Reportaje

Club Chistendo: Frikazos por el Mundo II

Por Gustavo Acero
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Hay jugadores capaces de hacer cosas que jamás creeríais... si no llegamos a recopilarlas en el Chistendo de esta semana. Si el tipo que fue atropellado por emular a Frogger o el que se envió a sí mismo en una caja por correo para aislarse del mundo os animaron a cambiar de Hobby o incluso de Consolas, los frikazos de esta semana os van a dar ganas de independizaros de la civilización occidental. ¿Y la europea? También, señor presidente, también.

Hemos tenido que dejar pasar dos semanas para asimilar las historias para no dormir que os contamos en la primera parte de Frikazos por el Mundo, pero como lo prometido es deuda, aquí tenéis la tanda definitiva de extra-vagancias protagonizadas por individuos con nombre y apellidos, aunque cualquiera de ellos desearía cambiárselos para tener alguna posibilidad en Linkedin. Vale que con 7.000.000.000 millones de habitantes en todo el globo tiene que haber gente capaz de ensuciar la imagen no ya del sector del videojuego, sino de la especie humana, pero lo de esta tropa trasciende los límites del frikismo racional, con perdón del oxímoron.

Aviso para susceptibles: Aunque a estas alturas no debería ser necesario explicarlo, la naturaleza de esta sección es humorística y la intención de su redacción se resume en el concepto animus iocandi, que diría un jurista penal. Algunas de las siguientes historias acabaron de manera funesta, por lo que no voy a hacer mofa de sus desdichados/espichados protagonistas, sino del surrealismo de las situaciones que les llevaron a tal extremo, en un estilo similar al del programa Mil maneras de morir, pero sin gore ni pausas de siete minutos (y devolvemos). Dicho esto, preparad la frente para un facepalm múltiple, aunque más de uno prefiera napalm.

La chica que murió por no orinar durante horas para ganar una Wii

Nunca un juego de palabras causó tanta desgracia desde cualquier entrega del Club Chistendo. "Hold your Wee for a Wii" fue el expresivo título elegido en 2007 por una radio local de California para celebrar este desquiciado concurso que literalmente se traduciría como "Aguántate el pis por una Wii", una iniciativa que algunos participantes se tomaron demasido en serio. Es el caso de Jennifer Strange, una mujer de 28 años, casada y con tres hijos, que decidió ingerir casi ocho litros de agua y agua-ntarse las ganas de orinar (miccionar, si eres tiquismiquis) con la esperanza de llevarse una Wii gratis a casa. Sin embargo, lo único que se llevó fue un cuadro de hiperhidratación, o sea, una intoxicación por agua, de la que desgraciadamente no salió con vida.

La foto de arriba muestra el estado en que quedó su tripa, tras el cual empezó a sentir dolores de cabeza y malestar general que acabó de la peor manera posible. Espero que, al menos, el ganador se llevase la consola con el juego Super Pii Pii Brothers, en descargo de lo retenido. En serio, tenéis que ver este gameplay:

Como era de esperar, el marido de Strange demandó a la emisora de radio por negligencia y solicitó 16 millones de dólares a los organizadores del concurso, que se defendieron aduciendo que los participantes habían firmado un documento que exoneraba a los primeros de toda responsabilidad. "Jennifer actuó basándose en la información que se le había proporcionado", alegó el abogado de la familia. ¿Habrías aceptado participar en un torneo con esas bases? La historia no deja de ser lamentablemente dramática, sobre todo por dejar huérfanos a tres hijos de una forma tan absurda y evitable. Para mear y no echar gota.

El menda que drogó a su novia para jugar toda la noche sin que le molestara

Menudo pollo, y no sólo me refiero al tío, sino al que le metió a su chica en el cuerpo para que le dejase jugar tranquilo all night long. El caso es tan reciente que quizá lo hayáis leído hace dos meses en las dos primeras páginas de Hobby Consolas (La otra cara de la actualidad), pero no podía faltar aquí por su eminente frikismo. "Los gamers que drogaban a las mujeres" sería el título de la novela inspirada en este alemán de 23 años que decidió echarle sedante a su novia en el té (o "droja" en el Cola-Cao) para seguir jugando toda la noche online con un amigo. Por si alguien tiene la tentación de hacer algo parecido, sabed que la joven le ha dejado soltero y sin compromiso, por lo que ahora sólo podrá darle champiñones a Mario. Tronco, si lo que querías era librarte de tu novia para jugar online, haberte puesto el de Devil's Third y te habría dejado directamente por pringueto. Es broma, no está tan mal.

Cuando te pasas con la dosis de burundanga. (Puede que la fotografía no sea real).

 

Según recoge el diario The Independant, la sustancia que utilizó el sujeto fue Rohypnol (la pastilla de la tensión de Michael Jackson), que sumió a la chica en un profundo sueño desde las 22:00 de los noche hasta el mediodía del día siguiente, como cuando vuelves de un festival de música indie. "Sólo puse cuatro o cinco gotas en su té", se defendió el acusado ante el tribunal alemán de Caxtrop-Rauxel, que le ha librado de la cárcel por la reducida cantidad de la dosis suministrada. Chicas, ya sabéis, si os echáis un novio extranjero y os sirve una taza de té con el mando de la Xbox en la otra mano, huid de él como alma que lleva el Diablo III. Es él.

 

El romántico que hackeó un juego para móviles para pedirle matrimonio a su chica

Y para compensar la historia de desamor anterior, os presento a un hombre de los que ya no quedan: un hacker casado. Este ciudadano afincado en Nueva Jersey de origen asiático llamado Bernie Peng, decidió declararse a su novia Tammy Li de la manera más friki que se le ocurrió: hackeándole el móvil. Pero en lugar de espiarle el WhatsApp para ver con quién hablaba hasta las 5:00 a.m., en cuyo caso ya no seguirían juntos, prefirió pasarse un mes modificando el juego Bejeweled al que estaba viciada para que le saltase el mensaje "¿Quieres casarte conmigo?" junto a un anillo virtual de matrimonio una vez alcanzara cierta puntuación. Peng, que es friki pero no tonto, prefirió apostar sobre seguro y programó la aparición del pop-up en una puntuación bastante baja para garantizar que el mensaje llegase a su destinataria antes de que se pasase al Candy Crush; lo mismo el amigo del WhatsApp le tenía otro mensajito programado. No deja de ser bonito y paradójico que esta unión partiese de un juego basado en emparejar joyas de colores, por lo que podría decirse que el tío encadenó varios combos esa noche.

Para que digan que con los videojuegos no se moja

Li ahora lleva un anillo de zafiro prácticamente idéntico al que usó su marido, cuya ocurrencia llegó a oídos del estudio programador de Bejeweled, pero en lugar de meterle un puro por profanar su producto como harían otros, quedaron tan impresionados por el gesto de Peng que le ofrecieron asumir los gastos de parte de la boda. Por si cuela, en cuanto salga Pokémon Go me pongo a diseñar una Master Ball especial que rece "¡Te elijo a ti!" para la chica que me gusta, a ver si así Nintendo me paga la luna de miel. Va a ser que antes me quedo soltero.

El padre que abandonó a sus hijos en la calle para viciarse al Atlantis

Se supone que el control parental es lo que deben activar los padres para limitar contenidos a sus hijos, pero deberían incluir un control infantil para que se pudiese hacer a la inversa en casos como el que nos ocupa. La policía de Indianápolis, que no es un parque temático de Indiana Jones sino la capital de un "estado unido", arrestó a un hombre de 31 años de edad (no va a ser de peso) por negligencia tras encontrar a sus dos hijos menores deambulando por las calles circundantes a su casa, uno de ellos completamente desnudo y otro en pañales, que es como se quedó el padre cuando la policía llegó a su domicilio y le pilló con la puerta abierta. El muy irresponsable, que respondía al nombre Timothy Hausaman (por lo que debía de llamarse así), se lo encontraron pegado a su portátil completamente viciado al juego Atlantis, el famoso puzzle de las canicas de colores que sirvió de inspiración para Inside Out, aunque Pixar no lo sabe.

Los desorientados niños fueron hallados a escasos metros de una carretera sobradamente transitada un sábado por la noche (lo mismo andaba por ahí el Frogger Man), y la historia no acabó en tragedia gracias a un vecino que permaneció veinte minutos vigilando a los pequeños antes de llamar a los agentes, pero no os perdáis las declaraciones del padre en comisaría: "Les dejé en el piso de abajo para subirme a jugar y no tenía ni idea de que habían dejado el apartamento. Obviamente, no soy muy bueno vigilando niños". Muy señor mío: aunque sea una faena en la que podemos llegar a estar de acuerdo, llamarse Timoteo no lo justifica todo. Por mucho menos le retiraron a Homer la custodia.

El chino que murió por jugar online 650 horas seguidas

Os sorprendería la cantidad de frikazos que han muerto por no saber soltar el mando a tiempo, pero no tanto como la cantidad de horas que encadenó ininterrumpidamente este señor de 33 años en la ciudad china de Chaoyang. Y Chao, yang, es lo que probablemente le dijo a su casero antes de encerrarse a jugar durante 27 días seguidos, un absoluto récord de estupidez que batió a base de no dormir, beber agua ni comer, a excepción de ramen. Es decir, lo que cualquier universitario, sólo que éste no llegó a la graduación para contarlo. La causa de la muerte no pudo ser otra que inanición que acabó provocándole un ataque al corazón, pero eso sí, su personaje del WoW alcanzó un nivelón que no se lo quita nadie. Tenemos en exclusiva unas imágenes del individuo (o uno muy parecido) durante la segunda semana de su maratón. Los efectos del virus empezaban a causar estragos...

Su familia ruega una oración por su calma. ¿Os atreveríais a contarnos en los comentarios cuál es vuestro récord de horas seguidas jugando sin parar? Si la respuesta supera las 650 de este muchacho, mejor no lo digáis; no podemos hacer publicidad de ninguna marca de ramen si no ponen pasta, valga la redundancia.

Indianapolis police arrested a 31-year-old father of two after finding his children, one naked and one wearing only a diaper, wandering the streets as he played a computer game.
Timothy Hausaman's two children were discovered wandering around the apartment complex in which they lived near a busy road Saturday night. A neighbor kept an eye on the children for 20 minutes before calling police. When officers arrived at Hausaman's apartment they found the door open. No one responded to the door so they went inside and found the father playing Atlantis on his laptop.

The man told police that he left his children downstairs to play and was so into his game he had no idea they had left the apartment. Hausaman told police during his arrest that, "I am obviously not very good at watching children". His wife was away on business during the incident.

El MEGAFRIKAZO que se prendió fuego porque su padre le dijo que dejase de jugar

Llegamos al caso más extremo e incomprensible de todos los citados. Si la señora que llamó a la policía para que su hijo apagase el GTA os pareció de traca, lo de este taiwanés de 22 años deja a aquél como un simple casual gamer. Al joven Hsueh Jun-Chen se le fue tantísimo la chaveta cuando su padre le dijo que se fuera a dormir tras permanecer varias horas jugando en su ordenador, que decidió prenderse fuego como signo de protesta y, desgraciadamente, no sobrevivió para contarlo. Es el ejemplo más flagrante de cuantos han pasado por aquí, pero resulta necesario en un artículo sobre jóvenes incapaces de poner límites a su obsesión, en este caso ligada a los videojuegos, pero extrapolable a cualquier otra afición.

Lo digo por si a algún redactor de cierto informativo se le ocurre concluir que los videojuegos provocan actitudes incendiarias o conductas autodestructivas, porque no sería la primera vez que presenciamos algo parecido, sin ir más lejos, este pasado fin de semana. Los informativos de una cadena de número primo que no es el tres dedicaron un breve reportaje sobre la Madrid Games Week para, inmediatamente después, emitir otro sobre los peligros de la adicción a los videojuegos, algo que no suele verse tras la cobertura de cualquier otro evento lúdico o deportivo y revela la ignorancia que sigue envolviendo al sector desde los medios generalistas. Pero volvamos al caso del pobre Jun-Chen, que me enciendo.

No es Kojima de joven, pero también jugó con fuego

"Yo sólo le dije que debía dormir en lugar de jugar, porque empezaba la Universidad después de las vacaciones. Me respondió que así lo haría, y fue la última vez que le vi", declaró el padre del chico. Entenderéis que no sea oportuno hacer broma sobre este caso en particular por lo trágico de su desenlace, así que no veo mejor momento para poner punto final a esta serie de catastróficas desdichas que esperamos nunca se vuelvan a repetir.

PD: En nombre de Licker, Pedretrol y un servidor, gracias a todos los que acercasteis al stand de Hobby en la MGW este fin de semana para conocernos personalmente. Sois el motor de esta sección, aunque a veces me quede sin gasolina. Por otros dos años de cachondeo, os espero cada lunes en el único club que sólo cobra en risas. Para vosotros, jugladores.*

*De juglar.

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