Shot Caller
Análisis

Crítica de Shot Caller, drama carcelario con Nicolaj Coster-Waldau

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Shot Caller, el nuevo drama de Netflix protagonizado por los actores Nicolaj Coster-Waldau, Jon Bernthal, Jeffrey Donovan y Emory Cohen.

Shot Caller nos recuerda que los dramas carcelarios parecen estar más de moda que nunca, si bien es en la pequeña pantalla donde hemos visto de forma más intensiva cómo se ha ido explotando con gran acierto este subgénero. Sobre todo, desde que arrasara en audiencia la adictiva Prison Break. Calle 13 estrenará en breve Wentworth Prison y Fox lanzará la tercera temporada de Vis a vis en primavera, por poner dos ejemplos de los que os iremos informando puntualmente.

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En esta ocasión, el director Ric Romn Waugh nos presenta una película en la que se nos muestra la evolución de un personaje de un extremo a otro del arco de lo moralmente reprobable.

Un hombre corriente con una familia estándar y un modo de vida acomodado ve cómo su vida cambia por completo tras sufrir un accidente y ser acusado de homicidio involuntario.

Su ingreso en la cárcel hará que se dé cuenta de que no puede salir de allí actuando como un lobo solitario, de modo que pronto aprende lo importante que es pertenecer a un grupo poderoso. De forma paulatina, irá estableciendo vínculos con los skinheads hasta estar integrado por completo en su comunidad.

Shot Caller

Una vez que obtiene el tercer grado, la banda le insta a cometer un nuevo delito impidiéndole pasar página y amenazándolo con dañar a su familia si se niega a involucrarse.

El gran atractivo de Shot Caller es el personaje al que da vida Coster-Waldau, porque mostrar su deriva de forma verosímil no es nada fácil. El actor asume el reto y lo supera con creces, logrando que el espectador comprenda y empatice con ese hombre que acaba vendiendo su alma al diablo y alejándose de la persona que era al entrar en la cárcel.

Narrativamente, conocemos la historia desde el final: la primera vez que lo vemos se hace llamar Money y es ya un hombre musculado, endurecido y lleno de tatuajes de simbología nazi. Solo cuando pasan los minutos descubrimos quién fue en el pasado, de tal manera que el mensaje principal parece ser, a todas luces, que cualquiera podría verse así, en una situación extrema, por una carambola del destino.

Shot Caller

En el plano técnico, Shot Caller no tiene ninguna pega. Incluso hay varias secuencias muy corales, como la de la revuelta en la cárcel, muy bien planificada y coreografiada. No es casual: Waugh era especialista antes que director de cine y sabe dónde y cómo colocar la cámara y a los actores.

El reparto también cuenta con otros rostros excepcionales como Jon Bernthal (Punisher) en el papel de Shot Gun, Jeffrey Donovan como Bottles (Fargo) o Holt McCallany (Mindhunter) como Beast.

Shot Caller

Puede que la historia de Shot Caller no sea el colmo de la originalidad y que de hecho patine cayendo en algunos clichés; también es probable que le sobren al menos quince minutos de metraje, pero el caso es que está bien resuelta y da que pensar… Sobre todo porque el guión no fuerza la búsqueda de la redención del personaje, ni un final feliz pero tampoco lo juzga, rompiendo esa barrera que hay entre él y el espectador al comienzo de la historia.

Por el camino descubriremos duras escenas de violencia poco estilizada, aunque no en todas ellas hay sangre. Hay violencia en el sentido etimológico de ejercer fuerza contra los demás, que es al fin y al cabo la que sufre nuestro protagonista condenado no ya por el sistema que está más o menos corrupto, sino por la rueda de poder que pone en marcha los goznes de la prisión.

Eso sí, el visionado en castellano es muy insatisfactorio: para poder disfrutarla en condiciones, y ver de paso cómo el reparto se ha currado sus papeles, es absolutamente imprescindible verla en versión original, como siempre, pero con el plus de que el doblaje es infame y la destroza por completo.

Valoración

Nicolaj Coster-Waldau se transforma ante nuestros ojos en una película bien construida que pone los pelos de punta en varias ocasiones. Impactante a veces, pero también demasiado superficial en ciertos aspectos.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La solvencia con la que Nicolaj Coster-Waldau defiende a su personaje y su transformación física y psicológica.

Lo peor

El doblaje al castellano de la película sí que es criminal: visionado obligatorio en VO o VOS. Cae mucho en los tópicos.

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