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La opinión de
David Martínez

Por qué The Warriors marcó tanto a nuestra generación

The Warriors peli de culto

Los niños de los ochenta estábamos hechos de otra pasta. La verdad es que no había tanto cine infantil, por eso películas como The Warriors (los amos de la noche) dirigida por Walter Hill en 1979 nos marcaron tanto. Ahora, este fenómeno vuelve a ponerse de moda.

Recuerdo cuando vi The Warriors por primera vez, con seis o siete años. Y lo que más me gustó, sin duda fueron los primeros minutos de la película: esa secuencia del viaje en metro, mientras las distintas bandas callejeras se dirigen a la reunión en Central Park, mientras yo me imaginaba qué misteriosas armas utilizaría cada grupo. Yo venía de haber visto todas las películas imaginables sobre bandas del Bronx, desde la magistral 1997 Rescate en Nueva York a las copias infectas de producción italiana, como 1990 Los guerreros del Bronx. De modo que esperaba que The Warriors fuera otra cinta apocalíptica, de combates entre tipos duros, vestidos con chalecos de cuero y armados con cadenas. Si había suerte, hasta aparecía alguna chica en bikini, que en aquella época era un valor añadido. 

The Warriors película

El caso es que la cinta de Walter Hill (salvo el brillante momento en que aparecen los Baseball Furies) no se escapaba demasiado de la realidad.  No era La Naranja Mecánica -aunque esa no me dejaban verla- sino una película sobre el fin de una época, la crisis de una generación... el American Graffitti de los pobres. En lugar de sus coches y música rock en el programa del Hombre Lobo (en la peli de George Lucas) tenían viajes en metro y música disco en una emisora local. Pero la película seguía hablando del final de la adolescencia, la despedida de unos amigos antes de emprender la vida de adultos.

Después he sabido que la película estaba basada en la novela The Warriors de Sol Yurick, de 1965, que sí tenía más en común con la obra de Anthony Burgess A Clockwork Orange, y además estaba basada en un clásico griego Anabasis de Jenofonte, que narra una expedición de los soldados. Y sé por qué me marcó. Pese a tratarse de delincuentes juveniles, The Warriors es una historia de héroes, movidos por la lealtad, con pasajes que incluso recuerdan a Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas. Era un grito de la generación que decía "somos rebeldes, pero tenemos valores y nos comportamos como soldados".

Y por supuesto, no se hubiera convertido en película de culto si no es por su estética "ochentera", la banda sonora con esos sintetizadores que se quedan grabados en nuestra cabeza, y el reflejo de una noche de Nueva York, caliente y húmeda, como si la ciudad fuese una jungla de verdad. En mi caso, además, le doy un punto extra por haber inspirado el estupendo beat´em up de Rockstar.    

Hoy además, podemos celebrar que The Warriors se lanza en PS4 (es la misma versión de PS2 en HD, con resolución HD) y que se encuentra en desarrollo una serie de TV basada en la película (a cargo de los hermanos Russo, que están trabajando también en las próximas películas de Los Vengadores). 

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