Reportaje

El ataque de los clones... de consolas

Por David Martínez
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La pirateria no sólo alcanza a los juegos más punteros. Desde los tiempos de los 8 bits también hemos sufrido el "acoso" de las consolas piratas; un auténtico "ataque de los clones" que aún se puede ver en las tómbolas de algunas ferias. En este reportaje reunimos las mejores imitaciones de consolas, para deleitarnos con sus prestaciones y su "interpretación artística" de los modelos legítimos. 

Con el éxito, en cualquier campo, llegan los imitadores. A Chiquito de la Calzada le pasó con Krispin Klander, a los juegos de MB les salen copias de Falomir... y a las consolas de Sega, Nintendo, Sony y Microsoft, les salen copias de fabricación china. Aquí queremos darle un repaso a las más curiosas (siempre con sentido del humor) y apoyar el alto valor de coleccionista que tienen estas máquinas. Y para comenzar, un clon de la primera consola doméstica de éxito: Atari VCS. Esta imitación, fabricada en Egipto, incluye 64 juegos en memoria, y los joystick tenían ¡2 botones! uno más que la original. Hasta la caja de la Al Sagr TV Game 2600 es una copia.

 

A lo mejor no estáis familiarizados con el término famiclones. Es una palabra derivada de Famicom (el nombre de la primera consola doméstica de Nintendo en Japón) y clone (clon en inglés) y que viene a englobar todas las imitaciones, generalmente de procedencia china, que han asaltado las consolas. Si no es así, seguro que teníais un vecino o un compañero de clase al que los Reyes Magos le había traído una NASA en lugar de una NES. ¿Una NASA? Que sí, tío, que puedes jugar con los cartuchos de Nintendo, y además trae una pistola igualita que la Zapper y un cartucho con 999 juegos... Lo que no te contaban es que estaba fabricada en plástico malo, que las conexiones fallaban más que una escopeta de feria, o que esos 999 juegos eran Tenis, Tenis para dos jugadores, Tenis en dificultad superior, Tenis con otros personajes... y otras tantas versiones de Mario Bros o de Donkey Kong Jr

 

NASA es una de las consolas piratas más populares de principios de los 90. El diseño exterior era clavadito al modelo europeo y americano de NES, y también era compatible con sus cartuchos. Incluía una pistola de luz y, dependiendo del  modelo, pads de control como el original o con el diseño de los mandos de Megadrive -el de la foto-. El eslógan de la caja es real como la vida misma: "La consola familiar ofrece imágenes y la espectacular realidad". Su popularidad en Sudamérica y Europa del Este hace que aún sea fácil de encontrar. NASA llegó acompañada de cartuchos piratas con 20 juegos en 1, que "ripeaban" títulos originales de Nintendo y los dividían en niveles.

 

 

Será mejor que os quedéis con estas imágenes, porque es el mismo tipo de "multicartucho" que viene incluido con otros modelos piratas. Puede que os preguntéis, ¿qué pasaría con los jugadores japoneses cuyo modelo de Famicom era totalmente diferente? No hay problema, se cogen las "tripas" de la máquina, se cambia el número de pin en la entrada del cartucho, se le coloca una carcasa similar a la original y...

 

 

 

Voilá! La copia es casi perfecta. Imaginad a los ingenieros (piratas) pensando en que, para asegurarse más ventas, lo más adecuado sea ponerle un nombre que sugiera alta tecnología. ¿Qué mas da un salto en el tiempo de 23 años... si puedes ponerle a tu creación un nombre como PS3? Eso sí, para que no "cante" demasido, se respeta el nombre del fabricante, Sony. Y lo mismo ocurriría en 1991, cuando aparecieron las consolas de 16 bit. Por un lado, existía la solución fácil: recuperar la arquitectura de la primera máquina y darle el aspecto de Super Nintendo. Para muestra un botón.

 

 

Hay que reconocer que el modelo tiene una construcción sólida, y salvo por el botón eject (que en la original era de color gris y aquí es rojo translúcido) da el pego. Por supuesto, en su interior es una consola de 8 bits, y los puertos de los mandos son compatibles con Megadrive y ordenadores de la época, como Amstrad o Spectrum (sí, eso significa que podríamos jugar con un joystick Telemach profesional). El control pad es su talón de Aquiles: en lugar de cruceta de control, hay un "circle pad" de calidad dudosa, con un agujero en que se puede atornillar un pequeño stick para... ¿sufrir?

 

 

Pero había otra manera de hacer las cosas. NASA también desarrolló una consola clónica de 16 bit, compatible con Megadrive. Los mandos de la consola de SEGA funcionaban en la versión pirata, y también los cartuchos. Pero no todo iban a ser ventajas para esta máquina, ¿verdad? No todos los cartuchos funcionaban correctamente: en alguno de ellos se cambiaba el idioma al japonés original, y los de Electronic Arts (aquellos de la pieza de plástico amarilla, como Road Rush o Zombies Ate My Neighbors) se quedaban congelados en la pantalla de carga. Lo que sí iba a las mil maravillas eran las rarezas llegadas de Honkg Kong como Sonic Jam 6.

 

 

Y ahora damos el salto a otra gran familia de imitadoras. Casi tan prestigiosas como las NASA, aquí llega la respuesta de 32 bits (queremos decir, la que imita a consolas de 32 bits): Polystation. Prácticamente ha existido una versión diferente, por cada consola que lanzaba Sony, con diferentes arquitecturas interiores. El primer modelo, era clavado a PlayStation, y funcionaba con cartuchos de NES (piratas o japoneses).

 

 

 Como los tiempos avanzan que es una barbaridad, la marca desarrolló dos modelos diferentes imitando a PS2 (uno que funcionaba con cartuchos, igual que la consola anterior) y otro con pantalla LCD, sí, como las primeras Game and Watch, pero con distintos juegos (Tetris y derivados). Lo bueno de estas versiones es que funcionaban a pilas, y la pantalla estaba integrada en la bandeja de los DVD, así que las últimas Polystation eran consolas casi portátiles. Aquí os podéis deleitar con los modelos que imitaban PS2 y PS3. El tamaño, por supuesto, era mucho menor (al igual que el peso).

 

 

La versión posterior, además, tenía la pantalla iluminada para jugar por la noche, y ya no necesitaba el soporte para colocarla de pie. Los juegos eran a color (sobreimpresionado en la pantalla LCD) y para cambier entre uno y otro, había que insertar una nueva pantalla. En la imagen, los más avezados descubrirán la calidad de Soccer, un "simulador" deportivo en que ni siquiera aparecían los 22 jugadores (era un duelo de 3 vs 3). Los otros juegos disponibles -los mismos que en otras consolas que vamos a repasar un poco más adelante- eran Street Fighter, Submarine Invasion y Fortress Guardian.

 

 

Pero Minipolystation 3 no fue la primera consola en que, para cambiar de juego había que cambiar de pantalla. Este es el mismo sistema que se ha utilizado en las imitadoras portátiles. Señoras y caballeros, nos complacemos en presentarles las alternativas de PSP y Nintendo DS, con su correspondiente pantalla de cristal líquido, y su completa falta de calidad: POP Station y Neo Double Games. Eso sí, hay que reconocerle un enorme parecido con las máquinas originales, tanto el diseño como el embalaje.

 

 

No os dejéis engañar por la doble pantalla de la Neo Double Games. La consola que veis aquí abajo sólo es capaz de utilizar una pantalla a la vez, y por supuesto nada de táctil. Los juegos son los mismos que en Minipolystation 3, y la versión de Street Fighter, ejem, cualquier parecido es pura coincidencia. 

 

 

Las imitaciones portátiles son un mundo en sí mismas, que trataremos más adelante en la profundidad que se merece, pero antes de continuar por el proceloso mundo de las copias de Xbox y Wii, hacemos un alto para mostraros una pionera: Game Child en toda su ¿gloria? Una consola de 1992, que imitaba a Game Boy, y que sólo contaba con un juego de fútbol, también con calidad Game & Watch. Débiles de corazón, abstenerse de mirar el plagio. Por cierto, las pilas no se guardaban en el compartimento equivalente... sino en la ranura de los cartuchos.

 

 

No pensaríais que la consola de Microsoft se iba a librar, ¿verdad? Por supesto que no, aquí tenéis la versión clónica de Xbox, llamada PX 3600, y que no era 10 veces más potente que Xbox 360, sino que recuperaba la estructura de las NASA, compatibles con Famicom, y con un diseño venido del futuro. 

 

Las prestaciones más novedosas de PX 3600 eran los mandos con vibración y la posibilidad de conectar una pistola de luz para jugar a Duck Hunt. Aunque a nosotros lo que más nos gusta es la cantidad de luces y la "baratez" del plástico de la carcasa. ¿Y qué ocurre si queremos disfrutar de un sistema de detección de movimientos? ¿Acaso es compatible con Kinect? Por supuesto que no, aunque sí podemos hacernos con otra imitación, que funciona de manera autónoma.

 

 

El iMove sí que muestra una evolución gráfica, y además incluye 23 juegos en memoria, con lo que casi supera el catálogo de juegos específicos de Kinect. Son un conjunto de rip-offs de juegos de Wii y Eyetoy, que se juegan en realidad aumentada y que, al menos, sí que muestran gráficos poligonales y algún detalle de calidad. Eso sí, la detección no funciona demasiado bien. En este vídeo un usuario nos muestra una selección de juegos... a cual más "interesante". 


 

Y para terminar, otra maravilla técnica, la Kensington Vii. Nos ha costado decidirnos entre esta versión y su "hermana gemela" MiWii, también de fabricación china. Pero al final, optamos por este modelo, tanto por el parecido de la máquina (u el mando inalámbrico) como por su brutal campaña publicitaria. Aquí tenéis la consola, que se podría confundir fácilmente con la máquina original de Nintendo.

 

Y aquí, para cerrar, una obra maestra de la creación audiovisual el anuncio/ documental con declaraciones de su creador y "grabaciones reales" de la gene disfrutando de su Vii. Está subtitulado al inglés para que no os perdáis ninguna de las declaraciones de los participantes. Y vosotros, ¿qué recuerdos tenéis vinculados con estas imitaciones? ¿Sois los "afortunados poseedores de una NASA? Contadnos vuestra experiencia...

 

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