El final de Bioshock Infinite será una experiencia

Los chicos de Irrational Games nos prometen un final para Bioshock Infinite que será una experiencia nunca antes vista en otros juegos.

De las profundidades del mar a las nubes, de Rapture a Columbia. Bioshock Infinite nos propone un viaje de miles de metros de altura para visitar una ciudad utópica que poco tiene que ver con la creación de Andrew Ryan pero que, a la vez, guarda algunas semejanzas en cuanto a su base argumental. La nueva urbe creada por el gobierno estadounidense nos espera con los brazos abiertos, pero cuidado, porque su caricia puede ser letal.

Bioshock Infinite despegará hacia la inmensidad del cielo azul el próximo 26 de marzo de 2013. Tendremos que enfrentarnos a los Heavy Hitters haciendo uso de nuestras armas y vigores, los poderes que iremos obteniendo a lo largo de la aventura, un periplo que terminará, tal y como ha desvelado Ken Levine, en "una experiencia nunca antes vista en cualquier otro videojuego", declaraciones algo ambiciosas que, viniendo de quien vienen, no tendremos más remedio que tomarnos muy en serio.

El final del juego "podrá gustarnos o no, pero es algo de lo que estoy muy orgulloso", afirmó Ken Levine. La historia de Bioshock Infinite irá cogiendo ritmo y poniéndose más y más interesante a medida que avance hasta llegar a un punto en el que nos será imposible dejar de jugar, y esta es sólo una de las cosas que más nos atraen del nuevo proyecto de Levine.

¿Estáis preparados para subiros a bordo de Columbia? ¿Qué esperáis encontrar en Bioshock Infinite y cómo pensáis que se desmarcará de la saga original?