Raccoin, el "heredero" de Balatro, cambia las cartas por monedas, pero es un roguelike igual o más adictivo que ya es mi nuevo placer culpable

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
El éxito de Balatro ha abierto las puertas a la experimentación con la fórmula roguelike, y Raccoin Coin Pusher, el nuevo juego editado por PlayStack, es el mejor ejemplo de ello.
Quizá porque nunca le he visto la gracia a las máquinas tragaperras, ni a otros muebles con los que puedes ganar premios en metálico, como las llamadas Coin Pushers o máquinas de "empujar monedas", quizá por eso, me parece todavía más digno de aplauso lo que va a conseguir PlayStack, el editor de Balatro, con su nueva propuesta.
Ha sido una de las demos mejor valoradas en los últimos festivales de Steam, y hoy Raccoin: Coin Pusher Roguelike, se lanza en Steam. Y no lo voy a negar: tengo una enganchada que no es ni medio normal tras haber jugado unas horas en modo portátil, en ROG Xbox Ally X.
Y no es medio normal por lo que acabo de decir: en muchos salones recreativos de los 90 había visto este tipo máquinas, que nos invitan a introducir monedas para empujar a las que ya hay dentro repartidas por varios escalones, de tal modo que las de los niveles superiores vayan cayendo a los inferiores, hasta caer en la bandeja que nos permite retirar el dinero del mueble.
Jamás había probado una, ni me llamaban lo más mínimo la atención por que me parecían, y me siguen pareciendo, un vil sacacuartos, un timo en toda regla. Hasta que se ha convertido en un videojuego, y uno que, además, tiene todo lo que le faltaba a la máquina original: emoción, diversión y, por qué no, un toque de locura.
Y, por supuesto, los toques roguelike, que retuercen esta sencilla idea con mil mecánicas originales para convertir esta sencilla propuesta en algo completamente distinto a aquello en lo que se basa.
No voy a negar que llegué a él con no pocos prejuicios. Es probable que, como yo, estéis pensando que frente al Póker, un juego de cartas mucho más conocido y extendido, la propuesta de Raccoin no tiene nada que hacer. Eso, es lo que cualquiera, sin probarlo, podría pensar. Pero también te digo que, como lo pruebes y superes el tutorial, corres el riesgo de quedar ya atrapado sin vuelta atrás.
Y hablo de niveles de enganche parejos a Balatro. Porque sí, de primeras, como en el juego real, todo es bastante simple. Nos limitamos a elegir el mejor momento para introducir las monedas de manera "táctica", pudiendo soltarlas por dos ranuras distintas. una a la izquierda, y otra a la derecha. Pero a partir de ahí, la cosa se va volviendo más loca, con rayos láser, explosiones, agujeros negros...

Para empezar, una partida se divide en 15 rondas, y en cada ronda debemos alcanzar una puntuación mínima para poder avanzar a la siguiente. Empezamos con 20 monedas "normales" que podemos insertar, y a medida que vamos haciendo caer monedas, nuestra puntuación va subiendo y ganamos también tickets. Estos tickets sirven para muchas cosas, como cambiarlos por monedas extra para seguir jugando.
Al alcanzar la puntuación requerida de la ronda, la tienda abre sus puertas, y nos permite comprar monedas especiales, con efectos de todo tipo. Algunas destruyen "monedas malas", otras que modifican o alteran las monedas con las que entran en contacto, algunas son pegajosas y aumentan el valor de aquellas a las que se adhiere, otras explotan y empujan al resto, alguna hasta tiene cuchillas...
Eso sí, estas monedas aparecen de manera aleatoria, algunas con más probabilidad que otras. Tampoco podemos acumularlas sin límite: nuestro "monedero" tiene espacio limitado para guardar estas monedas especiales, así que parte de la estrategia es saber cuándo es mejor tirarlas.

También es posible ampliar la capacidad del monedero para guardar más monedas de este tipo, de nuevo, usando los mencionados tickets. ¿Vais viendo cómo todo va estando interconectado?
Pero la cosa no queda ahí, también se suman a la fiesta los llamados "pines" y "llaveros" que añaden efectos adicionales a nuestras tiradas, como empezar una ronda con monedas extra o rebajas en los precios de las tiendas; incluso podemos intercambiar tickets para comprar los llamados "premios" que nos den ventajas como crear un agujero negro que absorbe monedas o lanzar una "raspa" de pescado que hace las veces de muro para afectar al movimiento de las monedas.
También tiene en cuenta aspectos como la rareza de las monedas (cobre, plata y oro), los combos (a mayor cantidad de monedas que ganamos de una tirada, más rápido crece el combo), lo que también nos da acceso a tiradas de una ruleta con más efectos, como que caiga de golpe una montaña de monedas o se levante una torre con ellas.
Añade un total de 150 objetos únicos que alteran todavía más este planteamiento con bonificaciones y alteraciones adicionales, seis personajes distintos con los que jugar (algunas monedas aparecen más con ciertos personajes, otros tienen mecánicas únicas, como "cocinar"), 8 niveles de dificultad que incluyen retos como poner límites a las monedas que podemos acumular o subir los precios de la tienda, sin olvidar el contenido desbloqueable, como un total de 21 muebles con distinta configuración...

No se trata de hacer una lista pormenorizada de todo lo que ofrece Raccoin, ya que apenas llevo unas horas y sigo descubriendo combos y cosas nuevas que invitan a experimentar y probar, pero desde luego, no es poco todo lo que ofrece. Es un pozo de horas que se va a convertir en el "fentanilo gamer" de más de uno.
Eso sí, no todo es perfecto. Jugando con los PC consolizados como Steam Deck o ROG Ally X, algo que fue clave en el éxito de Balatro, el control tiene algunos lunares, ya que con el stick izquierdo nos movemos por toda la pantalla para elegir las monedas especiales, los premios... Hay atajos (RB + las direcciones de la cruceta) para ir directos, pero aun con todo no es todo lo cómodo que me gustaría.
Pero ni siquiera eso impide que Raccoin: Coin Pusher Roguelike sea mi nuevo placer culpable, un juego que te toma el brazo si le das la mano y que se va a convertir en la nueva obsesión de muchos jugadores, aunque creas que no es algo para ti. Avisado quedas.
A mí no me llamaba en exceso, y ya me tiene bien pillado, hasta el punto de que ya empiezo a tener claro que podemos estar ante uno de los inesperados contendientes al GOTY de 2026. Balatro fue candidato a juego del año en 2024 y mucho me temo que nada va a impedir que Raccoin pueda estar entre los favoritos de 2026 de mucha gente. Así de bueno es.
