Crítica de The White Lotus temporada 3: perversión en Tailandia

Crítica de la temporada 3 de The White Lotus con Jason Isaacs, Carrie Coon, Michelle Monaghan, Walton Goggins y Natasha Rothwell entre otros. Estreno el 17 de febrero en Max.
Si pudiéramos definir con pocas palabras The White Lotus siempre sería como el boulevard de las frustraciones humanas. A lo largo de los años que hemos ido haciendo check-in, primero en Maui, luego en Sicilia y ahora en Tailandia, hay elementos que se mantienen intactos: entornos de ensueño poblados por personajes anclados en una realidad que no es la que desean para sí mismos.
Paraísos que se convierten en junglas, fachadas de pulcritud, belleza y hasta ostentación que se derrumban dejando ver lo más rastrero que puede concebir nuestro primitivo cerebro reptiliano, cuerpos recauchutados, parejas de papel, fortunas creadas a golpe de corrupción, inseguridades camufladas en violencia, drogas y/o sexo.
Es un concepto que nos escandaliza y divierte a partes iguales, en la medida en la que siempre hay elementos sorpresa en The White Lotus que vienen a llevar la propuesta incluso un poco más allá de lo que cabía esperar.
Contribuye a esta sensación el hecho de que no solo sigamos la historia de los huéspedes del hotel, sino también los tejemanejes de los trabajadores del mismo, siempre en un contraste cruel de estratificación socieoeconómica que echa más leña al fuego.
El "qué", está claro. El "cómo" es el caramelo con el que nos vamos a deleitar, un año más, por cortesía de Max, que nos ofrece una estancia premium en un centro wellness de primera categoría durante ocho semanas en el que, eso sí, lejos de sentirnos mejor, vamos a ver bien representados todos nuestros demonios.
Por tanto, tendremos que tener listas las maletas para marcharnos el 7 de abril pero, que no decaiga vuestro entusiasmo, que Mike White ya está pensando en nuestro siguiente destino (y la serie está renovadísima por una cuarta temporada que puede llevarnos de regreso a Europa). ¡Es de agradecer que haya franquicias de The White Lotus por todo el mundo!
Retorno a lo salvaje
La tercera temporada de The White Lotus está plagada de nuevos e intrigantes personajes. Por un lado tenemos a la familia encabezada por Timothy Ratliff (Jason Isaacs). Él en aprietos legales, su esposa adicta a los ansiolíticos y tres hijos: Saxon, el vigoréxico; su hermano Lochlan con una grave crisis de identidad sexual y su hermana Piper, estudiante de las religiones de la zona e interesada en entrevistar a una eminencia local.
Por otra parte tenemos a tres amigas de la infancia que dicen tenerse mucho cariño pero no pueden evitar compararse entre ellas, dejando aflorar envidias y rencillas del pasado. Ellas son la célebre actriz Jacklyn Lemon (Michelle Monaghan), Kate y Laurie (Leslie Bibb y Carrie Coon respectivamente).
Y, finalmente, tenemos a una pareja singular, compuesta por un hombre siniestro muy interesado en los fundadores del centro en Tailandia y su jovencísima novia. Les dan vida Walton Goggins y Aimee Lou Wood, cuyos caminos se cruzarán de forma fortuita con un personaje que les resultará familiar a quienes vieran las temporadas anteriores. Su aparición es el cliffhanger del primer episodio, de hecho.
No es el único al que vamos a reconocer: la dulce Belinda Lindsey (Natasha Rothwell) será contratada para empezar a realizar sus tratamientos en Tailandia. Además veremos el incipiente romance entre dos trabajadores y lo que oculta la dueña, una celebridad local a la que da vida Patravadi Mejudhon.
Pero, ¿cuál es el conflicto central? Es ya tradición que la serie arranque con un asesinato... y que no conozcamos la identidad de la víctima hasta el desenlace. Pues bien, The White Lotus 3 tiene una secuencia inicial que adelanta que habrá un tiroteo. Esta vez no sabemos cuántos disparos alcanzan un objetivo, pero sí que hay un cadáver flotando en el lago aledaño a las villas del resort.
Así que, de nuevo, se reinicia el Cluedo. Tenemos a estos personajes encerrados en una "mansión selvática", sabemos que el arma será una pistola y muchos candidatos para sostenerla. ¿Cuál será el detonante? ¿Los celos? ¿La avaricia? ¿La traición?
Mientras desvelamos al incógnita, hay que decir que vamos a disfrutar de algo más que de un publirreportaje precioso de este enclave tan turístico del sudeste asiático. La serie se esmera en reflejar las costumbres de la gente, su idiosincrasia, su arte, credo y lengua.
Puede que incluso se detenga demasiado en esos primeros planos tan estéticos y limpios de la naturaleza, las obras artísticas y las gentes. Más que nunca, The White Lotus se cuece a fuego lento y no tiene demasiado pudor en repetir fórmulas de temporadas anteriores.
Está fotografiada con esmero, cuenta con un reparto espectacular y queda clarísimo la hipocresía que quiere delatar, pero también es cierto que ha perdido cierto grado de frescura y acusa algunos síntomas de cansancio... incluso desde los títulos de crédito iniciales. No obstante, confiamos en el capitán del barco para que nos lleve a buen puerto. Sabe lo que se hace y puede aún enrevesar mucho las cosas.
Valoración
Nota 77
La tercera temporada de The White Lotus arranca despacio para presentar a sus nuevos personajes, su hipocresía e ir armando un puzle que, previsiblemente, se resolverá en el último episodio, como es marca de la casa.
Lo mejor
La exquisita ambientación y el respeto por la cultura local, añadida a la habitual mordacidaz de la serie y un reparto magnífico.
Lo peor
Repite muchos tropos y arranca de forma muy lenta: se echa en falta ritmo y sustancia.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

