Sony y Nintendo eran previsibles según Jay Allard, antiguo responsable de Xbox

Sony y Nintendo eran previsibles. Al menos eso es lo que afirma Jay Allard, antiguo responsable de Xbox en Microsoft. Os hacemos llegar sus palabras.

En los últimos años hemos visto cómo las tres grandes compañías actuales, Microsoft, Nintendo y Sony, de videojuegos han competido por ver cuál de ellas conseguía un mayor éxito de ventas con sus consolas. Para ello cada una de ellas debía estudiar bien los movimientos de las otras y ahora, el antiguo responsable de Xbox en Microsoft, Jay Allard, ha hablado sobre cómo veían ellos a sus competidores, asegurando que eran previsibles.

“Diría que mantuvimos un ojo en el rendimiento del hardware de Sony y Nintendo, viendo el rendimiento de ambas compañías en el aspecto online, pero eso fue todo”, comenzaba a explicar Allard al portal NowGamer. “Las dos compañías de consolas tenían tanta historia que sus siguientes movimientos resultaban bastante predecibles”.


Nintendo llevaba varias generaciones centrándose en el contenido y adaptando el control de forma única para ofrecer título con nuevas mecánicas”, continuaba explicando el ex-responsable de Xbox. “Debido a que se centran en unos jugadores más jóvenes, el coste de la consola es muy importante y su hardware era, generalmente, de poca potencia en relación con lo que había en el mercado. Así que nos anticipamos correctamente en el juego en línea ya que, por su joven audiencia, sería de baja prioridad para ellos”.

Por otro lado, Microsoft optó por centrarse en el juego online porque pensaron que a Nintendo por aquel entonces no le interesaría, pero también llegaron a una conclusión similar al compararse con Sony. “Creíamos que Sony y su formato multimedia, el Blu-ray, empujarían los límites del hardware hasta un nivel de ser más difícil de programar que en todas las generaciones anteriores”, aclaraba Allard. “Incorrectamente, imaginamos que comprarían un montón de empresas online por el cambio crítico de los medios tradicionales de distribución al digital, ya que era el siguiente formato evidente y gran parte del negocio ha dependido siempre de la transición a formatos de nueva generación”.

“Obviamente”, proseguía el ex-jefe de Xbox, “el online era el formato final y definitivo, y habría sido mucho más sabio para ellos hacer una inversión importante allí. Pero está claro que lucharon contra matar la vaca sagrada de los medios físicos que les había servido tan bien durante medio siglo. Definitivamente, hubo facciones de nuestro equipo que se preocuparon más por la competición y gastamos una cantidad estúpida de tiempo en cosas como el HD-DVD para responder a la competencia. Un nuevo formato de películas de alta definición no era lo que más nos importaba. Nuestra mayor carga era liderar en el juego online y el esfuerzo depositado en el HD-DVD fue un claro ejemplo de cómo la preocupación por la competencia te sacaba del juego”.

A partir de ahí, la historia es la que ya todos conocemos. Los desarrollos de PS4, Wii U y Xbox One comenzaron y Microsoft arriesgó olvidándose de competir directamente contra Sony y Nintendo y centrándose en lo que creían más acertado, creando un prototipo de consola sin formato físico que hizo que los usuarios alzaran la voz y obligando a la compañía a rectificar en éste y otros aspecto sobre su máquina. Ahora, Xbox One se ha convertido en una gran consola gracias a la llegada de Phil Spencer al puesto anteriormente en manos de Jay Allard, pero puede que las decisiones del pasado le hayan jugado una mala pasada a la compañía.