The Rider
Análisis

Crítica de The Rider, el docudrama sobre el mundo del rodeo

Por Raquel Hernández Luján

Atentos a esta crítica de The Rider, porque podríamos estar ante una de las mejores películas del año. Este biopic se estrena en cines a partir del 21 de septiembre.

En contadas ocasiones podemos hablar de películas que rebosan verdad, como es el caso que nos ocupa: ojo, que la película The Rider viene cosechando un grandísimo éxito de lo más merecido, contando con el reconocimiento de la Quincena de Realizadores en el Festival de Cannes 2017, la Espiga de plata y los galardones a nueva directora y actor en la Seminci de Valladolid.

Esto es especialmente meritorio si tenemos en cuenta que el protagonista no es un actor profesional sino que se interpreta a sí mismo en la película: Brady Jandreau es rebautizado como Brady Blackburn, y lo mismo sucede con su padre, su hermana y sus compañeros de rodeo. Y menudo papelón. Sin duda, es una gran película dramática, la que tenemos por delante.

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La historia de The Rider es tan real como los sujetos que la pueblan: Brady es una promesa del rodeo y una persona que ha dedicado su vida entera a su pasión, los caballos, hasta que un fatídico accidente le impide volver a montar. A partir de ese momento, se sentirá fuera de su elemento y sufrirá además una gran presión por parte de sus amigos y sus fans. El diagnóstico de sus secuelas sin embargo, hará que tenga que replantearse por completo su vida y su relación con el mundo del rodeo.

The Rider es muy emocionante, pero lo es aún más cuando descubres que la historia es real y que las personas que te presenta el guión han pasado por lo que nos cuentan, aunque nos llegue todo a través de un guión. En este sentido, el trabajo de la directora Chloé Zhao es prácticamente impecable, porque si no lo sabes o te documentas para saberlo, la película no da en ningún momento la sensación de ser un falso documental o un docudrama.

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Es muy sobrecogedora la historia de Lane Scott, cuyo nombre se ha mantenido intacto en la ficción: un jinete que sufrió una lesión todavía más grave que Brady y que sostiene la parte más emocionante y humana de la cinta. Y ésta es una de las mejores cualidades del film, que consigue emocionarnos sin meternos los dedos en los ojos y sin jugar ninguna baza sensiblera o manipuladora con el espectador.

Al margen de estas cuestiones, la dirección de fotografía y la labor de encuadre y realización es tan rica y subyugadora que es imposible no apreciar la belleza de este nuevo biopic. La delicadeza con la que se trata la íntima relación de Brady con los caballos, la belleza de los corceles y los espectaculares escenarios reales tocados por luces casi siempre taciturnas, contribuye sobremanera a aportar valor añadido a la narración, que trasciende el tema tratado para hablar de algo mucho más profundo: la vulnerabilidad del ser humano cuando cree que ha perdido su propósito en la vida y el proceso de autodescubrimiento y posterior reorientación para encontrar nuevas metas.

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Zhao desmonta a su protagonista, lo pulveriza, pero nunca deja que se rinda del todo: consigue que los caballos parezcan hablar y que un mundo tan cerrado y parco en palabras como el de la América profunda no solo sea elocuente hasta con sus pronunciados silencios, sino que rezume un lirismo plástico excepcional, otorgándole un sentido y una finalidad a cada interacción del hombre con la naturaleza.

The Rider

The Rider es sin lugar a dudas el estreno destacado de esta semana, la película que os recomendamos como opción predilecta para ir al cine. No solo hay que seguir la pista a la directora, que con este segundo largo tras Songs My Brothers Taught Me ha vuelto a ponernos los pelos de punta, sino que además su director de fotografía, con el que repite, Joshua James Richards, merece también toda nuestra atención.

Mención especial a la casi invisible banda sonora de la cinta, que compone un inspirado Nathan Halpern y que nunca eclipsa las imágenes, sino que contribuye a realzar la belleza del conjunto. Qué gusto da ver una película bien narrada, preñada de sensibilidad y de corazón en la que tan bien encajan todos los elementos. Y qué gran confianza hay que tener en una directora para que sensaciones tan íntimas se retraten con semejante naturalidad.

Valoración

The Rider es la película más hermosa que ha llegado a carteleras este año y fácilmente se puede convertir en una de vuestras favoritas, porque rebosa verdad y belleza en cada encuadre.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

El hecho de que sea un docudrama interpretado por actores no profesionales y lo hagan tan bien. El lirismo que exuda la fotografía y su trascendencia.

Lo peor

La película tarda un poco en arrancar y hay algunos personajes secundarios menos creíbles en sus roles.