunas de sus aventuras más memorables. Un placer para los sentidos y cita obligada para los amantes de la animación de calidad.

Lo mejor

La sensibilidad con la que se mezclan las aventuras del personaje de ficción con las vidas de sus creadores. Los valores que transmite con diversión.

Lo peor

Que solo dura 82 minutos... pero cualquier querría quedarse a vivir en ella.

El pequeño Nicolás (2022)

El pequeño Nicolás (2022)

Título original

Le Petit Nicolas - Qu’est-ce qu’on attend pour être heureux ?

Género

Animación, Familia

Lenguage original

Francés

Duración

1h 22m

Hobby90Excelente

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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