Crítica de La vida breve: el sucinto reinado de Luis I en clave de tragicomedia

Movistar Plus+

Crítica de La vida breve, la serie de Movistar Plus+ creada por Adolfo Valor y Cristóbal Garrido con Javier Gutiérrez, Leonor Watling, Carlos Scholz y María Armenteros. Estreno el 13 de febrero de 2025.

Pocas series pueden presumir de tener unos valores de producción tan impecables como La vida breve, una producción de Movistar Plus+ de seis episodios en los cuales se concentra el exiguo reinado de Luis I de Borbón de apenas 229 días, el más efímero de un monarca español.

Adolfo Valor y Cristóbal Garrido, que ya habían trabajado previamente en proyectos tan apasionantes como Reyes de la noche o Días mejores, son los responsables de la creación de esta miniserie que la plataforma dosificará en tres lanzamientos de dos episodios cada uno.

La historia que se nos narra es de (re)descubrimiento: no solo tiene valor histórico, porque está muy bien documentada y puesta en pie, incluso en algunas de las lujosas localizaciones que forman parte de nuestro espléndido patrimonio artístico, sino también valor transgresor al aportar un humor que va de lo grotesco a lo absurdo, haciendo que sea fácil hacer una lectura actual de lo que cuenta.

Si el diseño de producción es sencillamente fastuoso, no menos interesante y de relumbrón es el repartazo reunido que incluye tanto a artistas consagrados como a talentos emergentes: Javier Gutiérrez, Leonor Watling, Carlos Scholz, María Armenteros, Pepe Viyuela, Marta Hazas, Claudia Traisac, Jorge Usón...

Todos ellos forman un reparto coral y variopinto que se conjuga de maravilla en pantalla, aunque probablemente el personaje que irrumpe en escena con mayor fuerza y descaro es el de Carlos González (Maricón perdido) que da vida a un divertidísimo Farinelli.

No obstante, que nadie se llame a engaño, La vida breve está lejos de ser solo una comedia. Y no es por hacer de menos al género porque hacer una buena comedia tiene toda la enjundia del mundo, pero es que va mucho más allá de generar risas cuando se lo propone: es también una reflexión sobre la vida misma, el poder, las maneras de ejercerlo y el legado que dejamos cuando se acaba la función.

Tiene incluso su puntito disruptor de tipo "What if..." gracias a la lectura política de uno de los momentos más imprevisibles del guión: cuando se pergeña una constitución... que queda en conato, por supuesto.

Y ahí es donde hay carcajadas que nos conducen a risas sardónicas o donde de forma repentina aflora una fina ironía que nos conduce al drama. Es curioso y poco corriente que un mismo episodio sea capaz de hacer experimentar al espectador sentimientos tan dispares como la diversión, el asco, la tristeza o la indignación. 

Además es imposible no encariñarse con nuestro protagonista, un Carlos Scholz inmenso en su retrato del monarca repleto de humanidad e inexperiencia: naif en su manera de pensar, torpe en su manera de proceder, descacharrante a más no poder por ambas cosas.

La vida breve arranca con la abdicación de un Fernando V obsesionado con su difunta esposa, María Luisa de Saboya. Casado en segundas nupcias con Isabel de Farnesio, se muestra entusiasmado con la idea de retirarse a descansar y dedicarse a la vida alegre en el Real Sitio de Segovia, donde en verdad termina ejerciendo un reinado paralelo... y disfrutando del sexo con su habitual fijación.

Su hijo Luis, heredero legítimo de la corona, contrae matrimonio con la princesa francesa Luisa Isabel de Orleáns, una mujer de conducta extravagante que se convierte en la comidilla de la corte y no solo por sus modos afrancesados sino por ser del todo ingobernable. Por más que Isabel quiere hacer de ella la esposa ideal, no consiente pasar por el aro y se empeña en decepcionar a su suegra.

La vida breve está plagada de anacronismos y gags que solo pueden entenderse hoy, pero trata de mantener siempre una coherencia formal para no desentonar demasiado... cuando lo hace, es de manera espectacular, echando mano a efectos especiales, números musicales y exabruptos fabulosos que dejan claro su trasfondo humorístico.

Es, en suma, una serie muy disfrutona, fundamentada en un reinado muy corto pero en el que no faltaron excentricidades que muchos espectadores quizás tomarán por concesiones a la ficción pero son muy reales... en su doble acepción. La casa real española tiene, de verdad, un bestiario increíble del que si se echa mano con ingenio y lucidez, pueden salir joyas como ésta.

Valoración

Nota 80

La vida breve es una tacita de plata, una pequeña obra de arte que deslumbra en lo formal de la puesta en escena y en lo informal del mensaje.

Lo mejor

El guión, el repartazo, la riqueza del vestuario y los decorados fastuosos... Es una producción magnífica.

Lo peor

Es algo irregular en el tono: a veces es hilarante, otras te toca el corazón o te escandaliza. Propone una curiosa montaña rusa de emociones.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios