Crítica de Before Temporada 1: Apple TV+ arriesga y pierde en su nueva apuesta por el thriller psicológico

Crítica de Before Temporada 1 en Apple TV+. Creada La serie está protagonizada por Billy Cristal, Judith Light, Jacobi Jupe y Rosie Pérez, entre otros, en diez episodios de media hora.
El público más joven de Hobby Cine va a tenerlo complicado para ponerse en la piel de los que, como yo —y reconozco que ya con algo de distancia—, leen el nombre de Billy Crystal y esperan encontrarse al hombre que hizo historia de la comedia estadounidense con Cuando Harry encontró a Sally.
Pero, ¿Billy Crystal en un thriller psicológico? Apple TV+, tienes mi atención. El mismo de las icónicas galas de los Oscar en las que presentaba las películas metiéndose en sus escenas y que desde hace unos años parecía haber desaparecido del mapa, vuelve al redil con una nueva faceta interpretativa.
Apple TV+ estrena Before, una serie de diez episodios de entre 30 y 40 minutos que mezcla el thriller psicológico con ligeras —y también entraba el superlativo— briznas de terror.
La multinacional tecnológica sigue arriesgando con sus contenidos después de liderar el mejor estreno del thriller en series de ficción de los últimos años (según los datos de Filmaffinity) con su fabulosa Separación (Severance, 2022), o híbridos que ya son leyenda como Ted Lasso. Vamos, que miedo no les falta. Y presupuesto, tampoco.
Before tiene a Eli Adler (Billy Crystal), un psiquiatra infantil, como protagonista. Vive atrapado en el duelo por la muerte de su esposa que todavía forma parte literal de su vida. Sí, literal y físicamente. Eli tendrá conversaciones con su mujer ya fallecida a quien ve como a Bruce Willis en El sexto sentido.
Pero en casa del herrero, cuchillo de palo. Eli también se somete a terapia para enfrentarse a la soledad y el dolor, evitando cualquier conversación sobre su esposa fallecida con su terapeuta.
A su terapia llega Noah, un niño traumatizado con una personalidad oscura muy particular que tiene visiones extrañas y corruptas, sobre quien Eli parece proyectar su propio dolor para encontrar respuestas. Es el pie al mundo del psicoanálisis y la exploración sobrenatural, para terminar en un laberinto de percepciones distorsionadas con pocas pistas y menos ayudas narrativas.
Decía que Apple TV+ parece tener poco miedo. No es la única; Before es una propuesta que arriesga en la hipervisibilidad más macabra y efectista, como una suerte de La caída de la Casa Usher desprovista de profundidad, paradójicamente, psicológica.
Un laberinto de efectismo visual
La serie arranca con un soberbio mimo al abecé del género: un hombre trastornado por la pérdida y la culpa, un sonido hueco y una dirección de fotografía inquietante, oscura, que quiere alimentar la atmósfera opresiva protegiendo en exceso las sombras.
Eli tiene un sueño recurrente: caminando como un zombi por una piscina vacía, se lanza una y otra vez desde el trampolín al suelo hasta romperse todos los huesos. A su vez, Noah, el niño con quien trabaja, se enfrenta despierto a una presencia negra y líquida que lo vuelve extremadamente agresivo.
En el piloto, el trabajo narrativo es el de trazar paralelismos entre niño y adulto, entre paciente y terapeuta, para resolver las incógnitas y el dolor comunes que palpitan en el interior de ambos. Los dos necesitan ayuda, pero los dos se niegan a aceptar una mano tendida y tendrán que refugiarse en su compleja conexión.

En el apartado interpretativo, Billy Crystal encaja en su nueva faceta. Su parte en el casting quiere marcar la dualidad entre el hombre corrompido por la oscuridad, pero también el del profesional cuya lógica se burla de sus propias idas de olla.
Te pasarás la serie esperando un susto que nunca va a llegar. Before coquetea amenazante con el terror, y su fotografía no ayuda a evitarlo abusando en exceso de reducir la exposición hasta incomodar su visionado.
Pero es una promesa incumplida. Cada episodio está salpicado por visiones sobrenaturales inquietantes que se entremezclan con la realidad como una serpiente hasta convertirse en un plano común.
Quiere ser una disrupción psicológica inteligente mostrando una separación de la mente y el cuerpo con representaciones físicas de dolores intangibles, y acaba reduciendo su significado al efectismo genérico sin que haya nada particularmente memorable en su propuesta.
Es un género complicado, extremadamente manido y muy socorrido en el streaming actual, pero vive a merced de su carisma. La maldición de Bly Manor hizo de su identidad la terrorífica visión de Mike Flanagan, su creador; The Sinner la encontró en su sórdida imaginación y Before quiere hacerlo con sus visiones.
Esa oscuridad que busca responder con creatividad no se traduce en profundidad emocional. La oportunidad es convertirla en el motor de su lenguaje visual, pero el resultado es el inverso: hay más interés por el impacto visual que por explorar el trauma de manera genuina.
Apple TV+ sigue arriesgando en sus propuestas y pocas pegas pueden ponerse a su producción, pero no siempre gana el que arriesga. Sus diez episodios engordarán las horas de visionado de la plataforma, lastrando una historia que habría ganado la fluidez que le falta en el formato película.
Before es una promesa de thriller psicológico de principio a fin. El puzle de realidades distorsionadas que construye es ambicioso y peca de mostrarse más inteligente de lo que demuestra ser narrativamente, esperando que la confusión y la duda sean el néctar de sus espectadores.
No puedo considerarla una apuesta «mala», en este yugo constante que vivimos quienes opinamos sobre cine en el que nunca aparecen los grises. La serie de Apple TV+ es una apuesta de la que esperaba más sabiendo del bagaje de la plataforma; no ha sido esta vez, pero el trabajo puede ser funcional como contenido menor de su catálogo.
Valoración
Nota 60
Before es un thriller psicológico que prometía explorar la mente humana y el duelo mediante imágenes perturbadoras y laberínticas, pero se queda en una experiencia visual de escasa profundidad.
Lo mejor
El rol oscuro y dramático de Billy Crystal funciona y la producción de Apple TV+ sigue demostrando que puede equivocarse sin perder calidad.
Lo peor
Sus diez episodios alargan la trama socavando su fluidez y sus imágenes son más impresionantes que resolutivas.