Final Fantasy X - Tablero de desarrollo

En Final Fantasy X los personajes evolucionan de una manera completamente distinta a todo lo visto anteriormente en la saga. No hay Puntos de Experiencia ni niveles, como en Final Fantasy VII y IX, entre otros capítulos de la saga. El nuevo sistema es relativamente complejo, y sobre todo, muy chocante en la primera toma de contacto, a las pocas horas de comenzar el juego.

En cierto sentido, el Tablero de Desarrollo guarda cierta relación con los juegos de mesa de tablero, como el Monopoli o la propia Oca, ya que existen unas casillas y unas normas para desplazarnos... e incluso unas esferas que podemos insertar en las casillas. De este modo, los personajes evolucionan, mejoran sus características e incluso aprenden nuevas técnicas para el combate, pero en fin, lo mejor que puedes hacer es pasar la página, y leerte de principio a fin la sección que le hemos dedicado, ya que este aspecto es un apartado muy especial del juego. No olvides revisarlo porque algunas de tus dudas pueden quedar resultas... aunque sea mirando el tablero completo que te hemos preparado. Repetimos una vez más: esto es sólo aplicable al Tablero Básico, no para el Avanzado.

  • Al pelear, conseguiremos Esferas de distintos tipos y puntos PH que se transforman en UD al alcanzar ciertos niveles acumulados. Pulsando "triángulo", aparecerán los datos del personaje, para ver en que aspectos presenta más fortalezas o debilidades. La clave para avanzar rápido en el Tablero es la lucha: cuanto más pelees, más rápido conseguirás Esferas de distintos tipos y PH. Con Select puedes alejar el punto de vista de la cámara, para ver todo el camino que has realizado.

  • Al poco de comenzar el juego, la pequeña Rikku nos enseñará los primeros pasos por el Tablero de Desarrollo, el sistema mediante el que los personajes mejoran sus cualidades físicas, mágicas e incluso aprenden habilidades, entre otras muchas cosas. En un principio puede resultar complejo, pero con la ayuda de nuestra guía.. ¡¡¡No tendrás problema!!!

  • Una de las principales diferencias de Final Fantasy X respecto a sus antecesores es el sistema por el que evolucionan los personajes. Aquí no hay ni Puntos de Experiencia ni similares, ni aprendemos nuevas habilidades por la utilización de determinadas armas u objetos. En su lugar, Square ha creado lo que se llama el Tablero de Desarrollo, un sistema muy original que se estrena con esta primera incursión de la saga en PS2.

  • MOVERSE POR EL TABLERO: Este sistema recuerda mucho a los tableros de los juegos de mesa, en los que avanzamos por unas casillas en función de la puntuación sacada con el dado. Aquí el “dado” son los combates, en los que obtenemos Puntos de Habilidad (de ahora en adelante PH), que, a medida que se acumulan hasta llegar a ciertas cantidades, se transforman en Unidades de Desplazamiento (de ahora en adelante UD). Pues bien, estas UD son las que nos permiten avanzar, o retroceder, en el tablero. Al avanzar, cada nueva casilla que visitemos nos costará una UD, mientras que si retrocedemos, con una UD podemos retroceder hasta cuatro casillas. De este modo, sólo hay que situarse sobre la casilla en la que aparece el nombre del personaje seleccionado y pulsar "X", con lo que aparecerá un nuevo Menú con las opciones Trasladar (lo que consume UD) o Usar, con la que utilizamos Esferas. Si escoges la primera, se iluminarán las casillas por las que puedes avanzar, y sólo te queda alcanzar con el stick el punto al que quieres llegar y pulsar "X" de nuevo... Explicado el sistema de movimiento, queda por aclarar qué representan cada una de las casillas y los tipos de esferas que vamos encontrando.

  • CASILLAS: PUNTOS DE MEJORA Las casillas en las que nos paramos cada vez que consumimos UD son nodos o puntos en los que podemos mejorar a nuestro personaje de una u otra manera. Hay nodos que potencian la Fuerza, la Vitalidad, los Puntos de Magia, la Defensa Física y mágica o la Evasión, una serie de puntos que, normalmente van de uno a cuatro. También hay nodos más característicos de cada personaje, en los que podemos enseñar nuevas Habilidades, Hechizos Mágicos o Técnicas de Combate.

  • TIPOS DE ESFERAS: Para activar estas mejoras y técnicas es imprescindible utilizar unas Esferas Especiales, que podemos conseguir derrotando a nuestros enemigos o encontrarlas en cofres. Así, encontramos Esferas de Vigor, Magia y Agilidad que permiten mejorar los parámetros físicos de nuestros personajes, como fuerza o vitalidad. Por otra parte, las Esferas de Habilidad nos permiten aprender las nuevas técnicas, como hechizos o Habilidades. Por último, también existen Esferas Especiales de muchos tipos, como las Esferas Llave de distintos niveles, que nos permiten acceder a las zonas del Tablero en las que se desarrolla otro personaje, o las Esferas Warp, que nos permiten dirigirnos a cualquier punto activado del Tablero de Desarrollo. No son todas las que están ni están todas las que son, pero una de las mayores gracias del juego es descubrir la utilidad de las Esferas y decidir con qué personajes utilizarlas. Y ahi nosotros no te pensamos ayudar. Tú decides si quieres dos magos negros, dos “Aurons” o un personaje que combine lo mejor de cada uno...

  • DISTINTOS SISTEMAS DE DESARROLLO: Al comienzo del juego, se nos preguntará qué sistema preferimos para el Tablero de Desarrollo. Una vez te decantes por un sistema, ya no podrás cambiarlo. Nuestro consejo es que empieces por el Tablero Básico, te acabes el juego, y lo vuelvas a disfrutar esta vez con el Tablero Avanzado. Las diferencias van desde la cantidad de Puntos de Experiencia que logramos de los enemigos, a la posibilidad de cambiar el progreso de nuestros personajes desde casi el comienzo del juego (podemos hacer que Lulú sea una Maga Blanca) o la inclusión de algunas nuevas Habilidades, que en su conjunto, hacen mucho más fácil la difícil tarea de derrotar a los Eones Negros... Nosotros nos vamos a centrar en el Tablero Básico, así que tenedlo en cuenta si jugáis con el Avanzado, porque las cosas cambian...y bastante.

Guía y trucos de Final Fantasy X