Tienda de unicornios
Análisis

Crítica de Tienda de unicornios, dirigida y protagonizada por Brie Larson

Por Raquel Hernández Luján

Tienda de unicornios (Unicorn Store) es la primera película dirigida por Brie Larson, quien además la protagonizada junto a Samuel L. Jackson. Está disponible en España vía Netflix desde el 5 de abril de 2019.

Netflix suma un nuevo título a su catálogo con la distribución de Tienda de unicornios (Unicorn Store), el primer largometraje dirigido por Brie Larson en 2017, antes de protagonizar Capitana Marvel.

Antes de entrar en materia, veamos unas pinceladas interesantes acerca de esta película: no solo supone el debut tras la cámara de Larson, que apenas había rodado anteriormente un par de cortometrajes, sino que es la primera producción de 51 Entertainment, una iniciativa de la productora de cine independiente Lynette Howell Taylor (Captain Fantastic, El contable) cuya finalidad es la de dedicar fondos a cintas realizadas por personas con una sensibilidad inclusiva. 

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Parece que la relación entre la productora y la plataforma continuará, dado que está previsto que el próximo proyecto, Lady Business, también se estrene por esta vía. En principio, Brie Larson repetiría como directora y protagonista, pero aún no se han confirmado estos datos.

La película Tienda de unicornios nos lleva a conocer a una mujer muy peculiar: a pesar de ser una adulta hecha y derecha, a Kit no le va tan bien como quisiera en el plano laboral. Su sensibilidad artística no es bien acogida en un mundo adulto en el que no cree encajar y debe volver a mudarse con sus padres.

Ellos, por su parte, son orientadores de jóvenes con problemas y conocen a uno en particular al que le toman un gran cariño. Esto enciende los celos de Kit, que decide demostrarles su valía buscando trabajo y cambiando su indumentaria y actitud. El mismo día en el que se incorpora a una multinacional que vende aspiradoras, recibe una extraña y tentadora misiva: una invitación a una tienda muy especial regentada por un excéntrico vendedor que le promete que puede venderle un unicornio, justo lo que ella deseó durante toda su niñez. Pero, para ello, tendrá que seguir unos pasos nada fáciles...

Tienda de unicornios es un relato acerca de la madurez y de cómo llegar a ella sin renunciar a la magia: el mensaje queda bien expuesto, sobre todo en el tramo final, el más emotivo de la cinta, pero por el camino, la película fracasa como drama y como comedia. 

Podría ser hilarante con unas líneas de diálogo más trabajadas y con situaciones más alocadas, pero el corazón de la historia se queda en una anécdota que habría tenido suficiente con un contenedor mucho más breve. Era carne de cortometraje.

Tienda de unicornios

Por otra parte, Samuel L. Jackson parece haber cogido el gusto a los trajes extravagantes y cambia los trajes morados de Don Cristal por otros rosas, rojos o azules en esta película, en la que tiene un papel más alegórico que realista. Es la cuarta vez que trabaja con Brie Larson tras la olvidable Movida en el Polo de 2006, en la que ambos formaron parte del casting vocal, Kong: la Isla Calavera en 2017 y la ya nombrada Capitana Marvel, que ha visto la luz este año y es evidente que son dos intérpretes que se comprenden y tienen buena química en pantalla, a lo que ya pueden sumar también una buena relación directora-actor.

En líneas generales, la realización de esta película de Netflix es buena; su talón de Aquiles, no obstante, es demasiado importante como para que pase inadvertido: el guión de Samantha McIntyre es muy endeble y encima hay algunos actores secundarios que nunca encuentran el tono de sus personajes... Tal es el caso de Hamish Linklater o de Joan Cusack, que se entiende que pretenden ser divertidos, pero que no terminan nunca de despegar.

En fin, Tienda de unicornios no es una propuesta imprescindible, no tiene claro si quiere ser un drama familiar e íntimo o una película de comedia, aunque puede hacer cierta gracia a los niños grandes con síndrome de Peter Pan, a los que no se les atraganten las toneladas de purpunina y colorines que inundan la pantalla de vez en cuando componiendo, eso sí, planos muy bonitos.

Valoración

¡Sobredosis de purpurina y arcoiris! Aunque Brie Larson maneja con buen tino la cámara, compaginando bien la labor de dirección y de interpretación, la historia es tan plana y poco estimulante que da pie a bostezos. Demasiado próxima a las películas de sobremesa...

Hobby

55

Regular

Lo mejor

Ver otra vez a Brie Larson y a Samuel L. Jackson juntos. El final de la película es emotivo, aunque muy predecible (funcionaría mejor como un corto).

Lo peor

Ver cómo fracasa cuando quiere ser una comedia y también cuando quiere abordar el drama. Sientes lástima por un proyecto que podría ser brillante.