Assassin's Creed III - Interludio II

De vuelta al presente, toca conseguir otra nueva fuente de esa extraña energía en la piel de Desmond. Ya en Brasil, camina hacia la entrada del estadio, pero te darás cuenta de que no llevas entrada. Toma la puerta que hay a la derecha de los torniquetes y observa, en un patio exterior, dos guardias de Abstergo. Usa la maleza que hay en el lado izquierdo para acercarte a las cortas escalinatas que lleva a una puerta abierta (junto  a la pareja dándose el "lote"). Hay un momento en el que ambos agentes no miran hacia ese punto, así que aprovéchalo para cruzar la puerta.

Ya en un hall mucho más amplio, sigue hasta el fondo a la derecha para dar a cruzar los aseos y dar a un pasillo alternativo con una persiana metálica bajo la que puedes pasar. Sigue adelante hasta los palcos y sal a la zona del ring para cruzar el reciento mediante una pasarela elevada (algo que no parece llamar la atención de nadie, increíblemente...) . Al llegar a tu objetivo aparecerá Cross y tendrás que seguir tras él a toda pastilla hasta le patio exterior de antes. Enfréntate a él y a dos guardias (elimina a estos últimos primero) y comprobarás que el tipo no vale nada. Lograrás fácilmente noquearle.

Ya en la cueva, accede a la torre que hay en uno de los laterales (a la que abriste el acceso al colocar la segunda batería) y sube por las escalinatas derruidas. Cuando llegues a la zona central, podrás bajar hasta el nivel inferior y buscar, en el centro, unas estancias más pequeñas. Asciende hasta el tercer nivel usando dichas estancias y coloca la tercera batería.

Guía y trucos de Assassin's Creed III