Reportaje

7 cosas sobre armas que nos enseñaron los videojuegos, y una que no

Por David Martínez
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El uso de armas en videojuegos es algo bastante común, y cada vez más realista. Evidentemente, no son más que juegos de acción, pero muchos shooter en tercera persona y FPS enseñan cosas útiles sobre el comportamiento de fusiles y pistolas.   

El uso de armas en los juegos de acción, tanto shooter en tercera persona como FPS, es constante. Aunque sigue manteniéndose como algo entretenido, sin tratar de ser una simulación, hay juegos que nos enseñan consejos muy útiles, que se pueden aplicar en un combate real. Aquí podéis ver los mejores shooter de 2016 para PS4, PC y Xbox One.

Por supuesto, nunca vamos a sentir el retroceso, ni el estallido en los oídos como sobre el terreno, pero ya llevamos algunas lecciones bien aprendidas. Echadle un vistazo a estas 7 cosas sobre armas que nos han enseñado los videojuegos (y una que es totalmente falsa). 

1. Cambiar de arma es más rápido que cambiar de cargador

Es algo que nos recuerdan en casi todos los tutoriales de Call of Duty, y que de verdad utilizan los operadores en el combate real. Cuando hemos agotado un cargador, es más rápido pasar al arma secundaria y dejar colgando el fusil (mejor con una correa táctica de tres puntos) que entretenernos cambiando el cargador, hasta que nos pongamos a cubierto. ¿Queréis saber cómo se debería cambiar un cargador sin perder el objetivo? El mejor ejemplo de manejo táctico de armas es Metal Gear Solid 5 The Phantom Pain

2. Aguantar la respiración con el rifle de precisión

 

Dejado a un lado el uso de tranquilizantes, como Diazepam o Pentazemin en la saga Metal Gear Solid, lo que sí hemos aprendido es que debemos aguantar la respiración (y disminuir el ritmo cardiaco) durante unos segundos antes de realizar un disparo de francotirador. Tenemos muchos ejemplos, pero el más específico sigue siendo el de la saga Sniper Elite, que ha anunciado su próxima entrega -ambientada en Italia durante la Segunda Guerra Mundial- para finales de 2016.

3. Disparar a ráfagas con armas automáticas

Cada disparo que realizamos con un arma automática (aunque las expulsiones de gases y el bullpup han hecho mucho en este sentido) el cañón tiende a moverse hacia arriba. Si dejamos apretado el gatillo, no tardaremos en perder el punto de referencia en nuestro objetivo, así que lo mejor es el disparo a ráfagas, como hemos visto en Tom Clancy´s The Division o en Battlefield. No os perdáis nuestro escépticos, en que comparamos el comportamiento de un arma real con el de un juego. 

4. Dar fuego de apoyo o de cobertura

Para movernos con el clásico sistema de salto de rana, en binomios, cada individuo debe prestar fuego de apoyo a su compañéro. Uno de los mejores juegos de Pandemic (responsables de Star Wars Battlefront, Mercenaries o Saboteur) era Full Spectrum Warrior, y estaba basado en el uso estartégico del fuego de supresión. 

5. Las armas se encasquillan, los cañones se calientan

Un arma se puede encasquillar cuando no expulsa correctamente la vaina de los proyectiles (con algunos fusiles como el M-16 ocurría con relativa frecuencia). En los videojuegos tenemos un excelente ejemplo de lo que ocurre cuando el arma se encasquilla: debemos amartillar el arma de nuevo, confiando en que expulse el casquillo y volver a disparar, lo que nos expone durante unos segundos al fuego enemigo: lo que ocurre en Gears of War si no acertamos al recargar.

Si somos demasiado generosos con el gatillo, el cañón se recalienta y pierde precisión (incluso puede quedar inutilizado, o necesitar un recambio como en los rifles de calibre .50 y antitanque). En Tom Clancy´s The Division, por ejemplo, podemos ver cómo los cañones se ponen al rojo mientras disparamos.  

6. La escopeta de cartuchos, en las distancias cortas

Si habéis jugado a cualquier FPS seguro que tenéis la lección bien aprendida. El cartucho es un tipo de proyectil que tiene varios perdigones (o postas) metálicos dentro de una cápsula de plástico o cartón. Al disparar, estos proyectiles se abren, para cubrir un área mayor, pero no tiene apenas precisión,  y el enorme poder cinético de las distancias cortas, se pierde en unos metros. Un buen ejemplo del uso de la escopeta de cartuchos se puede ver en Battlefield. Por cierto, tal y como aparece en Rainbow Six Siege, es un buen método de apertura de puertas. 

7. Las armas mojadas siguen disparando

Pues sí. Puede que esto no haya sido así en todas las épocas, pero las armas modernas (y el indestructible AK 47) siguen disparando después de mojarse o caer en el barro (incluso bajo el agua). Así que ya no se puede decir que todas esas secuencias que vimos en Call of Duty Ghosts sean una "licencia artística". Lo de las armas de fuego disparando en el espacio está aún por explorar.  

Y una que no, la salud se recupera

Ni esperando unos segundos a cubierto, ni recogiendo botiquines. Tened mucho cuidado al manipular cualquier arma porque la salud no se recupera. En el mejor de los casos, después de una dolorosa extracción de los proyectiles, sutura y un tiempo de reposo... y puede dejar secuelas. Así que dejad el uso de armas a los expertos. O a los videojuegos. 

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