Crítica de Querer, la miniserie de Alauda Ruiz de Azúa que disecciona el maltrato psicológico

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Crítica de Querer, la miniserie de Alauda Ruiz de Azúa para Movistar Plus+ con Nagore Aramburu, Pedro Casablanc, Loreto Mauleón y Miguel Bernardeu. Estreno el 17 de octubre de 2024.

Después de la genialidad de Cinco lobitos, una película en la que Alauda Ruiz de Azúa fijaba la mirada en la maternidad, la guionista y directora ha compuesto una miniserie que hay que situar en el podio de las producciones españolas del año: Querer llega a Movistar Plus+ el 17 de octubre y es, sencillamente, fantástica.

Todo acompaña: una puesta en escena sobria, una galería de personajes reconocibles y un hilo argumental que toca un tema tan relevante como el maltrato psicológico y el abuso sexual, sin apostar nunca por la sensiblería ni caer en la trampa del efectismo.

Se compone de cuatro episodios de aproximadamente una hora de duración en los cuales hay una reflexión profunda sobre eso del "querer" en su doble acepción: la del plano afectivo que supone establecer un vínculo de cariño y respeto y la del deseo, que implica ganas y voluntad de amar legitimándose con un consentimiento que va más allá de las palabras.

Pero Querer va mucho más allá de eso, hablando también de los patrones de comportamiento que tienden a repetirse de padres a hijos, de la extrema dificultad que supone probar hechos que pertenecen al plano de la intimidad, de la doble victimización de las personas maltratadas que se ven atrapadas en procesos penales larguísimos, de la desprotección que padecen y las pone en riesgo... 

Pero... ¿usted quería?

Miren lleva treina años casada con Íñigo, pero ha decidido poner fin al infierno que ha vivido hasta ahora. En compañía de su abogada se presenta en comisaría para denunciar los abusos continuados de su todavía marido y posteriormente regresa a su domicilio para terminar de preparar su equipaje y abandonar la vivienda.

Pero no le va a resultar fácil: Íñigo se presenta por sorpresa antes de lo previsto y a Miren no le queda más remedio que improvisar. Acudirá a sus hijos, que se van a quedar atónitos al descubrir la determinación de su madre. 

Jon, el más joven, tiene menos dificultades para comprenderla, pero Aitor se posiciona del lado de su padre incapaz de comprender cómo su madre puede alegar haber sido violada durante tantos años sin decir nada antes.

Se enfrentan a un largo y penoso proceso hasta llegar al juicio en el que cada uno de ellos dará su versión de los hechos, aportará los testimonios y pruebas que puedan recabar y tendrán que pensar qué hacer una vez se dicte sentencia: apelar o acatar el dictamen del juez.

Impecable en la forma y en la dirección, pero además contando con interpretaciones magistrales, Querer se interna en el terreno de temas escabrosos, turbios a más no poder, en los que es tan importante el texto (los diálogos) como el subtexto (lo que se lee entre líneas).

El guión es comedido a más no poder y, a pesar de hablar largo y tendido de agresiones sexuales y abusos físicos, no llega nunca a mostrarlos. Los psicológicos son constantes: insultos, ninguneos, desprecios...

Deja claro los límites del "no querer": la sumisión, el sometimiento y la obediencia forzosa a la que se ve obligada una persona por parte de otra que constriñe su libertad económica, física y emocional, haciendo que rompa vínculos con familiares y amigos, separándola de cualquier atisbo de independencia laboral y reduciéndola a ser una marioneta de una voluntad que le es ajena.

Nada de esto podría tener el impacto emocional necesario si no hubiera un elenco excepcional poniéndolo en pie: el trabajo de Nagore Aramburu es digno de aplauso mientras que Pedro Casablanc borda su desagradecido rol de maltratador. Loreto Mauleón sostiene el rol más incisivo de abogada de Miren mientras que Miguel Bernardeau e Iván Pellicer interpretan a los hijos.

No hay diáligo ni acción irrelevante en Querer, como no hay gesto ni ademán por parte del elenco que no aporte información a la trama. Es a la vez esclarecedora y controvertida en la medida en que va a reabrir un sanísimo debate social en torno a la protección de las víctimas, los agujeros de un sistema bienintencionado pero ineficaz y un sistema judicial obsoleto, lento y pobre en recursos.

Así que se conjugan los astros para que tengamos una serie de primerísima calidad en fondo y forma, de esas llamadas a alzarse con premios, aunque no habrá ninguno mayor que el reconocimiento del público.

Valoración

Nota 92

Querer es la mejor serie española de lo que va de año: tiene un discurso potente, magistrales interpretaciones repletas de naturalidad y una puesta en escena sobria y bien ajustada a las necesidades de la narración.

Lo mejor

El guión, las interpretaciones, los mensajes que arroja la miniserie, cómo nos deja suspendidos pendientes de la pantalla.

Lo peor

Exige la total atención del espectador y que tenga la capacidad para interpretar el texto y el subtexto... Y es muy dura.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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