Reportaje

Avance futurista de Binary Domain

Por Sergio Gracia
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Es el año 2080, el lugar, Tokio. Sí, probablemente el cuadro os suene ligeramente, y es que así empiezan una gran cantidad de series, películas y videojuegos japoneses. Pero, en esta ocasión, hablamos de algo más concreto, Binary Domain, lo nuevo de SEGA y Yakuza Studio. Un juego lleno de esos pequeños detalles que nos hacen sospechar que estamos ante una nueva obra de ciencia ficción; con sus robots, armas futuristas y conspiraciones. ¡Ah! Tampoco le falta acción, abundante y constante.

Pero Binary Domain no pretende innovar gráficamente, ni siquiera en su jugabilidad. A decir verdad, es bastante modesto. Pero guarda algún que otro as en la manga y puede que ya haya despertado la atención de muchos de vosotros.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

El bueno de Philip K. Dick ya se imaginó un futuro en el que la tecnología había avanzado tanto, que incluso el ser humano era capaz de crear androides imposibles de distinguir frente a seres de carne y hueso. Tampoco era una idea totalmente nueva. Isaac Asimov también visualizó una era en la que los robots 'reconocían' el yugo de sus creadores. Ahora, Yakuza Studio y SEGA se 'aprovechan' de estos y otros tantos hilos argumentales para crear Binary Domain.

Durante los primeros compases del juego, descubriremos que nuestra principal amenaza son unos avanzadísimos robots, capaces de actuar en equipo o tomar cobertura para esquivar nuestros disparos. Nosotros, como miembros de un equipo de élite, tendremos que abrirnos paso hasta finalizar una misión que se complicará cada vez más. Por otra parte, conoceremos a los Hijos del Éter, unos androides con apariencia humana que no son conscientes de su 'naturaleza robótica', es decir, 'replicantes'. Bien, estas son las bases de la historia que descubriremos en Binary Domain, pero el guión es mucho más elaborada de lo que parece a simple vista.

Trabajo en equipo = éxito asegurado

Como dijimos al comienzo, Binary Domain no alardea en prácticamente ninguno de sus apartados. Pero sí puede presumir de tener un sistema de órdenes por voz de lo más completo. El juego contará con más de 80 palabras reconocidas que deberemos 'calibrar' gracias a nuestro micro. Con estas nos comunicaremos, opcionalmente, con los miembros de nuestro equipo para que ataquen, nos cubran, se reagrupen, carguen... Las órdenes podrán ser generales o a un personaje en concreto. Pero, ojo, porque no siempre nos harán caso. Gracias al sistema de confianza podrán 'mandarnos a paseo', si consideran que la orden es demasiado osada.

Binary Domain será un juego de equipo. Los 'Rambos' envalentonados no harán otra cosa que caer bajo el fuego enemigo. Aunque si esto sucede podremos pedir ayuda a nuestros aliados, usar nuestro propio botiquín para restablecernos o, si se diera el caso, socorrer nosotros mismos al compañero caído. Eso sí, tendremos a nuestra disposición un armamento de lo más avanzado. Este puede ser mejorado, gracias a las tiendas que encontraremos repartidas por los escenarios. En ellas podresmos comprar munición, botiquines, recargas de energía para ataques especiales o nano-dispositivos que podremos implantar en nuestro traje o el de los demás miembros del equipo para recibir diferentes bonificaciones.

Acabar con los androides no será tarea fácil y nos sólo por el peliagudo asunto de su avanzada inteligencia artificial, sino también por su dureza. La mejor táctica será la de disparar a sus piernas, para que no puedan desplazarse a tanta velocidad o, lo que resulta aún más divertido, apuntar a su cabeza, con lo que conseguiremos que 'pierdan el norte' y disparen sin ton ni son a sus compañeros de circuitos.

Corre, nada, deslízate y sobrevive

La primera palabra que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de Binary Domain es 'acción'. Pocos momentos de relax nos encontraremos a lo largo del juego. Por suerte, Yakuza Studio ha pensado en todo y podremos disfrutar de ese frenetismo de formas diferentes. Puede que en un momento tengamos que acabar con todo un escuadrón de androides en mitad de una autopista destruida. En ocasiones nos encontraremos manejando una enorme grúa para acabar con un enorme robot. Sin comerlo ni beberlo, nos situaremos en un inmenso tobogán acuático improvisado, por el que deberemos esquivar todo tipo de tuberías y compuertas o, por qué no, nos daremos un chapuzón intentando evitar se detectados por los centinelas que nos buscan sin descanso.

Binary Domain está casi listo para demostrarnos que no hacen falta unos gráficos de escándalo ni unos sistemas de lo más elaborado para pasar un buen rato. El juego llegará el próximo 17 de febrero a PlayStation 3 y Xbox 360, ahora la pregunta es, ¿conseguirá hacerse un hueco en el firmamento de los juegos de acción en tercera persona? Desde luego, fácil no lo tiene.

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