Crítica de The Umbrella Academy, episodio 1
Análisis

Crítica de The Umbrella Academy, episodio 1 - Pronto en Netflix

Por Jesús Delgado Manzano

The Umbrella Academy es la próxima serie de Netflix sobre "superhéroes". Este show basado en el cómic de Gerard Way y Gabriel Bá para Dark Horse llegará pronto al catalogo de la plataforma. Os hacemos un avance, analizando su episodio 1.

Cuando oigáis el título de The Umbrella Academy, tenéis que tener claro que nada tiene que ver con la siniestra corporación mundial de Resident Evil 2 y sus secuelas. Este es el título de la nueva serie de Netflix, basada en un comicbook norteamericano, que pronto llegará a nuestras pantallas.

Originalmente, The Umbrella Academy fue la apuesta en 2008 de Gerard Way y Gabriel Bá, con la que el dúo hizo su propia crítica del mundo de los superhéroes, enmarcándose dentro de una línea similar a la de obras como The Black Hammer, The Boys, Astrocity, Planetary, Wanted y, claro está, Watchmen. En esta obra, el dúo criticaba y señalaba los defectos detrás de colecciones de superhéroes, que eran una suerte de núcleo familiar. A saber, los X-men, la Doom Patrol o, salvando las distancias, los 4 Fantásticos.

La premisa del cómic era la de un grupo de siete muchachos, criados por un estrafalario lord inglés, que los adoptaba como hijos suyos. Cada individuo había nacido por partenogenesis. Esto es, sus madres no habían sido inseminadas, sino que su gestación había sido inmaculada y espontánea. Debido a ello, cada uno de los siete niños había desarrollado una serie de poderes especiales, de los que su padre adoptivo pretendía sacar partido. ¿Su plan? Convertirlos en superhéroes que defendieran el mundo, bajo el paraguas de la Academia Umbrella, literalmente hablando.

La serie de Netflix sigue esta misma premisa, adaptando el arco argumental de la mini-serie original del cómic, contenida en el tomo The Umbrella Academy: Suite Apocalíptica, publicado en España por Norma Editorial. La acción arranca con la muerte de Sir Reginald Hargreeves, el padre adoptivo del grupo, que ahora se ha disuelto. A la muerte de su mentor y padre, los cinco muchachos supervivientes del equipo original regresan a casa para honrar al difunto.

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Sin embargo, el reencuentro entre los cinco hermanos que quedan dista mucho de ser pacífico. Los rencores y las interminables rencillas entre ellos han ahondado la distancia que les separa a unos de otros. Y esto no es lo peor que se les viene encima. El anuncio de una profecía, que les adelanta el fin del mundo, les obligará a tener que dejar el pasado atrás y a hacer un frente común.

Y no os contamos más. Pasamos a hablaros del primer episodio de esta serie de Netflix, que se estrenará en la plataforma el 15 de febrero.

La familia que se pelea unida, permanece... ¿unida?

Ante todo, cuando vemos The Umbrella Academy tenemos que tener en cuenta que se trata de un planteamiento ajeno a los postulados de DC o de Marvel, aunque (en cierta manera) se acerca a la idea de héroes imperfectos y humanos de esta última. Como ocurre con el cómic original, Gerard Way y Gabriel Bá buscan hacer crítica de grupos "familiares" como los X-men o la Doom Patrol. Esto es, diseccionar las relaciones de una familia formada en torno a la figura de un excéntrico y extravagante mentor/padre, con ideas propias sobre lo que les conviene a sus "hijos".

Alejándose de la brutal y perversa versión de los G-men de Garth Ennis, la Academia Umbrella muestra un retrato de lo que ocurre en muchas familias en las que hay muchos hijos: no todos los hermanos se llevan bien y no siempre acaban por permanecer unidos una vez llegan a adultos. En este sentido, la serie desarrolla en el primer episodio este concepto de manera muy lúcida, exponiendo cómo una cosa son los ideales de los padres y otra, muy distinta, los rumbos que toman los hijos.

Hay una premisa propia del cómic independiente, prescindiendo de capas y mallas (aunque no de uniformes, en el sentido literal de la palabra), y se apuesta por un realismo de presentación. Al menos, dentro de los límites que permiten personajes capaces de doblar el espacio, proyectar objetos con telequinesia o cambiar de forma a voluntad. En muchos sentidos, el planteamiento visual de la serie es plomizo, pero acertado, ya que precisamente crea una atmósfera que contrasta con el tono de natural optimista del género de los superhéroes.

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Por otro lado, el plantel de actores, ya solo en su primer episodio, es un gozo. Tom Hopper (Black Sails) y Elle Page (X-Men: Días del futuro pasado, Beyond, Juno) encabezan un elenco soberbiamente dirigido, en este primer episodio dirigido por Peter Hoar. De hecho, la dirección de los actores es uno de los grandes atractivos de la serie en esta primera toma de contacto. 

Igualmente, el ritmo, la premisa y el desarrollo y exposición de los hechos están muy bien llevados. El uso de efectos especiales y CGI se aprovecha también de forma óptima y su conclusión nos deja con la miel en los labios.

The Umbrella Academy

Quizá, a modo de conclusión, su principal lacra sea la de nadar entre las aguas del siniestro realismo adulto, al que buena parte del público se ha malacostumbrado, y el escenario de fantasía y ciencia-ficción, natural de los superhéroes. Debido a este punto intermedio, es posible que no todos los espectadores se sientan cómodos o atraídos hacia este planteamiento. Además, los forofos de los X-men no podrán evitar sentir cómo la serie satiriza la relación de Xavier con sus alumnos. Algo que, por otro lado, parece estar buscado a propósito. 

Valoración

Atractivo arranque de la serie basada en el cómic homónimo de Gerard Way y Gabriel Bá para Dark Horse. Ácido, mordaz e inteligente... el público conectará enseguida con ella.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La premisa de grupo familiar de héroes disfuncionales. El uso de la música. El reparto. El tono cínico, pero no exento de cierta luz.

Lo peor

Los que busquen capas y mallas se llevarán un chasco. La soterrada crítica a Doom Patrol y X-men hará pupa a los fans más acérrimos.