Justo antes de Cristo 2
Análisis

Crítica de la temporada 2 de la comedia Justo antes de Cristo

Por Raquel Hernández Luján

Analizamos la temporada 2 de Justo antes de Cristo, una serie cómica compuesta de seis episodios creados por Juan Maidagán y Pepón Montero y dirigidos por Nacho Vigalondo para Movistar + como parte de su producción original. Disponible bajo demanda desde el 13 de marzo de 2020.

¡Manda narices que en plena crisis del coronavirus una de las tramas más graciosas de la segunda temporada de Justo antes de Cristo esté relacionada con un brote de gripe entre las filas de los tracios! Como es evidente, es pura coincidencia pero puede que nos sirva para desdramatizar un poco el momento presente sin perder de vista la actualidad.

El caso es que los nuevos episodios de la serie con mucho más hilarantes que los de la primera temporada, de modo que la serie concluye de forma positiva. 

Os recordamos la trama: Manio Sempronio, un acomodado patricio, mata accidentalmente a un senador y es condenado a muerte. Incapaz de acabar con su propia vida, pide que le conmuten la pena por alistarse en el ejército. Así, es enviado como legionario a Tracia, la tierra donde su padre, apodado el Magnífico por sus memorables gestas, forjó su leyenda como militar.

Con la finalidad de recuperar el honor familiar, en primer lugar tendrá que hacerse cargo de su cambio de posición social y lidiar con su esclavo Agorastocles que tiene una crisis de identidad y ambiciones propias que le llevan a desear vivir no solo a través de su amo.

En Tracia reina la calma desde hace décadas, pero eso está a punto de cambiar. El campamento es gobernado por el General de la Legión, un anciano al cuidado de su hija Valeria, mujer acostumbrada a los tejemanejes de Roma que lleva a su padre por donde quiere. La llegada de Manio, desesperado por ser un héroe, pondrá patas arriba, en un tiempo récord, tanto la estabilidad militar de la zona como la vida cotidiana de todos los allí destinados. Pronto enciende la chispa de la guerra contra los bárbaros y precipita un conflicto de liderazgo en el campamento.

Veni, vidi, vici

En esta segunda temporada de Justo antes de Cristo, conoceremos no solo los orígenes de Manio sino también la verdad sobre su padre, el Magnífico, así como nuevos detalles acerca de la forma en la que se desencadena la guerra contra los tracios. Entre las nuevas y descacharrantes incorporaciones encontraremos a un brujo capaz de anticipar el futuro... demasiado bien. Veremos platillos volantes, nos asomaremos al siglo XX e incluso asisitiremos a la surrealista correspondencia entre Cneo Valerio y Marco Antonio.

Si os dijimos el año pasado que la referencia inmediata de Justo antes de Cristo era La vida de Brian por su subversión de las coordenadas temporales, nos queda bien claro ahora que su humor entronca más con el de Gila que con el de los Monty Phyton haciendo gala de los límites de lo absurdo y echando abajo todos los mitos respecto a la omnipotente Roma.

Ojo que a los mandos de la dirección, en esta segunda temporada, tenemos a Nacho Vigalondo, bastante interesado en el género humorístico en los últimos tiempos a juzgar por su implicación en otra serie como El vecino.

Justo antes de Cristo 2

En fin, todas las piezas se disponen en el tablero para incorporar las fortalezas de la primera temporada (una muy elaborada puesta en escena, un excelente diseño de producción y secundarios estupendos) e introducir mejoras en los guiones, que son más delirantes y, por tanto, también más divertidos. Recuperar a actores como Pepín Tre (abanderado e Ilustres ignorantes) o Fernando Esteso da cuenta también de la apuesta por traer de vuelta a algunos de personajes que han sido clave en el humor patrio en algún momento. Se unen a Xosé Touriñán, César Sarachu, Cecilia Freire, Priscilla Delgado o Eduardo Antuña, recurrentes.

Y es que, por encima de todo, Justo antes de Cristo es una celebración de la comedia por la comedia, sin mayores pretensiones de pasar a los anales de la Historia sino de, simplemente, pasar un rato simpático de evasión y reírnos de nosotros mismos. Repetimos que lo de la gripe tracia es pura casualidad, aunque habrá quien vea espejismos y convierta a la serie en nuestros Simpson, capaces de predecir el futuro y la pandemia global de coronavirus.

Prueba de ello son las declaraciones del protagonista, Julián López: "rodamos ese episodio en diciembre de 2018, nunca hubiéramos imaginado que fuese a coincidir con una situación similar".

 

Nuestro consejo: ahora que todos tendremos algo más de tiempo libre y por fortuna una buena conexión a la que no le afecta el COVID-19, es un buen momento para aprovecharlo viendo series y películas en casa. Bienvenidas sean las plataformas digitales ahora más que nunca... 

Valoración

La segunda temporada de Justo antes de Cristo mejora respecto a la primera con más marcianadas y algunos giros imprevisibles.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La duración de sus episodios y su tono de comedia desenfadada y absurda hacen que la serie sea muy llevadera. Además hay secundarios de lujo.

Lo peor

A los gags les faltan algunas vueltas de tuerca y no alargar demasiado las situaciones para ser más efectivos.

Y además