Crítica de Pubertat, la impactante serie de Leticia Dolera para HBO Max

Crítica de Pubertat, la serie dramática de Leticia Dolera para la plataforma HBO Mex en la que analiza una agresión sexual en un grupo de adolescentes. Estreno el 24 de septiembre.
Seis episodios de unos 45 minutos de duración componen Pubertat, la serie escrita, dirigida y protagonizada por Leticia Dolera para HBO Max en la que habla de un hecho concreto: una agresión sexual en un grupo de adolescentes para trascender más allá y abarcar la salud sexual de jóvenes y adultos, el contexto y el por qué de lo que sucede.
No es una serie fácil, ni cómoda, ni agradable, pero sí pertinente para abordar el hecho en sí de que como sociedad tenemos una responsabilidad conjunta de formar a las nuevas generaciones y estamos dejando, en muchos casos, que su educación sexual sea tan deficiente que busquen respuestas en el porno, las redes sociales o una mímesis de conductas que están lejos de ser saludables.
Pubertat es una serie elegante y constructiva, no obstante, que trata de aportar distintos puntos de vista al debate dando voz a personas muy distintas entre sí y aportando soluciones. Preventivas, como el diálogo y la formación y rehabilitadoras una vez que se produce una agresión, como es la denuncia y la justicia restaurativa.
Un cóctel pernicioso
Pol, Steven y Manu son tres amigos que comparten algunas de sus primeras experiencias juntos como cada verano. Forman parte de una colla castellera que se prepara para afrontar el reto de conseguir un piso más con abundantes entrenamientos.
Con motivo del 14 cumpleaños de Pol, su primo Roger se desplaza a la localidad donde se reúne con ellos. Pronto fraguan una estrecha amistad que les llevará a vivir una experiencia diferente en la noche de San Juan.
Una serie de mensajes hará que salten las alarmas entre los adultos, sobre todo cuando Lucía, una amiga de Manu, denuncie en un vídeo con nombres y apellidos a los tres chicos y señale a Manu como víctima.
Julia, la madre de Roger, se enfrenta a un dilema moral importante: como escritora feminista especializada en temas como el consentimiento sexual, recibe una presión extra puesto que es señalada como una hipócrita por defender a su hijo y pierde su contrato editorial. A partir de ese momento solo puede empezar a escarbar para sacar a la luz la verdad de lo sucedido.
No son niños, pero tampoco adultos y están en esa edad tan complicada en la que buscan ser aceptados en su grupo de pares pero también por otros grupos de chavales más mayores. Con 13 y 14 años, nuestros protagonistas quieren encajar y hacerse valer, parecerse a otros y no quedarse atrás.
Pubertat analiza el contexto en el que puede producirse una agresión sexual y los ingredientes, en muchas ocasiones, los ponen los propios adultos que no tienen ni idea de cuáles sin los códigos que manejan sus hijos y mucho menos el acceso que les están dando a información, sustancias y prácticas que distan mucho de lo ideal cuando se está forjando la identidad sexual.
Por el camino la serie se enreda con subtramas que muestran lo perdidos que están esos adultos, pero que distraen de la trama principal: patrones patriarcales, infidelidades, uso de potenciadores sexuales, relaciones tóxicas, abusos en el contexto del hogar... No hay un solo ejemplo de virtud entre ellos y en la mayoría de los casos no se profundiza ni hay resolución.
Cuando se centra en las dinámicas de los jóvenes y en la metáfora visual de los castellers como comunidad que tiene que recuperar la confianza para poder volver a funcionar, es cuando la serie gana enteros. Las imágenes de las personas teniendo que pegarse unas a otras y unirse sosteniendo a los más jóvenes son muy potentes y esclarecedoras.
Se agradece el espíritu conciliador de la serie, no solo señalando los problemas sin tapujos sino también aportando soluciones y dándole voz a todas las partes para tratar de comprender el cómo y el por qué y ponerle nombre y apellidos. Es la única manera de poder buscar soluciones que sean satisfactorias para todas las partes.
A nivel de ritmo, Pubertat es una serie lenta que vuelve a los mismos hechos para irlos aclarando por capas. Es una manera de tratar de rebajar el impacto emocional que puede tener en la audiencia el tema que se aborda y también de desglosar la colisión de elementos que conducen a un hecho de estas características. elementos ambientales, intragrupales, circunstanciales...
En suma, es una serie muy recomendable, que no se queda en los eslóganes ni se recrea en detalles morbosos, y que trata de aportar a un debate social que sigue bullendo mientras tanto y que va mucho más allá de las implicaciones legales del consentimiento.
Valoración
Nota 75
Pubertat es una serie constructiva que no quiere únicamente denunciar situaciones realistas sino también aportar soluciones a problemas concretos: desde el diálogo con los adolescentes hasta la educación sexual que es la única manera de prevenir agresiones que de otra manera no se producirían.
Lo mejor
La conciliadora forma de abordar el tema tratado y la metáfora de la comunidad que se crea vía castellets, con imágenes muy significativas.
Lo peor
Es muy lenta. Hay muchas subtramas que ilustran las incoherencias de los adultos, pero que distraen de la trama principal.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

