Crítica de Till, el crimen que lo cambió todo: del duelo íntimo al activismo colectivo

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Crítica de Till, el crimen que lo cambió todo, la película basada en hechos reales que retrata la historia de Emmet Till y la lucha de su madre por los derechos civiles más básicos. Estreno el 24 de febrero.
Con una puesta en escena exquisita y una historia real conmovedora, la película Till, el crimen que lo cambio todo, llega a la cartelera española contando con la arrolladora interpretación de Danielle Deadwyler (Watchmen)como uno de los puntos más destacables.
La historia trata de trasladar de la forma más fiel posible lo sucedido en 1955, momento en el que una mujer llamada Mamie Till Mobley se separaba de su hijo de 14 años por primera vez para verlo partir hacia el sur, donde iba a pasar unos días con sus primos.
La película arranca con el mal presentimiento de una madre, preocupada por la ingenuidad de su hijo ante un viaje al Misisipi, un lugar mucho menos amigable hacia la comunidad afroamericana que su Chicago natal.
Tras un altercado en un comercio local, el joven Emmett fue secuestrado a la fuerza, apalizado, asesinado y arrojado al río donde aparecería su cadáver días después haciendo realidad las peores pesadillas de su progenitora.
El duelo de su madre, destrozada, terminó por convertirse en activismo cuando tomó la polémica decisión de mostrar el desfigurado cuerpo de Emmetl con la finalidad de visibilizar las consecuencias de los linchamientos que, por desgracia eran habituales en aquel momento y promover así un cambio legislativo que con los considerara delitos federales.
Legislación que, para oprobio general, había sido elevada en más de un centenar de ocasiones a la cámara y no se ha aprobado hasta el año pasado, si bien ha sido llamada Ley Emmett Till contra los Linchamientos en homenaje a la persona que azotó la conciencia colectiva estadounidense de forma póstuma.
Till, el crimen que lo cambió todo se aleja del tono documental para mostrar la perversión del sueño americano de modo tal que pasamos de una ciudad más cosmopolita y permeable a los cambios sociales como Chicago, a la América profunda en la que la realidad era muy distinta y los ciudadanos negros aún a mediados de los 50 eran tratados como de segunda categoría.
Uno de los aspectos más interesantes de la película es, de hecho, el subtexto sobre la diferencia de clases: lo que hizo mediático el caso Till no fue solo la brutalidad asociada a su atroz asesinato, sino la voluntad de una madre decidida a utilizar su imagen para mostrarle a la comunidad el resultado de la barbarie y eso es algo que fue posible porque tenía un estatus social que se lo permitía.
El guión, basado en el autobiografía de Simeon Wright, testigo del secuestro de Emmett, se esfuerza en mostrar la tragedia desde la óptica del amor materno-filial, sin dejar de indagar en las diferentes ideosincrasias del norte y el sur respecto a la política racial y sus usos y costumbres. Y, claro está, toma partido desde el primer instante: en ese sentido es una cinta honesta y comprometida.

También peca en algunas ocasiones de regodearse en el melodrama, a pesar de que la dirección de Chinonye Chukwu es muy elegante e incluso nos prepara para el golpe definitivo antes de mostrarnos el cuerpo y cómo Mamie lo recorre con sus manos, uno de los momentos climáticos de la película, junto a su declaración en el juicio o sus primeras declaraciones públicas multitudinarias.
En verdad la fuerza de Till, el crimen que lo cambió todo reside en la interpretación de Deadwyler, una figura que más que dignificarse en este biopic se reivindica por haber hecho de su dolor íntimo bandera para una causa en la que supo implicar a la sociedad entera haciéndola despertar para movilizarla... por más que los frutos de su esfuerzo hayan tardado tantísimo en cristalizar.
Ya como curiosidad hay que apuntar a la aparición de Whoopi Goldberg en el papel de Alma Carthan, madre de Mamie y abuela del malogrado Emmett al que cariñosamente habían apodado como Bobo. La película consigue enfatizar que su muerte conllevó el final de la inocencia y el despertar de la conciencia mostrándolo como un crío soñador, algo que se trasluce incluso en la dirección artística.
Valoración
Nota 72
Till llega en el momento apropiado para demostrar que cuando la justicia es lenta, deja de ser justicia, pero que el poder arrollador de una madre es capaz de mover montañas a pesar de todo. Es un drama conmovedor rodado con exquisito tacto a pesar de su explicitud y con una protagonista que se come la cámara.
Lo mejor
La interpretación de Danielle Deadwyler, que consigue ponernos los pelos de punta en más de una ocasión.
Lo peor
La intensidad emocional de la película rebasa en más de una ocasión los límites haciendo que adoptemos cierta distancia.
Till, el crimen que lo cambió todo (2022)
Título original
Till
Género
Drama, Historia
Lenguage original
Inglés
Duración
2h 11m
Ingresos en taquilla
8.900.000,00 $


