Trucos y consejos para principiantes en ReStory, el juego viral de reparación de consolas retro

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Te damos los mejores consejos y trucos para empezar a jugar a ReStory con los que podrás ganar dinero, mejorar herramientas y avanzar rápidamente.

ReStory puede parecer a primera vista un simulador relajado en el que simplemente tendremos que abrir dispositivos electrónicos, limpiar sus componentes y sustituir las piezas que estén dañadas. Sin embargo, cuando empezamos a jugar descubrimos que detrás de esa premisa hay mucho más dado que tendremos que gestionar nuestro pequeño negocio, controlar los gastos, conseguir piezas de repuesto y decidir en qué herramientas y mejoras merece la pena invertir.

La aventura nos lleva hasta un pequeño establecimiento de reparación de electrónica situado en el Tokio. El antiguo propietario ha desaparecido y ahora tendremos que hacernos cargo del negocio mientras intentamos recuperar su reputación. Por el taller pasarán todo tipo de dispositivos y clientes, y cada reparación nos obligará a desmontar, inspeccionar, limpiar y volver a montar los aparatos.

Además, ReStory no se limita a la parte de simulación. Los clientes pueden convertirse en personajes recurrentes y nuestras conversaciones con ellos tienen consecuencias sobre sus historias.

Trucos y consejos para principiantes en ReStory, el juego viral de reparación de consolas retro

Prioriza las mejoras del destornillador

Una de las primeras mejoras en las que deberías invertir es el destornillador. Lo utilizarás constantemente para desmontar dispositivos y sus dos mejoras reducen considerablemente el tiempo necesario para retirar los tornillos.

La segunda mejora es especialmente útil porque permite gestionar los tornillos prácticamente de forma instantánea. Es una de las mejores inversiones iniciales para acelerar las reparaciones.

Mejora los cepillos antes que el aire comprimido

La limpieza es una parte fundamental de prácticamente todas las reparaciones. Los componentes acumulan polvo y tendrás que limpiarlos antes de continuar con el proceso.

Por eso, las mejoras de los cepillos son una buena inversión al principio. Reducirán el tiempo necesario para limpiar los componentes y acabarán ahorrándote mucho tiempo durante cada jornada.

El bote de aire comprimido puede parecer atractivo, pero es consumible y tendrás que comprarlo de nuevo cuando se termine. Es mejor priorizar los cepillos.

El bloc de notas es tu mejor aliado

No intentes memorizar todos los pasos de una reparación. El bloc de notas muestra qué componentes están sucios, cuáles están dañados, qué piezas necesitan ser sustituidas y qué elementos ya has revisado. También indica el orden en el que has desmontado los componentes.

Si no recuerdas dónde iba una pieza o no sabes cuál es el siguiente paso, consulta el bloc antes de intentar reconstruir el dispositivo.

Organiza las piezas mientras desmontas

Cuando desmontes un dispositivo, evita colocar todas las piezas juntas. Una estrategia sencilla consiste en crear dos grupos: componentes sucios y componentes limpios.

Esto resulta especialmente útil cuando empiezas a reparar aparatos más complejos con muchas piezas. Así podrás identificar rápidamente qué elementos todavía necesitan limpieza sin tener que revisar constantemente el bloc de notas.

No tires las piezas rotas

Al principio, los componentes dañados suelen acabar directamente en la basura. Sin embargo, más adelante tendrás acceso a una trituradora que permite sacar dinero de ellos.

Cada pieza puede proporcionar aproximadamente 200-500 yenes, por lo que la trituradora se convierte en una fuente adicional de ingresos bastante constante. Como las reparaciones generan componentes rotos de forma habitual, podrás aprovecharlos en lugar de desperdiciarlos.

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No compres todas las mejoras

Uno de los errores más fáciles de cometer es gastar dinero en cuanto aparece una nueva herramienta.

No todas las mejoras son igual de útiles al principio. Algunas están pensadas para necesidades que aparecerán más adelante, mientras que otras apenas tienen impacto sobre el valor de los dispositivos.

Durante las primeras horas, es preferible invertir el dinero en licencias, piezas y herramientas que aceleren las reparaciones.

Compra el bote de propinas

El bote de propinas es una de las compras que merece la pena priorizar. Una vez instalado, podrás recibir propinas tanto de los clientes que acuden al establecimiento como de los pedidos online.

Cada trabajo puede proporcionar aproximadamente 200-500 yenes adicionales, por lo que estas pequeñas cantidades terminan acumulándose rápidamente.

Mantén el banco de trabajo ocupado

Si estás esperando una pieza para terminar una reparación, no te quedes parado. Puedes trabajar en otro dispositivo, completar un encargo de limpieza, organizar el inventario, revisar el ordenador o buscar piezas en el mercado.

También puedes dejar una reparación pendiente en un espacio aparte y retomarla cuando recibas el componente necesario. De esta forma aprovecharás mucho mejor cada jornada.

Aprovecha los pedidos online

Cada día aparecen nuevos encargos en el ordenador de la tienda. Los pedidos pueden consistir en trabajos sencillos de limpieza o reparaciones que requieren piezas.

No necesitas completarlos inmediatamente, pero sí debes controlar sus plazos de entrega. Dejar que caduquen puede afectar negativamente a la satisfacción de los clientes.

Una buena estrategia consiste en aceptar trabajos que puedas asumir y separar los que puedes completar al instante de aquellos que dependen de piezas que todavía no tienes.

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Las licencias son la verdadera progresión

Aunque ganar dinero es importante, las licencias son fundamentales para avanzar. Cada una permite reparar nuevos tipos de dispositivos y acceder a trabajos más complejos.

Es posible que un cliente llegue con un aparato para el que todavía no tienes licencia. Podrás aceptar el trabajo, pero no completarlo hasta conseguir la autorización correspondiente.

Por eso, si tienes que elegir entre una mejora secundaria y una licencia que desbloquea nuevos trabajos, normalmente deberías priorizar la licencia.

Ten siempre piezas comunes

No esperes a que aparezca un cliente para empezar a buscar la pieza que necesitas. Conforme avances, intenta mantener un pequeño stock de componentes habituales como baterías, pantallas, botones, altavoces y placas.

Tener estas piezas disponibles puede convertir una reparación que habría tardado varios días en un trabajo que puedes completar inmediatamente.

Las cajas de piezas de repuesto del mercado también son interesantes para aumentar el inventario. Su contenido es desconocido, pero pueden incluir varios componentes por un precio más atractivo que comprarlos individualmente.

Cuidado con el mercado de segunda mano

Los dispositivos usados pueden parecer una ganga, pero sus descripciones y valoraciones no garantizan que estén en buen estado. Puedes comprar un aparato aparentemente sencillo y descubrir después que tiene varios componentes dañados.

Una estrategia útil consiste en comprar determinados dispositivos para desmontarlos y aprovechar las piezas que todavía funcionan. Una vez que tengas la licencia correspondiente, también podrás comprar piezas nuevas directamente de los fabricantes, lo que elimina parte del riesgo de las compras de segunda mano.

Presta atención a las conversaciones

Los clientes no están únicamente para entregarte dispositivos. Algunos se convierten en personajes recurrentes y sus historias avanzan mediante las conversaciones que mantienes con ellos.

Tus respuestas pueden modificar las relaciones y llevar sus historias por diferentes caminos. Algunas decisiones aparentemente inocentes pueden terminar provocando conversaciones complicadas, así que piensa bien antes de elegir.

El juego registra tus decisiones a lo largo de la partida y diferentes interacciones pueden influir en el rumbo de las historias.

Crea una rutina para tu tienda

Una vez que tengas varias horas de juego, te resultará útil establecer una rutina. Empieza el día revisando el ordenador, los correos, el mercado y las piezas pendientes. Después, organiza los trabajos en tres grupos: los que solo necesitan limpieza, las reparaciones para las que ya tienes piezas y aquellas que están esperando un pedido.

A continuación, sigue siempre que puedas el mismo proceso: desmontar, inspeccionar, separar las piezas sucias, limpiar, sustituir los componentes dañados, montar de nuevo y completar el pedido.

Esta organización evitará que el banco de trabajo se llene de dispositivos a medio reparar y te permitirá aprovechar mucho mejor cada jornada.

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