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Worth
Análisis

Crítica de Worth, el drama legal en torno a la tragedia del 11-S que aborda el valor de la vida humana

Crítica de Worth, la mirada de Max Borestein hacia la tragedia humana del 11-S y la pesadilla legal de la indemnizaciones a las familias de las víctimas. Estreno en cines el 10 de septiembre de 2021.

Worth se estrena en salas comerciales en España el 10 de septiembre de 2021, es decir, en la víspera del 20 aniversario de los atentados del 11-S que cambiaron el panorama geoestratégico a nivel mundial, pero, sobre todo, causaron una tragedia humana incalculable.

La película, dirigida por Max Borenstein y escrita por Sara Colangelo, versa precisamente sobre los cálculos imposibles: los que es necesario hacer para indemnizar a las familias y allegados de las víctimas que perdieron la vida en dichos atentados. 7000 casos distintos con rostros distintos y diferentes grados de dolor, culpa, ira...

Worth es una película de personajes, pero también un retrato del torbellino legal desatado en torno a un problema que no puede tratarse solo de forma burocrática sino que requiere un enfoque humano.

"Worth" es, de hecho, una palabra polisémica que puede funcionar como adjetivo o sustantivo. En el primer caso hace referencia al valor monetario de algo, en el segundo, al nivel al que le corresponde a ese algo ser tratado y evaluado de forma específica y que por tanto va más allá de lo material.

La película desarrolla la historia real de Ken Feinberg, un famoso abogado de Washington D.C. que dedicó buena parte de sus esfuerzos a luchar contra el cinismo, la burocracia y la política para ayudar a las víctimas del 11-S y posteriormente a las de otras tragedias colectivas.

Entre ellas hay toda clase de situaciones distintas, pero lo que queda de manifiesto es que, como conjunto, lo que buscan es un trato digno y respeto más allá de la necesidad de ser ayudadas a nivel económico (que también). La película aborda en profundidad la complejidad a la hora de llegar a tanta gente mediante el Fondo de Compensación del 11-S, una fórmula inédita en Estados Unidos.

Desde la dirección, Borenstein se pone bastante intenso y asfixiante utilizando planos en los que resta aire en el lado hacia el que miran los personajes, dejando claro que sus posiciones son contrapuestas. 

También se vale de pasajes que hacen que las personas implicadas se vean contra las cuerdas ante las emotivas y contundentes historias que los familiares cuentan sobre los últimos momentos de sus allegados: hay narraciones heroicas, otras aterradoras y la mayoría de ellas conmovedoras y sobrecogedoras.

Worth cuenta con un par de herramientas muy poderosas para desplegar su mensaje: potentes interpretaciones principales (Michael Keaton y Stanley Tucci juntos en pantalla hacen un tándem excelente) y un elenco de secundarios muy digno que contribuye a que calen las situaciones personales de los personajes.

No obstante, también hay que señalar que es una película que, por su tratamiento fotográfico y por el ritmo al que evoluciona, es también algo plomiza y dura de visionar. A pesar de que hayan transcurrido dos décadas, hay momentos que pueden resultar dolorosos para quienes tuvieran vínculos muy estrechos con víctimas.

Es un relato que intenta no caer en el melodrama ni en el morbo, pero que inevitablemente reabrirá heridas en aquellos no solo afectados por esta tragedia colectiva en concreto sino de otras muchas derivadas de accidentes, tiroteos u otros atentados y que podrían de alguna forma revivir la pesadilla. Es por ello que solo la recomendamos para quienes se vean fuertes a nivel anímico y preparados.

Puede que un montaje más dinámico hubiera hecho de este drama con tintes de biopic fuese más digerible. Es evidente que si reclama humanidad tiene que detenerse en las historias, mostrar todos los ángulos y dar una perspectiva de la intrincada casuística de las víctimas, pero todo lo que rodea al proceso de compensación, habría necesitado aligerarse para no llegar casi a las 2 horas de metraje.

En cualquier caso, Worth es una película poliédrica e interesante, que nos permite conectar con una parte dura de nuestra historia reciente, dado que las consecuencias del 11-S siguen coleando a día de hoy a todos los niveles. Prueba de ello es que incluso se han reabierto fondos de compensación en 2011 y 2019 y que la versión oficial sigue siendo cuestionada desde distintos flancos.

Valoración

Tema duro tratado también de una forma bastante dura: Max Borenstein nos mete en la piel de las víctimas pero también de quienes las representan para comprobar las presiones, las crudas historias detrás de cada caso y la imposibilidad de hacer justicia en una desgracia de la envergadura del 11-S.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Las interpretaciones principales, la evolución de los personajes y los giros en las historias personales de las víctimas, que abren muchos frentes.

Lo peor

Se hace larga, sobre todo cuando busca poner al espectador en una situación incómoda.

Y además