Reportaje

Los 20 mejores juegos de Turbografx

Por Álvaro Alonso
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Directa desde el pasado llega Turbografx: una máquina que tuvo más versiones que Street Fighter II, en la que las naves espaciales hicieron su agosto y que posee el mejor Castlevania de estilo clásico al que menos gente ha jugado. ¿Os pica la curiosidad? ¡Pues no os entretengáis porque metemos el Turbo!

ACTUALIZADO (13/11/2014): Os mostramos un vídeo recopilatorio con los mejores juegos de Turbografx, de NEC

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ACTUALIZADO (13/11/2014): Os mostramos un vídeo recopilatorio con los mejores juegos de Turbografx, de NEC

Como ya vimos la semana pasada con Dreamcast, ser la consola que da el pistoletazo de salida a una nueva generación no es siempre sinónimo de éxito. Y semejante fue el caso de Turbografx, sistema desarrollado en colaboración por Hudson Soft, padres del rey de la bomba (no, no, King África no, ¡Bomberman!), y NEC, empresa nipona especializada en informática. La máquina, que puede que conozcáis por alguno de sus seudónimos (TurboGrafx-16 en Norteamérica y PC Engine en Japón), fue la primera de la cuarta generación de consolas, la gloriosa época de los 16 bits vaya.

Con esta última afirmación los más avispados ya se habrán hecho una idea de cuales fueron los "obstáculos" que impidieron triunfar a Turbografx, pero vayamos por partes. Primero hay que señalar que aun perteneciendo a los 16 bits, contaba con una CPU de 8. ¿Y eso por qué? Os preguntaréis, pues porque en un principio Turbografx fue ideada para destronar a NES, pero el tiro le salió por la culata y se terminó viendo las caras con los primos de Zumosol: Super Nintendo y Mega Drive. ¿Cómo salir de este embrollo? Pues lanzando un montón de variantes hipervitaminadas y algun que otro cachibache que potenciase las virtudes de la criaturita (muy en la línea de Sega, para que engañarnos). De entre estos complementos hay que destacar el TurboGrafx-CD, que como su nombre indica leía discos CD-ROM, convirtiéndose así en el primer periférico para consola de sobremesa en habilitar esta opción (confirmado: el presidente de Sega tenía una Turbografx en su despacho). Por supuesto la innovación salía cara, así que entre el desconcierto entre la cantidad de modelos y los precios abusivos, es bastante comprensible que la gente le diera la espalda a la pobre TurboGrafx.

Pero que esto no os haga perder el interés, ¡que no triunfara no significa que no fuese una máquina muy recomendable! En concreto, si sois amantes de los shoot 'em up, o hablando en plata, de las navecitas, encontraréis en la máquina de Hudson Soft un auténtico paraíso sideral con juegos de gran calidad (de ahí que un cuarto de la lista sean títulos pertenecientes al género). A continuación os dejamos con los 20 mejores del sistema, sin ningún orden aparente. Y cuando decimos sistema nos referimos a: Turbografx, TurboGrafx-CD, SuperGrafx, TurboDuo, TurboExpress y TurboStation 360. Eh... No, esa última no.

1. Bonk's Adventure/Bonk's Revenge/Bonk 3: Bonk's Big Adventure

- Compañía: Red Company

- Año: 1989/1991/1993

Bonk fue creado con la intención de ser un hito en la historia semejante a Mario. Pero aunque se quedó un poco corto (uno no salta a la fama así como así) hay que reconocer que este cavernícola no tiene ni un pelo de tonto, literalmente: protagonizó tres de las mejores aventuras que se pueden encontrar en Turbografx y casi podríamos considerarlo la mascota no oficial del sistema. Tanto Adventure como Revenge comparten un desarrollo plataformero muy similar, mientras que Bonk's Big Adventure introdujo nuevos elementos como caramelos que hacen que el neandertal crezca o encoja (ejem, setas, ejem) y un modo multijugador. Sin embargo, el mayor aliciente es el estilo artístico, muy simpático y colorido. Curiosamente, hubo dos partes más dentro de la saga Bonk, pero ambas en Super Nintendo.

2. The Legendary Axe

- Compañía: Victor Interactive Software

- Año: 1989

Y si os gusta la temática prehistórica pero el aspecto infantil de Bonk no os convence, tranquilos, tenemos la solución: con una estética reminiscente de los Castlevania clásicos y un desarrollo también muy similar, The Legendary Axe se presenta como la opción indicada para aquellos que busquen una aventura con acción y saltos a raudales. Bueno, en realidad nadie debería perdérsela, porque al fin y al cabo, ¿quién no ha soñado alguna vez con ser un cavernícola que tapa sus partes nobles con pieles y masacra monos-vampiro a golpe de hacha legendario? Nosotros lo hacemos a menudo. El título cuenta con una mecánica muy interesante: una barra de poder que disminuye a 0 cada vez que atacamos y que se recarga con el paso del tiempo. ¿Alguien dijo Secret of Mana?

3. Splatterhouse

- Compañía: Namco

- Año: 1990

Viernes 13 tuvo una adaptación en NES en la que interpretábamos el papel de un campista que debe evitar morir a manos del terrible Jason. Aburrido, ¿verdad? Eso mismo debieron pensar en Namco, que ni cortos ni perezosos se sacaron de la manga este maravilloso beat 'em up en el que se vuelven las tornas y pasamos a ser los encargados de repartir "justicia" cuchillo en mano y máscara de hockey en cara... O no. Porque a pesar de la más que evidente semejanza física, el protagonista de Splatterhouse no tiene nada que ver con Jason Voorhees. Aunque esto no impide que la sangre fluya a borbotones y que el título este plagado de referencias a la propia Viernes 13 o a la saga Posesión Infernal. Pero lo mejor de todo es la frase que reza en la caratula: 'La temática terrorífica de este juego puede ser inapropiada para niños... Y cobardes'.

4. Gate of Thunder

- Compañía: Red Entertainment

- Año: 1992

Llegamos al primer shoot 'em up de la lista, un auténtico matamarcianos de la vieja escuela con sus power-ups, puntuaciones, jefes finales y toneladas de disparos láser recorriendo la pantalla constantemente. Y gracias a las bondades del formato CD, cuenta con una banda sonora sencillamente magnífica que incluso fue galardonada con varios premios, ahí es nada. El título tuvo una suerte de secuela, que aunque mantenía el desarrollo, cambiaba la temática espacial por una suerte de historia nórdico-futurista. Puede sonar extraño, ¡pero funciona a las mil maravillas! Su nombre es Lords of Thunder y podéis leer la pequeña reseña que le hicimos en Los 20 mejores de Mega-CD.

5. Soldier Blade

- Compañía: Hudson Soft

- Año: 1992

Soldier Blade es la quintaesencia de los shoot 'em up de Turbografx, el culmen al que los pilotos espaciales de pad aspiran y el pináculo alcanzado por Hudson tras años y años recavando experiencia en el desarrollo de matamarcianos. No busquéis más porque no se puede encontrar nada mejor, al menos, en la máquina que nos ocupa. El típico sistema de power-ups, siempre tan recurrente, ha sufrido aquí una remodelación de lo más interesante: tres tipos de disparo, cada uno con sus características propias, están a nuestra disposición, pudiendo aumentar su eficacia recogiendo los orbes del color correspondiente. Pero también podemos detonar el arma equipada en cualquier momento, algo que aumenta sobremanera las capacidades de nuestra nave pero nos devuelve al modo de disparo simple. Vamos, que aparte de disparar, hay que elegir cuidadosamente el arma más indicada para cada situación. Y por si esto fuera poco, un pequeño robot nos acompaña en todo momento, aportando capacidad ofensiva extra. Ay el robot... ¡El mejor amigo del hombre!

6. Devil's Crush

- Compañía: NAXAT Soft

- Año: 1990

¿Qué pasaría si el tablero de la ouija y una mesa de pinball hiciesen el baile de la fusión? La respuesta, con total seguridad, sería Devil's Crush. Todo en este juego, desde el fondo de la fase hasta los flippers, está decorado con elementos ocultistas como calaveras, zombies, sangre, órganos latientes... A través de los cuales debemos guiar a una pequeña e indefensa bola plateada con un único objetivo: aumentar la puntuación. Por supuesto, salir en la época de los recortes (hablamos de censura, nada que ver con la crisis española) no le hizo ningún bien, de ahí que el mítico pentagrama, utilizado erróneamente en rituales satánicos, sea aquí una estrella de ocho puntas. Mención especial a la increíble banda sonora, probablemente las mejores melodías rock compuestas en chiptune con las que vuestros oídos se deleitarán jamás.

7. Neutopia II

- Compañía: Hudson Soft

- Año: 1992


Turbografx ya tenía su Mario, así que el siguiente paso lógico para alcanzar el éxito era conseguir un Link. Pero parece que alguien se tomó esto al pie de la letra... El primer Neutopia era una copia descarada de The Legend of Zelda, y a día de hoy muchos se siguen preguntando cómo es posible que Nintendo no interpusiera una demanda por plagio. Pero lejos de alcanzar la magia que poseía la primera entrega de la legendaria saga, Neutopia empañaba su desarrollo con un buen número de problemas, como una detección de colisiones penosa o contraseñas tan largas y complicadas que a su lado aprenderse la tabla periódica era cosa de niños. Por suerte la segunda parte corrigió todos estos errores y se alejó (muy poco) de la influencia hyruleana, procurando una aventura fantástica que es de lo mejorcito que se puede encontrar en el sistema. Y es que... un Zelda es un Zelda, aunque se llame de otra manera.

8. Ys Book I & II

- Compañía: Nihon Falcom

- Año: 1990

Ya que hemos cogido carrerilla, seguimos con otro action RPG. Otros dos más bien, pues Ys Book I & II es una compilación con los dos primeros juegos de la saga Ys. El título fue lanzado para el TurboGrafx-CD y todas sus variantes, convirtiéndose en uno de los primeros juegos de la historia que se lanzaban en ese formato, e incluía un buen número de añadidos respecto a los originales, como un aspecto gráfico remozado, escenas animadas, banda sonora de gran calidad y... ¡Voces! Toda una innovación para la época, acostumbrados como estábamos a enterarnos del argumento a través de cuadros de texto azul. Vamos, que hoy en día esto sería el equivalente a un HD remake. En lo jugable, ambos títulos destacan por la fluidez de su desarrollo, debido enteramente a que no hay un botón específico para el ataque: solo debemos preocuparnos de acercar al protagonista al monstruo enemigo en la dirección adecuada para que los espadazos se efectúen de forma automática. Puede sonar simplón, ¡pero en la práctica no veis como engancha el condenado!

9. Dragon's Curse

- Compañía: Westone

- Año: 1991

Eh un momento... Esto ya lo habíamos visto antes: una historia que comienza con un joven guerrero derrotando a un dragón mecánico, cayendo víctima de una maldición y embarcándose en una aventura que le llevará a obtener transformaciones de lo más "animales" que le ayudarán en su heroica empresa. ¡Claro! No nos la cuelan, este tal Dragon's Curse es en realidad... ¡Wonder Boy III: The Dragon's Trap! ¿Pero cómo es posible? Pues muy sencillo: Hudson se empeñó en llevar la tercera entrega de la saga a Turbografx, y Westone, la empresa desarrolladora, se lo permitió bajo dos condiciones: cambiarle el nombre y no hacer alusión alguna a Wonder Boy. El resultado, como os podéis imaginar, es el mismo juegazo que ya disfrutamos en Master System, con un ligero aumento en la calidad tanto del apartado gráfico como del sonido y distintos sprites para Wonder Boy, la forma Lagarto y la forma León, que aquí inexplicablemente pasa a ser Tigre.

10. Snatcher

- Compañía: Konami

- Año: 1992

Los lectores más avispados ya se habrán dado cuenta de que las similitudes entre Mega-CD y TurbogGrafx-CD son más que evidentes y se extienden también a su catálogo, que acoge grandes joyas de la industria como la que nos ocupa: Snatcher, el thriller futurista nacido de la enrevesada mente del genio nipón Hideo Kojima. La versión de Turbografx de esta aventura gráfica, inspirada en grandes obras del cine de ciencia ficción como Akira o Blade Runner, es especial por varios motivos: el primero, por incluir voces en puntos clave de la historia (ausentes en PC y MSX debido a limitaciones técnicas), así como el acto 3, el auténtico final del juego. También es importante señalar que esta fue la última versión realizada íntegramente por el equipo original (Kojima incluido). ¡Y no nos olvidemos de la censura! La entrega de Turbografx contiene escenas grotescas y de desnudez femenina que fueron eliminadas en versiones posteriores, así como a la clientela original del club Outer Heaven, parodias  de algunos de los seres sci-fi más famosos que fueron eliminados para evitar problemas de copyright. Al menos fueron sustituidos por personajes de Konami... Algo es algo, ¿no?

11. Bomberman '94

- Compañía: Hudson Soft

- Año: 1993

El niño mimado de Hudson no podía faltar a la fiesta de Turbografx, y llegó para seguir haciendo lo que mejor se le da: destrozar cosas. A través de 6 niveles explosivos, cada uno con temática muy distinta (jungla, volcán, mar, terror, hielo y hasta el espacio exterior), Bomberman debe abrirse paso volando paredes y enemigos por doquier hasta llegar al jefe de final de fase, que como podéis apreciar en la imagen tienen un diseño tan entrañable que hasta da pena reventarlos. Este título marca también la primera aparición de los Rooeys, criaturas mitad conejo mitad canguro, que a la Yoshi permiten al héroe de capucha blanca desplazarse a toda velocidad por los escenarios. Para ponerle la guinda al pastel, el juego cuenta con un modo multijugador para hasta 5 personas que demuestra el buen hacer de Hudson como organizadores de fiestas, no en vanos fueron los responsables de la saga Mario Party durante 8 entregas. Pura dinamita.

12. Street Fighter II': Champion Edition

- Compañía: Capcom

- Año: 1993

La primera revisión del juego de lucha más importante de todos los tiempos llegó a Turbografx con una conversión prácticamente perfecta, y muy superior a la versión de The World Warrior aparecida en Super Nintendo. Esto significa que aquí sí encontraremos la estupenda fase de bonus en la que liberar tensiones destrozando un coche tras el tercer combate y los barritos de los elefantes en la fase de Dhalsim, porque un elefante afónico no es lo mismo. Y no olvidemos que en Street Fighter II': Champion Edition es dónde pudimos controlar por primera vez a los malos de turno: Balrog, Vega, Sagat y M. Bison. Y ya que hablamos de ellos... Vamos a revelaros el mayor secreto de la historia: ¡el significado de la M en M. Bison! Y la respuesta no es ni Mister ni Major, es... (Redoble de tambores) ¡Mike! Y es que en realidad el nombre Mike Bison pertenece en la versión original japonesa al boxeador que nosotros conocemos como Balrog, parodia del famoso Mike Tyson, pero se cambió para evitar cualquier tipo de problema legal. Aunque nosotros creemos que más bien lo hicieron por que los directivos de Capcom querían conservar sus orejas.

13. Ghouls'n Ghosts

- Compañía: Capcom

- Año: 1990

Sir Arthur, el valeroso caballero que combate a engendros de ultratumba en ropa interior llegó a Turbografx con el fantástico Ghouls'n Ghosts, conversión de la recreativa de mismo nombre que en su época fue indudablemente la más cercana al original de entre todas cuantas aparecieron en consolas de sobremesa (aunque no llega a alcanzar el calificativo 'arcade perfect'). Para todos aquellos que hayan vivido bajo una roca y no sepan en qué consiste este juego, tenemos la explicación perfecta: la secuela de Ghosts'n Goblins es el Dark Souls de los 16 bits, es decir, muerte, tras muerte, tras muerte, tras muerte, hasta conseguir superar el nivel y experimentar el mayor sentimiento de gratificación en la vida. Curiosamente, fue uno de los pocos juegos lanzados en SuperGrafx (de un total de cinco...).

14. Dragon Ball Z: The Greatest Son Goku Legend

- Compañía: Bandai

- Año: 1994

Dicen que la mejor forma de adaptar series de animación a formato videojuego es utilizando cel shading. Y nosotros decimos... ¡Y un cuerno! Si hay una adaptación del legendario anime de super guerreros mejor representada que la de Dragon Ball Z: The Greatest Son Goku Legend, que baje Akira Toriyama y lo vea. Basta con contemplar el opening, una recreación exacta (banda sonora incluida) de aquel mítico 'Cha-La Head-Cha-La' para entender de lo que hablamos. La historia recoge las tres primeras sagas del anime: Saiyan, Freezer y Célula, en las que participamos en los combates más importantes. ¡Y vaya combates señores! Podemos movernos en tres planos distintos, usar golpes, ataques de energía y la alegría de la fiesta, los súper ataques, representados con escenas pixeladas de semejante calidad que os dejarán con el pelo de punta (y amarillo). Una auténtica gozada para todos los fan de Dragon Ball, que por desgracia nunca llegamos a ver por nuestras tierras. ¡Bendita importación!

15. Blazing Lazers

- Compañía: Hudson Soft/Compile

- Año: 1989

Uno de los juegos que recordamos con más cariño debido a que se vendía en un pack junto a Turbografx, pero no nos engañemos, Blazing Lazers es una auténtica maravilla al nivel del fantástico Soldier Blade. Y al ser de los primeros títulos que disfrutamos en el sistema, el impacto fue mucho mayor. Un estilo gráfico colorido, animaciones súper fluidas, banda sonora memorable y un desarrollo al que la palabra intenso no le hace justicia, fueron sus cualidades para entrar por los ojos y no salir. Eso sí, cuidado porque la dificultad va aumentando progresivamente hasta alcanzar niveles no aptos para manos dubitativas (mención especial a las dos últimas fases, un auténtico infierno). Suerte que contamos con todo tipo de power-ups, escudos y hasta la posibilidad de personalizar la velocidad a la que se desplaza la nave para facilitar la matanza marciana. Una odisea espacial, a la altura de los más grandes del género, y un auténtico imprescindible para todo poseedor de la consola.

16. Air Zonk

- Compañía: Red Company

- Año: 1992

¿Recordáis al pequeño Bonk, el simpático cavernícola del que hemos hablado al principio del reportaje? Pues parece que la compañía pensó que le vendría bien un cambio de aires en todos los sentidos, pues en Air Zonk vivió un salto temporal desde la edad de piedra hasta el futuro, su apariencia de buenazo dio paso a un estilo más gamberro y el desarrollo plataformero se convirtió en un shoot 'em up. ¡Si hasta tiene otro nombre! Pero oye, hay que reconocer que el cambio le sentó genial, con un desarrollo fresco y plagado de humor. ¿O acaso disparar dientes de lagarto no es gracioso? Eso por no hablar de los diez acompañantes que podemos elegir antes de cada fase, cada uno más extravagante que el anterior, con los que Zonk puede fusionarse si consigue mantenerlos con vida el tiempo suficiente. A esto sumadle un apartado artístico simplemente maravilloso, muy cercano al de una serie de dibujos animados, con enemigos y escenarios tremendamente originales.

17. R-Type

- Compañía: Irem

- Año: 1989

Y en una consola en la que los shoot 'em up salían como churros (sin restar calidad por ello), grandes obras del género como el mítico Gradius o R-Type no podían faltar en el catálogo. Y a pesar de que no era totalmente fiel a la recreativa original, la versión de Turbografx se coronó como una de las adaptaciones más fieles en consolas de sobremesa, así que todo aquel que no quisiera agotar la reserva de monedas de cinco duros tenía aquí la alternativa perfecta. Además, al final del nivel seis veréis que se ha añadido un jefe totalmente nuevo, creado para la ocasión. Eso si llegáis al nivel seis, claro.

18. Military Madness

- Compañía: Hudson Soft

- Año: 1990

La luna, año 2089. Las fuerzas extraterrestres Axis-Xenon se disponen a lanzar un ataque contra la tierra, y el satélite es el único bastión defensivo que se interpone entre los atacantes y nuestro hogar, la Tierra. Como comandantes de la Unión-Aliada, debemos dirigir a las tropas mejor entrenadas de todo el planeta en la madre de todas las batallas, que decidirá el destino de la raza humana. Con esta premisa, Military Madness proporcionaba a los usuarios de Turbografx horas y horas de diversión y acción táctica, muy en la línea de la saga Advance Wars (¿tomaría Nintendo alguna que otra influencia del juego que nos ocupa?). Uno de los elementos más curiosos, es que a diferencia de otros títulos estratégicos aquí no podemos producir unidades. En su lugar, debemos capturar tropas alienígenas para reconvertirlas al bando Aliado. Porque no hay nada más placentero que darle a los bichos verdes un poco de su propia medicina.

19. Dungeon Explorer II

- Compañía: Hudson Soft

- Año: 1993

Dungeon Explorer II combina el estilo action RPG de títulos ya mencionados como Ys o Zeld... Perdón, Neutopia, y le añade un sistema de juego más 'directo al grano' similar al del clásico Gauntlet. Esto es, poniendo más énfasis en la acción directa que en la exploración y añadiéndole al mejunje modo multijugador, toda una rareza en este tipo de títulos. El primer Dungeon Explorer funciona bastante bien, pero es el segundo el que brilla con fuerza gracias a un desarrollo menos lineal con múltiples side-quest y, sobre todo, sus ocho clases entre las que elegir (Guerrero, Ladrón, Mago, Clérigo, Bardo, Cazador, Enano y Elfo) que en cierto punto del juego pueden alcanzar el siguiente nivel: el Guerrero se convierte en Caballero, el Ladrón en Pícaro, etc. Por si esto fuera poco, se pueden desbloquear hasta 7 nuevas clases, haciendo una total de... ¡16 personajes! Hemos visto juegos de lucha con menos plantilla...

20. Castlevania: Rondo of Blood

- Compañía: Konami

- Año: 1993

¿Alguna vez os habéis preguntado porque el prólogo de Castlevania: Symphony of the Night tiene ese aire a fase final? La respuesta es porque, en efecto, se trata de una fase final; la fase final del título que nos ocupa: Castlevania: Rondo of Blood, probablemente el juego más conocido del sistema y considerado por muchos fans como el mejor Castlevania de estilo "no metroidvania" de la historia, al que el hecho de aparecer exclusivamente en Turbografx y solo en Japón jugó muy en su contra, pasando totalmente desapercibido en su momento... Pero hoy en día deseado hasta la saciedad por los fans. Y es que este título de la legendaria saga de caza-vampiros goza de un aspecto gráfico sublime (escenas estilo anime incluidas), una banda sonora que tararearéis tras tan solo 5 minutos de partida y, como no podía ser de otra forma, una dificultad desesperante. Se realizó una suerte de adaptación para Super Nintendo llamada Castlevania: Vampire's Kiss, pero los cartuchos de la gris no se acercaban ni de lejos al potencial que albergaban los CD-ROM de Turbografx, dando como resultado una versión pobre, con gráficos y sonido muy inferiores y algunos niveles eliminados. Suerte que en 2008 se lanzó un remake con gráficos 2.5D para PSP titulado Castlevania: The Dracula X Chronicles, que incluía, además, tanto el juego original como Symphony of the Night. Llegan a meter una estaca en la edición coleccionista y se hubiese convertido en el pack Castlevania definitivo.

¡Y veinte! Esos son los mejores de Turbografx. ¿Echáis en falta alguno en la lista o queréis expresar vuestro amor por los incluidos? Pues... ¡A comentar se ha dicho! Y no olvidéis que en el especial Los 20 mejores juegos tenéis todas las consolas que hemos repasado hasta ahora. ¡Nos leemos la semana que viene!

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