La nueva serie de Drácula patina en audiencias

El nuevo Drácula interpretado por Jonathan Rhys-Meyers se ha roto los colmillos contra la pantalla del televisor... Al menos eso parecen confirmar los datos tras la emisión de los tres primeros episodios en la NBC.

Drácula es una serie que consta de solo 10 episodios, todos ellos rodados en localizaciones de Budapest y viene a revisitar al famoso vampiro de Bram Stoker al que en esta ocasión da vida el actor de origen irlandés Jonathan Rhys-Meyers.

Drácula llega a Londres fingiendo ser el empresario norteamericano Alexander Grayson con la intención de llevar la ciencia moderna a la sociedad victoriana de la época. Sin embargo, el verdadero propósito del vampiro es vengarse de todos aquellos que le traicionaron siglos atrás. Mientras comienza a dar forma a sus planes, se enamora perdidamente de Mina Murray (Jessica De Gouw, Arrow), quien parece ser la reencarnación de su difunta esposa.

Las emisiones comenzaron el 25 de octubre y desde entonces cada uno de los siguientes episodios ha ido perdiendo fuelle a pesar de que sus objetivos de audiencias no eran excesivamente ambiciosos (tengamos en cuenta que compite en la noche de los viernes, una de las más duras de la semana). Esto implicará muy probablemente un cambio de horario y conlleva que será muy difícil la renovación por una segunda temporada, a pesar de las críticas positivas centradas sobre todo en el protagonista y en la ambientación de la trama.

De momento no sabemos si Drácula llegará a España, pero al menos esperamos que si lo hace sea en un horario adecuado para poder seguirla sin problemas.