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Análisis

Crítica de The Sinner, la serie de Netflix con Jessica Biel

Por Rafa Domínguez

Crítica de la temporada 1 de The Sinner, la última serie original de Netflix estrenada en la plataforma, dirigida por Antonio Campos y protagonizada por Jessica Biel y Bill Pullman, entre otros.

La década de las series, dicen muchos. Desde la revolución cinematográfica que supuso Juego de Tronos para las producciones de ficción en televisión, esta década en la que vivimos no ha vuelto a ser la misma. Atrás quedan la sobreexplotación de las sitcoms y los presupuestos reducidos con los que buscar la mayor rentabilidad a una premisa simple y cercana para los espectadores. Hoy es día de grandes producciones en formato episódico que protagonicen las conversaciones de la semana en torno a la máquina de café. No sólo se ha incrementado drásticamente el presupuesto dedicado a dichas producciones, sino que las dimensiones que han adquirido sus historias van mucho más allá de la cotidianidad a la que veníamos acostumbrados en el pasado y que copaban las parrillas televisivas.

HBO puso la primera piedra y Netflix ha sabido aprovechar el empujón con sus mejores series para dejarnos éxitos tan rotundos como Stranger Things, Narcos, The Crown o incluso la cancelada House of Cards, entre un sinfín de títulos que podremos encontrar en la plataforma. También ha sabido dar en el clavo apostando por contenidos como el que hoy nos trae a esta lectura: The Sinner, una miniserie estrenada en Estados Unidos y que acaba de desembarcar en la plataforma como una de sus famosas "Originales de Netflix". Jessica Biel protagoniza este drama psicológico y entra en el círculo de actores que invierten en sus nuevas apuestas interpretativas como productores, después de engancharse a la novela homónima en la que se basa, escrita por Petra Hammesfahr en 1999. Dirigida por Antonio Campos y con el inestimable coprotagonismo de Bill Pullman, tenemos ocho episodios rodeados de misterio que parten de una premisa llamativa que insto a descubrir antes de seguir con el texto. The Sinner (La pecadora), nos adentrará en un laberinto psicológico del que trataremos de escapar en la reseña que tienes a continuación.

Rascar la superficie

En The Sinner, todo el mundo sabe que lo ha hecho, pero nadie sabe porqué. Un eslogan simple y conciso, casi tanto como el guion sobre el que se asienta este puzle en el que estamos a punto de adentrarnos. Cora (Jessica Biel) y Mason Tannetti (Christopher Abbott) deciden desconectar de la presión continua de los padres de él para pasar un día en la playa con su hijo. Pretendía esperar un poco para derretirme en prosa con el trabajo de Jessica Biel, pero es que ya desde la primera escena podemos apreciar infinitos detalles cuidados con mimo en la construcción de su personaje, a quien ya descubrimos como una mujer que sufre algún tipo de lucha interna que podría llevarla a su destrucción. Un grupo de jóvenes algo cariñosos y una canción muy particular parecen despertar los fantasmas internos de Cora que en un ataque de ira apuñala súbitamente a un joven llamado Frankie Belmont en medio de los gritos del resto de vecinos y el asombro de su marido. 

La situación es tan inesperada que asistiremos atónitos como un relajado playero más mientras se desata la locura, y es por ello que prefería guardar la sorpresa de su detonante para cada uno. Este thriller psicológico comienza su camino apuntando que la trama no girará en torno al quién, el dilema habitual del género, sino en el porqué. Un misterio a resolver que se convertirá en la obsesión particular del investigador de la policía asignado al caso, Harry Ambrose (Bill Pullman), que además será la pieza angular sobre la que se desbloqueará la trama.

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Durante los ocho capítulos que la componen, Derek Simmonds, su joven guionista, nos adentrará en un juego de manipulación; en un debate en el que tendremos que analizar qué es verdad y qué es mentira y, en definitiva, una trama en la que nos sentiremos tan impotentemente perdidos como su protagonista. El subconsciente de Cora Tannetti es la llave con la que resolver el caso, pero está oculto en un pasado que a cada paso se torna más oscuro. Ese es, precisamente, uno de los aspectos claves en los que se enmarca The Sinner: una trama psicológica oscura, a veces sórdida, rodada en clave baja y que podríamos puntualizar como el camino perdido entre Mr. Robot y True Detective.

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En este sentido, encontraremos dos líneas de investigación: la seguida por Harry Ambrose y la policía, y la de su marido Mason Tannetti en busca de respuestas. Como espectadores nos sentiremos más cercanos al lugar de Mason, sedientos de respuestas y debatiéndonos constantemente entre la verdad y la mentira; pero aspiraremos a seguir el ritmo de Ambrose mientras desentraña un rompecabezas en forma de matrioshka. Tendremos que rascar en la superficie para llevar la investigación a una verdad subrepticia que camina bajo los pies de sus protagonistas durante todo el metraje.

La infancia, la paternidad, la religión, el sexo y, especialmente, la manipulación, son los temas sobre los que se asienta el relato. Cada capítulo nos dejará infinitas muestras de manipulación practicadas por todos sus personajes a excepción de su protagonista. Cora Tannetti sufrirá la presión de quienes la rodean desde el primer minuto del primer capítulo hasta prácticamente su resolución, en un juego en el que nunca podrá vivir su propia vida: desde su marido, Mason, pasando por su propia hermana enferma Phoebe o la policía federal que la manipula con su propio hijo.

La de The Sinner es una narración con un ritmo lento, reposado y reflexivo guiada por los diálogos y sus personajes. Son muchas las veces que escuchamos aquello de que una producción es "mala porque es muy lenta" y nos olvidamos de que esa es, precisamente, una característica fundamental para reforzar el relato en el sentido que busca su creador. Este es uno de esos casos en los que la ejecución pausada beneficia profundamente la evolución de la trama y de sus personajes, permitiendo que sean ellos el motivo de su éxito. Y, a pesar de ello, no encontraremos tanta paja inservible destinada a alimentar el ego del creador de turno que, por desgracia, parece inevitable en otras producciones.

Estereotipos reconstruidos

Como decía unas líneas atrás, son sus personajes los que impulsan la historia y consiguen dotarla de la originalidad que quizás no desborda la búsqueda de ese prodigado porqué. Jessica Biel realiza un trabajo soberbio, de los que tendríamos que apuntar en nuestros cuadernos en mayúsculas para que no se nos pase. La actriz consigue reunir tanta empatía sobre su personaje que se hace imposible no sentir atracción por la trama y, por ende, las subtramas que la forman. Hay tiempo para dudar de la extraña moral de Cora, de sus palabras o sobre el conocimiento que tiene sobre su propio pasado, pero también lo habrá para empatizar con la triste realidad de su historia. Nos dejaremos llevar por su sufrimiento, por ese aparente vacío existencial en el que se mueve mientras trata de buscar una ayuda que nunca le habían prestado. Por ese grito silencioso de socorro que sólo Ambrose es capaz de escuchar.

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La química que encontramos entre los personajes de Cora y Ambrose y que siempre parece tambaleándose por la cuerda floja dota de sentido a toda la investigación. Esta serie de Netflix no muestra una obsesión vacua la del policía por descubrir las razones del asesinato de Frankie Belmont, sino de salvar ese pedacito que nunca ha llegado a comprender de sí mismo. Bill Pullman construye un personaje ejecutado con gracia más allá de lo estereotipado de su carácter, a pesar de los puntos flacos en los que tropieza su subtrama. Todo se reduce a una cuestión que la propia Cora pregunta en la mitad exacta de la serie: "¿Por qué te importa tanto?". Tendremos que esperar a la resolución para descubrirlo, pero las pistas son más que evidentes.

Conclusión

No sabemos si el público la colocará entre las mejores series de 2017, pero The Sinner ofrece una experiencia notable en un mar de thrillers encasillados y previsibles. La construcción de la trama salpicada por numerosos flashbacks podría haberse convertido en un soporífero engorro, pero se convierten en una herramienta solvente al servicio de la historia. Sin florituras, sin jugar con el espectador y con un círculo que termina cerrado sin fisuras, profundizaremos en la psique de de su protagonista y nos cerniremos en la oscuridad al mismo ritmo en el que se desarrolla la investigación para terminar descubriendo que, al final, el pecado de Cora la hizo libre.

Valoración

The Sinner es un rompecabezas psicológico provocador, oscuro y a veces sórdido que Jessica Biel y Bill Pullman impulsan con una corrección impoluta en la desesperación de sus personajes.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

La excelsa interpretación de Biel y Pullman, junto a una construcción atrapante despojada de florituras que resuelve todos los flecos abiertos.

Lo peor

La resolución del misterio y su clímax no terminan de destacar respecto al resto de la narración perdiendo parte de su trascendencia.

Y además