Crítica de The Witcher: Sirenas de las profundidades, la nueva película de animación de Netflix

Netflix

Crítica de The Witcher: Sirenas de las profundidades (The Witcher: Sirens of the Deep), laa película de animación de Netflix que narra una aventura de Geralt de Rivia. Estreno el 11 de febrero de 2025.

El universo ficcional asociado al brujo sigue ampliándose en Netflix. Mientras esperamos la llegada de la ansiada cuarta temporada de The Witcher y después de los estrenos previos de la serie El origen de la sangre y la película La pesadilla del lobo, le toca el turno a una nueva película de animación producto de la colaboración de Corea del Sur, Estados Unidos y Polonia.

The Witcher: Sirenas de las profundidades supone la libre adaptación del cuento "Un pequeño sacrificio" contenido en la antología La espada del destino, el segundo volumen de La saga del brujo, escrito por Andrzej Sapkowski en 1992.

El guión corre a cargo de Rae Benjamin y Mike Ostrowski, quienes se encargan de revitalizar el relato introduciendo sustanciosos cambios, sobre todo en el tercio final de la cinta y en el desenlace.

Dos reinos a punto de colisionar

Como muchos de los relatos de Sapkowski, inspirados en cuentos y leyendas europeas de larga tradición, éste también tiene como referencia el cuento de Hans Christian Andersen de La sirenita, aunque pasado por el filtro de la lógica del Lobo Blanco y por tanto con un quiebro más oscuro y lecturas encaminadas a un público adulto (con sus dosis de sexo, lenguaje florido y violencia).

Se trata de una historia cuyo mensaje ulterior es que el amor real es sinónimo de dar y que, por tanto, no puede haber romance sin sacrificio.

Geralt y Jaskier se dirigen a Bremervoord, uno de los puntos más occidentales del Continente y el lugar en el que se crió el bardo. Allí conocen a Essi Daven, a quien éste conoce desde niño y trata como a una hermana.

El brujo es contratado para acabar con un monstruo que se cree que es el responsable de la muerte de varios pescadores y recolectores de perlas. Sin embargo, tras contactar con las sirenas del reino de Ys, descubre que no es más que una falsedad y lo deja marchar libre. 

El verdadero conflicto se está fraguando entre los humanos y los sirénidos a raíz del amor prohibido entre la sirena Sh'eenaz, heredera del trono submarino, y el príncipe Agloval. Tanto es así que ella está dispuesta a tomar un brebaje que convierta su cola en piernas y la transforme en una igual a su amante. Solo Geralt podrá evitar que lleguen a las armas desatando una guerra total.

The Witcher: Sirenas de las profundidades trata de ofrecer un nuevo punto de vista para esta historia invirtiendo las tornas, pero no termina de resultar en exceso sorprendente tampoco. Se percibe como una simple aventura puntual y no consigue trasladar el tono trágico del cuento original.

A su favor, sobre todo, el enfoque de las coreografías de lucha en las cuales los movimientos de cámara y los del Lobo Blanco dotan de una gran agilidad y vistosidad a la narración; en su contra los interludios musicales, que hacen que la trama parezca incluso ñoña e infantilizada.

Aunque a menudo la sencillez es una virtud, viendo la calidad de los productos de animación recientes de los que estamos dsfrutando con verdadera fruición, la animación de Sirenas de las profundidades resulta bastante simplona incluso con planos en los que los personajes de fondo están completamente congelados, dando una sensación de pobreza visual incómoda.

Por lo demás, es llamativo el hecho de que los personajes quieran parecerse a los de la serie original ahora que conocemos la salida definitiva de Henry Cavill de The Witcher. Es más, él no se encuentra entre los actores de doblaje en versión original, aunque sí han regresado Joey Batey como Jaskier y Anya Chalotra como Yennefer: ha sido Doug Cockle quien le ha prestado su voz.

En castellano sí escucharemos la voz de Guillermo Romero, el actor que habitualmente dobla a Henry Cavill.

En suma The Witcher: Sirenas de las profundidades no alcanza a alzarse como una obra lo suficientemente interesante como para resultar trascendente. Se articula como una aventura sencilla, un episodio aparte, que no da la sensación de hacer mella en el corazón del brujo ni le ofrece una ocasión para evolucionar.

La estructura es circular: empieza y termina igual y anunciando un nuevo destino que le resultará familiar a la audiencia de la serie madre. Y hasta ahí podemos leer.

Valoración

Nota 60

La nueva película de animación de The Witcher es poco más que un pasatiempo fugaz al que se ha despojado en su traslación a la pantalla de gran carga trágica, obrando como un capítulo más entre las aventuras del Lobo Blanco.

Lo mejor

Las secuencias de acción son tan sangrientas como era de esperar y la química Geralt-Jaskier sigue siendo muy buena.

Lo peor

Los interludios musicales son insufribles y la trama del cuento original sufre muchos cambios sin que el final deje de ser previsible.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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