Dead Space 2 - Necromorfos

HUMANOIDE: Son los más básicos y numerosos. Bípedos y de una velocidad más que respetable que son especialmente vulnerables a los disparos a las piernas. Una vez los derribes, sus posibilidades quedan reducidas casi a cero.

ESCUPIDOR: Repugnantes malformaciones andantes que lanzan vómitos de ácido a una distancia descomunal. No son muy dañinos, pero si te alcanza ralentizará tus movimientos durante unos segundos. La cortadora te vendrá de perlas.

ESCORPION: Estos seres reptadores representan una auténtica amenaza. Son muy rápidos y, lo peor, es que atacan incluso desde paredes o techos. El daño que provocan es enorme y su resistencia más que alta. Usa la estabilización y algo potente como el cañón lineal.

EXPLOSIVO: Sabrás cuando vienen por sus característicos gritos. Su único ataque consiste en reventar a tu lado. Intenta acertar en su bolsa amarillenta con mucho espacio por medio, algo que será fácil debido a su lentitud. Si hay más enemigos cerca de él, te vendrá muy bien su presencia.

INFANTE: Estos “chavales” de aspecto tan desmejorado representan sólo una amenaza cuando van en grupos, es decir, siempre. Por suerte son tremendamente débiles, así que el rifle de impulsos te irá de maravilla.

RESUCITADOR: Seres con aspecto de raya marina gigante que buscan cadáveres de humanos en buen estado y los transforman en necromorfos. Por eso, en cuanto veas uno, centra tus ataques en él. Te ahorrarás tener que luchar contra más enemigos.

RONDADOR: Estos velocísimos seres atacan por embestida. Aparecerán en amplias estancias donde haya sitios donde esconderse. Los oirás rondar en las cercanías y luego asomarse mientras te buscan. Atacan en manadas, pero de uno en uno y todos toman el mismo camino. Dispara a las patas o usa la estabilización. Una vez en el suelo te bastará casi cualquier arma.

FETO: Minúsculos enemigos que atacan a distancia lanzando 3 proyectiles desde sus tentáculos. Lo mejor es cortar estos últimos usando la cortadora de plasma. Cuidado porque atacan, sobretodo, desde paredes y techos.

EMBARAZADO: Bípedos “rellenitos” muy lentos que aparentemente no suponen una amenaza, pues sólo atacan a corta distancia. Eso sí, si cometes el error de matarlos disparando a su estómago, dejarán salir un enjambre de bichos minúsculos la mar de molestos. Dispara a las piernas y brazos con la cortadora o electrocútalos con las jabalinas.

HONGO: Masas de carne pequeñas e inmóviles que actúan como minas de proximidad, lanzando ácido cuando te acercas demasiado. Los oirás perfectamente al acercarte y pueden estar en techo y paredes también. El disparo secundario de las cuchillas es muy efectivo contra ellos.

BEBÉ: La primera vez que los veas en acción quedará grabado en tu retina. Como los Explosivos, revientan por proximidad, pero son menos dañinos y mucho más lentos que sus congéneres. Lo malo es que atacan en numerosos grupos, por lo que el cañón de impulsos es el arma ideal.

VELOCIPEDO: De color negro y parecidos a los humanoides, son mucho más rápidos y resistentes y suponen una seria amenaza en la ´segunda mitad del juego. Es imprescindible que dispares contra sus piernas tras ralentizarlos. Pero incluso reptando son veloces. Mucho cuidado.

BRUTUS: Estos gigantes cuentan con una fuerza descomunal y atacan mediante embestidas letales. Su punto débil es la carne más amarillenta entre los hombros y en su espalda. Ralentízalos con una carga estabilizadora y luego dispara con algo potente. Si estás muy cerca, usa las cuchillas trituradoras o el cañón de energía.

GUARDIAN: Asquerosos donde los haya, los encontrarás adosados a una pared y gimiendo. Si te ven, lanzarán unas bolsas de carne de las que saldrán tentáculos que disparan proyectiles, y si te acercas a ellos, sus propios apéndices te harán polvo literalmente. Lanza contra ellos una sola granada del cañón lineal y morirán al instante. Luego encárgate de sus amiguitos más pequeños con la cortadora de plasma.

DIVISOR: Muy poco numerosos pero extremadamente irritantes. Estos larguiruchos están compuestos por varios seres más pequeños en los que se dividen al ser derribados. Muy difíciles de alcanzar y escurridizos, así que usa un arma de cadencia de fuego alta, como el rifle de impulsos o algo como el lanzallamas.

LANZADOR: Éstas masas de carne sólo las encontrarás en de gravedad cero. Al acercarte, surgirán de su zona central un “tronco” que lanza contra ti proyectiles. Usa tus impulsores para esquivarlos y el rifle de impulsos para volar las bolsas de color rojo que posee la parte central del bicho. Muy sencillo.

REGENERADOR: Sólo presentes en los últimos capítulo, son como un velocípedo hecho de algo que parece madera, sólo que no pueden ser destruidos. Si le cortas sus extremidades, quedaran inmóviles durante unos segundos para levantarse más tarde. ¡Usa la cortadora de plasma, cargas de estabilización y corre!.

Guía y trucos de Dead Space 2