Imagen de perfil de Óscar Díaz
La opinión de
Óscar Díaz

E32012: manual de supervivencia

imagen por defecto contenido opinión

<p>Tengo amigos que llevan años con el <a href="http://www.hobbyconsolas.com/especiales/e3" title="El E3 en HobbyNews.es">proyecto de venir a un E3</a> y yo les animo, total, se creen que esto es una fiesta continua y creo que les vendría bien un golpe de realidad.

Tengo amigos que llevan años con el proyecto de venir a un E3 y yo les animo, total, se creen que esto es una fiesta continua y creo que les vendría bien un golpe de realidad. No niego que alguno se lo monte muy bien y llegue a Los Ángeles con una agenda tipo vacaciones en DisneyLand, pero quien viene a trabajar lo ha de ver desde otro ángulo. Eso sí, siempre hay formas de hacer la estancia más llevadera, como todo.

Hoy no voy a relatar cómo son las conferencias, las presentaciones, los pasillos entre pabellones o los horarios en los que, si fallas, te quedas fuera. El tema del día es cómo gastar lo mínimo y disfrutar de lo lindo, por ejemplo, en el E3 2012. Algo en lo que hay verdaderos maestros, aunque sólo lleguen de dentro de las fronteras de Estados Unidos. Quizá, ese sea el primer paso firme, estar en California durante las fechas previstas.

El viaje a las Américas

Para viajar a Estados Unidos hay que sacarse un documento llamado ESTA, que es gratuito. Empezamos bien, por ahora el gasto es cero. En el caso de querer llegar en barco, avión o vehículo de alquiler, el precio final variará entre uno y millones de euros. ¿Pero y si queremos venir por la cara? De sencillo tiene poco, pero se puede.

Hay quien crea páginas web, comunidades de usuarios, engatusa a amigos y conocidos... vamos, lo que suele llamarse un blog de fans sobre videojuegos es un primer paso. A partir de ahí, con servidores gratuitos y la ayuda de los colegas, tener un “medio de comunicación” parece ser algo sencillo. Después, perseverancia y trabajo, esa es la clave. Con el paso del tiempo, compañías como Nintendo le prestarán interés. Empezará a llegar el material y las invitaciones a viajes. Por último, el objetivo final, una invitación para asistir al E3 con todo pagado y en hotel de lujo. Suena tan bien que hasta puede ser verdad.

Una segunda forma sería convertirse en cabecilla de una comunidad de usuarios oficial. Sony o Microsoft tienen sus foros y blogs, en los que se mezclan evangelistas, embajadores, empleados y todo tipo de personas dispuestas a compartir sus conocimientos. Con el tiempo, como norma, se puede escalar posiciones y optar a esas plazas destinadas a los líderes de cada comunidad. Sí, las compañías ahorran mucho con este tipo de personas, con lo que un viaje al E3 es un esfuerzo más que asumible, en comparación con una campaña de publicidad y marketing que ofrezca los mismos resultados.

En caso de querer pagar el viaje en avión, toca acumular puntos con los desplazamientos familiares en las tarjetas de las compañías aéreas. Es laborioso, pero puede funcionar, porque también le puedes pedir las millas a amigos que viajen mucho. Volar gratis, el sueño del hombre desde tiempos inmemoriales, ya es realidad.

El pase para el E3

Aquí tenemos uno de esos puntos delicados. Sin tarjeta para entrar a la feria no te dejan pasar de la puerta. Eso sí, hay algunas por las zonas de carga, entradas para expositores, etc. en las que se puede intentar algo poco legal. Esto, por supuesto, queda fuera de nuestras recomendaciones de hoy. Se supone que esta guía de supervivencia en el E3 debe evitar que acabemos bajo custodia de LAPD (se lee, el ei pi dí y cuando lo oyes cerca... acojona).

Si desde nuestro punto de origen no hemos conseguido un pase para el E3, ya sea profesional, como visitante invitado, de prensa o expositor, hay una opción final. Coger uno de los que están colgados en las casetas secundarias, a las afueras del Convenion Center. Digo varios, porque en cuanto alguien reclama el suyo, se anula el viejo y te quedas fuera. Total, los hacen por decenas de miles, por un puñado no va a pasar nada, ¿no?

De todas formas, tampoco hay por qué entrar el primer día de Feria. Los Ángeles tiene playas, montañas, parques temáticos, muchos más museos que algunas grandes ciudades europeas y una gran cantidad de tiendas orientales de importación por habitante. Pasear es gratis, hasta por Santa Mónica o Venice Beach. ¿Quedan ganas de entrar a la feria? Pues la solución para el pase es sencilla, mirar el suelo.

Los colgantes fallan, las tarjetas se desprenden, los empleados van sólo el primer día, hay pases duplicados... el suelo y las papeleras son lugares en los que alguien con mucho orgullo no mira jamás. Después de la que hemos liado para llegar a la soleada California, nuestro orgullo debe andar por ahí, entre los chicles pegados y las cajas de comida basura. Toca ensuciarse y conseguir un pase para el E3, a ser posible, sin rastros de salami.

Una vez en Los Ángeles

El aeropuerto está muy lejos del Convention Center, por lo tanto, los transportes tienen un coste que varía entre los cinco dólares de un autobús a los cientos de una limusina de lujo. Pero siempre hay otros asistentes a la feria, a los que habremos conocido en el viaje de ida. Esto, en caso de que la empresa que nos invite no se haya estirado y nos pague el taxi, claro.

En definitiva, un poco más de ingeniería social puede ser la solución a tener un transporte gratuito. “¿Vais a DownTown? ¿Os importa que vaya en vuestro Shuttle?” Por otro lado, con un poco de paciencia siempre hay compañías que llegan el mismo día que nosotros, con lo que podremos aprovechar sus transportes colectivos y olvidarnos de pagar, también así.

En cuanto al alojamiento, al pasear por la ciudad veremos que es lo más sencillo de conseguir. El número de “homeless” iguala o supera al de visitantes que llegan al E3. Lo complicado es encontrar un lugar que no esté ocupado en estas calles sucias y oscuras. Pero los hay.

Otra posibilidad es entrar en uno de los muchos locales que abren 24 horas, una iglesia pentecostal del advenimiento por culpa de los últimos días o, sencillamente, pasear hasta que amanezca. Eso sí, evita zonas conflictivas o hazte colega del hampa local. En los espacios de comida rápida, con pedir una bebida ya puedes aguantar ahí sin que te echen. Si es café, de paso, puedes conseguir que el jetlag sea historia en cosa de un día o dos, a lo sumo.

Solucionado el problema de alojamiento, llega el de manutención. Podemos tirar otra vez de ingeniería social y apretarnos a un grupo de visitantes que tengan todo pagado. Convencerles de que estamos en el mismo hotel, bajar con ellos al buffet libre por las mañanas y llenar la mochila de viandas para aguantar todo el día o la semana entera.

Pero, claro, tampoco es plan de gorronear así. Te pueden pillar y subirte los colores. Informarse es mucho más eficaz. Preguntar en qué stands tienen comida, llegar pronto a la sala de prensa, antes que los alemanes que se comen los bollos y los franceses que dejan seca la máquina de café. Estas pueden ser las mañanas del E3, una carrera por la supervivencia, con la zona para medios como objetivo.

A lo largo del día, las bebidas isotónicas, tauritónicas, cafeitónicas, tónicas y las barritas energéticas abundan a las puertas del LA Convention Center. Además, te las dan chicas y chicos de lo más agradables y ligeros de ropa, con una sonrisa que parecen FX de Photoshop. ¿Cómo vas a decirles que no? Se hace hueco en la mochila y para dentro. Total, no te miran mal si pasas varias veces a lo largo del día y América es un país de recursos, nunca se quedan sin existencias.

Otra historia es la ropa, que también se puede sacar gratis. Camisetas, bolsas de tela, fundas para móviles y todo tipo de merchandising barato vuela de un stand a otro y en los alrededores de la feria. Se puede proceder a su venta, subasta o uso personal. Si nuestra maleta iba vacía, es una buena forma de llenarla y, de paso, pasar caliente las noches de California. Varias camisetas, una encima de otra al estilo cebolla, es la mejor solución contra el frío y humedad nocturnos.

Fiestas nocturnas

Como el día es muy largo, la noche compensa con unas cuantas horas también por su parte. El E3 tiene muchas oportunidades para vivir el nightlive de la zona. Tanto en cenas organizadas, que intentan ser íntimas, como en eventos multitudinarios,las posibilidades se disparan a partir de las 18:00h. Sólo hay que informarse, por ejemplo en cada stand o con los otros asistentes, y hacer una hoja de ruta.

Las luces de las fiestas se ven desde la calle y, en caso de no tener invitación, a veces funciona lo de “vengo desde España, al E3, y estoy invitado, quiero hablar con el jefe, soy prensa, te voy a hundir la carrera”. Esto o cualquier otra cosa que le hayamos oído a Gustavo Acero en el Top 10 de finales WTF.

Lo complicado es entrar en las mejores fiestas, esas que tienen lugar en sitios de nombre tan poco rebuscado como The Standar. Sí, son sitios a los que, en zapatillas (sin coche de más de 200.000$ ni acompañante de postín) no te dejan pasar. Pero, si vas con los que pagan la fiesta, se disuelven los peros y te puedes codear hasta con las celebrities del lugar. “¡Eh, Ray Liota! ¡Tócame las p******!” son frases que pueden escuchare en estos saraos, donde te sorprenden con una contestación en español, a la mínima.

Tampoco hay que olvidarse de la conexión a Internet. ¡WiFi gratis oiga! Lo tenemos en aeropuertos, Starbucks y... en la zona de prensa. Sólo hay que acercarse para pillar línea, ni siquiera es necesario tener pase. No entiende de barreras y el ancho de banda da para cientos de usuarios simultáneos, aunque con algunos accesos restringidos. Eso sí, los proxies funcionan y, con un poco de preparación, se llega a todas partes sin moverse de la silla. Hay quien cubre todo el E3 desde ahí, sin ver siquiera a las booth babes.

Bueno, como primeros pasos para ir a un E3 sin gastar dinero, creo que esto puede servir de guía. Iba a escribir una sobre zombis, pero ya se me había adelantado el hijo de Mel Brooks. Además, mi jefe me ha insistido. Creo que por interés propio, por si el año que viene le entran ganas de asistir a la feria y no está la cartera para gastos. Venga, como dice el señor Barragán, un saludo y a cuidarse, ¿eh?

Lecturas recomendadas