Kinect y los planes de año nuevo

Con más de cuatro millones de unidades en manos de los consumidores y un gran número de juegos vendidos por dispositivo, parece que Kinect va camino de superar las expectativas, incluso de Microsoft.

Pero, al parecer, lo que hemos visto es sólo una muestra de lo que está por llegar. Dejando a un lado la aparición de nuevos títulos, como los tan recurridos juegos hard core tradicionales (FPS, survival horror, etc.) parece que el mundo Kinect se expandirá a todos los niveles. Según declaraciones hechas al medio Eurogamer, Microsoft tiene previstas sucesivas actualizaciones de software para su sistema de control y comunicaciones. Estas, por ejemplo, mejorarán la capacidad de detección de movimientos y gestos, con lo que se abrirán las puertas a nuevos tipos de juegos, que poco tienen que ver con lo que ya hemos probado en la hornada inicial.

Un ejemplo es el sensor de la cámara VGA, cuyo hardware es más capaz de lo que parece. Por ahora, los desarrolladores sólo tienen acceso a una definición real de 320x240 puntos de resolución, algo que podemos comprobar en las fotografías y vídeos que sirven para echarnos unas risas después de ciertas pruebas, en juegos como Kinect Sports o JoyRide. Sin embargo, en futuras revisiones del software de desarrollo se dará acceso a resoluciones de 640x480 puntos, con lo que será posible detectar movimientos más suaves y partes del cuerpo ajenas a cabeza, brazo, mano, caderas, rodillas y pies…

Según confirmó el propio Kudo Tsunoda, Kinect controla hasta 48 puntos del cuerpo y, gracias a estos datos, los juegos reciben información tan sutil como el giro de la muñeca o la inclinación de parte del cuerpo. Sin embargo, muchos de los datos son producto de complejos algoritmos que ejecuta Xbox 360 y que no tienen por qué ser perfectos. Con más información, recogida por las diferentes cámaras y su aumento de resolución, se podrá afinar mucho más y conseguir una fidelidad mayor en modalidades deportivas muy variadas.

Otro punto que mencionan en Eurogamer es la mejora en el código de los puertos USB de Xbox 360. El protocolo de comunicación de este tipo de conexiones usa recursos del sistema, como tiempo de procesador y memoria. Por lo tanto, cualquier mejora que se haga en este aspecto puede repercutir en todo el rendimiento de una consola, aunque sea mínimamente. Por otro lado, lo que los ingenieros de Microsoft pretenden es optimizar el flujo de datos de los puertos USB, como el que conecta Kinect a Xbox 360. Estos esperan exprimir hasta los 280Mb/s, desde los 120Mb/s actuales. Con esta mejora, el dispositivo podrá alimentar la consola con más del doble de información, algo necesario para aprovechar las nuevas características que desean implementar.

¿Estamos más cerca de ver lo que inicialmente se mostró en la presentación de Kinect, allá por el E3 de 2009? ¿Servirá esta actualización para que los objetos escaneados, como rostros o cierta tabla de skate, aparezcan de forma realista dentro de los juegos? Y, todo esto, sin hablar de las opciones online, que por ahora no han sido explotadas, pero el propio Steve Ballmer puso mucho interés en ello, desde un primer momento.