Crítica de Sorda, el espléndido debut de Eva Libertad

A Contracorriente Films

Crítica de Sorda, el debut de Eva Libertad que ejerce de directora y guionista de su primer largo, basado en su anterior corto del mismo título. Estreno el 4 de abril de 2025.

Una de las principales premisas cuando uno se enfrenta a la creación es abordar ideas y situaciones que conoce de primera mano, que comprende en profundidad y que domina, por tanto. No puede haber mejor manera de llegar al espectador que narrarle algo que uno ha vivido. Y hacerlo además con la humildad de seguir aprendiendo.

Eva Libertad ingresa en el largometraje con la película Sorda, que podría considerarse una expansión del cortometraje de 2021 del mismo título que también estuvo protagonizado por su hermana, la actriz no oyente Miriam Garlo, que le aporta una enorme verdad a su papel.

La película viene a su vez refrendada por un buen puñado de premios entre los que se hallan los principales del Festival de Málaga: mejor película, actriz, actor y premio del público, que se suma también al premio del público de la sección Panorama del Festival de Berlín.

Sorda apuesta por un discurso de lo más interesante, abordando distintas perspectivas en función de la percepción de la realidad de los personajes. Y esta es muy distinta por razones obvias.

Dice la directora que "el largo surge de ese deseo de explorar más en profundidad la complejidad del vínculo entre el mundo sordo y el mundo oyente: los encuentros y desencuentros, la conexión y el amor, pero también los choques y los conflictos... algo que ha sido esencial en mi vida".

Hay una obvia denuncia la forma en la que la sociedad estigmatiza la sordera y la falsa sensación de inclusividad de un colectivo que tiene que hacer un esfuerzo enorme para integrarse, pero también señala las reticencias al cambio y las dificultades cuando hay conflictos que llevan a las personas a vivir en una burbuja.

En suma, no es una película sencilla ni complaciente para ninguna de las partes y a menudo deja en el aire preguntas para que cada cual responda lo que crea conveniente. 

En una cinta de estas características, el diseño de sonido es fundamental: la película juega muy bien con los estímulos auditivos prescindiendo el audio por completo en sonoros silencios para hacer que nos sintamos en la piel de la protagonista y también las zozobras que puede llegar a experimentar al no contar con esa información crucial en determinados momentos.

El punto de partida de la película es el de la futura maternidad de Ángela y Héctor. Durante su relación han conseguido consolidarse como pareja apoyándose mutuamente con gran amor y cariño, pero la llegada de un bebé va a derivar en una crisis importante en la medida en que hará aflorar los miedos de Ángela.

La razón es que vivimos en un mundo creado por y para oyentes, de manera que Ángela se siente fuera de juego. Está pasando por las tres etapas más críticas de su vida: el embarazo, el parto y la crianza.

Sorda se apoya también en algunas herramientas metafóricas para acompañar la evolución de su personaje protagonista. El agua es quizás la más evidente: fluye cuando las cosas van bien, se estanca cuando hay problemas...

Pero donde la película es más fuerte es en el ámbito interpretativo, porque nos vemos capaces de comprender las intenciones, los miedos y las motivaciones de personajes que en principio parecen imposibles de casar entre sí.

Álvaro Cervantes (Ofrenda a la tormenta) borda su papel, lleno de matices, que le permite abrazar un variado arco de sentimientos y tanto Elena Irureta como Joaquín Notario hacen un estupendo trabajo dando vida a esos padres preocupados por el bienestar de su hija, pero ajenos a las razones que la llevan a comportarse así.

La película, finalmente, y esto es muy importante no quiere dar lecciones, no pretende hacer de Ángela una representante de la comunidad sorda ni decirle a nadie cómo debe sentirse respecto a esta cuestión.

No es una cuestión de equidistancia o de falta de arrojo, sino de que hay un enfoque poliédrico en el que queda constancia de que la vida no es como las matemáticas, no se puede aplicar una fórmula y resolver cualquier ecuación de manera sencilla.

Sin embargo, sí que es un magnífico escaparate de la humanidad que emana de los momentos de fricción, de conflictos de intereses y sobre todo, de distintas sensibilidades. Del choque nace el entendimiento.

Valoración

Nota 77

Eva Libertad debuta en el largo con una película compleja sobre una temática que conoce de primera mano: ese realismo se cuela en su obra haciendo que extraiga oro del reparto.

Lo mejor

El discurso, las interpretaciones, las metáforas visuales y un guión que funciona de principio a fin y emociona.

Lo peor

Se nota el trabajo teatral de la directora, sobre todo en ciertos diálogos que parecen más propios de un escenario de teatro.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.