Trump se plantea aplicar nuevos aranceles sobre los semiconductores, lo que podría añadir más subidas de precios a las consolas a nivel global

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Los nuevos aranceles que la administración Trump está pensando aplicar pueden tener efectos mundiales que añadan precios más elevados a las consolas.
La tormenta perfecta (para mal) se dio por la combinación de los aranceles de Donald Trump, los aplicados en el resto del mundo como respuesta y la crisis de componentes. Un cóctel funesto que ha dado lugar a la situación actual.
En septiembre se producirá la subida de precio de Nintendo Switch 2, que sigue a las registradas por PS5 y Xbox Series X|S, sin que sean descartables nuevos incrementos.
Con las aguas tan revueltas, la administración Trump ha optado por echar leña al fuego: ya estudia nuevos aranceles sobre los semiconductores que tendrían efectos globales sobre las consolas.
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Los nuevos aranceles de Trump amenazan el precio de las consolas
El medio Politico informa sobre los planes de la administración Trump para imponer nuevos aranceles sobre los semiconductores.
El objetivo de Trump es impulsar la fabricación nacional de chips y así reducir la dependencia de proveedores asiáticos, sobre todo de Taiwán, Corea del Sur y Malasia. Pero pasa por alto un gran problema.
Estados Unidos carece de capacidad para cubrir su demanda, sobre todo en chips avanzados, cuya fabricación requiere enormes inversiones y varios años antes de alcanzar una escala relevante.
Por ese motivo, los fabricantes advierten que los nuevos aranceles encarecerían componentes esenciales para ordenadores, televisores, servidores y consolas, entre otros productos.
Aunque el arancel afectaría de forma directa a las consolas destinadas a Estados Unidos, sus consecuencias pueden superar las fronteras del país y alterar las estrategias de las grandes compañías.
Sony, Microsoft y Nintendo podrían afrontar mayores costes para vender sus máquinas, mientras que los cambios en producción, distribución y suministro de componentes podrían repercutir sobre otros mercados, incluido Europa.
Las pretensiones de Trump serían la gota que colma un vaso ya rebosante, pues la industria afronta una crisis de memoria provocada por la demanda de la IA, unos costes de producción cada vez más elevados y la volatilidad del mercado.
El problema ya ha alcanzado a PS5, Xbox y Switch 2, pero puede agravarse en la próxima generación de consolas. Unas máquinas cuyos precios se verían afectados por la crisis si no se resuelve, y también por las nuevas medidas de Trump.
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