Reportaje

DiRT Rally - Avance para PS4 y Xbox One

Por Rafael Aznar
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El 5 de abril, DiRT Rally levantará una polvareda en PS4 y Xbox One, y ya hemos tenido ocasión de ver un avance de esa versión para consolas del juego de Codemasters, aclamado por la comunidad de PC. Si echáis de menos los tiempos en que la saga llevaba el nombre del legendario Colin McRae, id descorchando el champán para brindar por su recuerdo.

DiRT Rally está ya en pleno ‘shakedown’ antes de lanzarse en PS4 y Xbox One, y ya hemos visto un avance de cómo luce su carrocería en consolas. Paul Coleman, jefe de diseño del juego, estuvo en Madrid hace unos días para presentarlo y, además de hablar con él, en dicho evento, pudimos probar una demo para la consola de Sony.

Si hay una saga de rallies a la que se le tenga cariño en el mundo de los videojuegos, ésa es, sin duda, la que nos ocupa, otrora conocida como Colin McRae Rally. Su dilatada trayectoria empezó allá por 1998 y, desde entonces, se convirtió en la marca más destacada de Codemasters, en una época en la que, en el campeonato del mundo de la especialidad, se juntaron leyendas como el propio Colin McRae, Carlos Sainz, Richard Burns (inolvidable también el juego que llevaba su nombre), Tommi Mäkinen, Juha Kankkunen, Marcus Gronholm o Sébastien Loeb. Más tarde, cuando dio el salto a la generación de PS3-360, la saga cambió su denominación a DiRT, si bien se mantuvo la referencia nominal al piloto escocés hasta la segunda entrega (murió poco después de que se publicara la primera, en 2007).

El cambio de nomenclatura trajo consigo una deriva de la saga hacia una visión más espectacular de los rallies. Según Paul Coleman, se produjo una ‘americanización’, especialmente con DiRT 3, que, si bien tenía tramos de rally en solitario, tenía como gran atractivo las yincanas de Ken Block. Con el ‘spin off’ Showdown, la cosa se fue ya de madre, al eliminarse el rally clásico para apostar no sólo por yincanas, sino también por derbis de demolición. Aunque no era mala, con tal pérdida de esencia, no es de extrañar que esta entrega sea la menos vendida de la saga (420.000 copias entre PS3 y Xbox 360, según VG Chartz). Aquello fue en 2012, y Codemasters entendió el mensaje en seguida: había que volver a hacer algo con alma. Como resultado de esos cuatro años de desarrollo, llega ahora DiRT Rally.

Hay que destacar que el juego ya está disponible en PC, tras haber estado en fase de ‘early access’ durante buena parte de 2015, hasta el lanzamiento de su versión final el pasado mes de diciembre. Según contó Paul Coleman en la presentación del título, ese procedimiento, inédito hasta entonces en la trayectoria de Codemasters, hizo pensar a algunos que el proyecto pudiera ser pequeño, pero nada más lejos de la realidad: crítica y usuarios lo han valorado como el mejor juego de rallies en muchos años. El jefe de diseño del juego explicó también que, inicialmente, no estaba previsto llevar el juego a consolas, pero las excelentes críticas y las continuas peticiones de la gente convencieron a los gerifaltes de la compañía. En julio, un pequeño equipo empezó a trabajar en la adaptación y, una vez acabada la fase de ‘early access’, el resto del estudio pasó a volcarse también en la versión para PS4 y Xbox One, que llegará el 5 de abril, junto con la edición física para ordenadores. Es lo mismo que ha sucedido con Assetto Corsa, otro juego de conducción con una trayectoria comercial calcada, aunque, en este caso, habrá que esperar al 3 de junio para que se consume, tras un retraso de última hora (iba a salir el 22 de abril).

La delgada línea entre lucirse y enriscarse

DiRT Rally será un simulador realmente exigente. Codemasters ha puesto un gran énfasis en las físicas de los coches y en el diferente agarre de cada tipo de superficie para que el realismo sea máximo. Así, se han creado diversos modelos de suspensiones, diferenciales o mapas turbo, para que cada vehículo responda de una manera distinta. No sólo eso: se ha querido ir tan lejos en la recreación que hasta se ha analizado el espesor de la nieve, el hielo o el barro para calcular cómo deben afectar al deslizamiento del coche, especialmente al hacerlo derrapar. Dado lo incierto de los angostos caminos, serán vitales las notas del copiloto, que estarán en castellano.

En los últimos años, el género de la conducción se ha desnaturalizado un poco, por la inclusión del rebobinado para subsanar errores. Fue Codemasters, precisamente, quien popularizó ese recurso ‘tramposo’, tras introducirlo en la primera entrega de GRID. Sin embargo, la compañía lo ha eliminado de raíz en este título, para que volvamos a sentir la angustia de estar en continua tensión, a merced de cualquier patinazo que pueda llevarnos al desastre. Se ha mantenido la posibilidad de recolocar el vehículo, si acabamos fuera de la pista, pero, si lo usamos, recibiremos entre doce y quince segundos de penalización, algo nada aconsejable. Cuando más sufriremos será al correr en la oscuridad, pues, si rompemos los faros, se nos hará de noche, literalmente…

Los daños se podrán reparar en el parque de cerrado, pero el tiempo que tendrán los mecánicos para hacerlo será limitado. En ese sentido, habrá algunas opciones de gestión, pues podremos contratar y despedir a los miembros de nuestro equipo, sabiendo que cada uno tendrá unas habilidades determinadas, que podremos enseñarles otras nuevas y que éstas mejorarán a medida que ganen experiencia. Asimismo, la puesta a punto del coche será muy configurable, igual que las ayudas, para no echar para atrás a los más inexpertos.

Si nos fijamos en el contenido, habrá 39 coches, que repasarán todas las épocas del Mundial de Rallies, desde los años 60 hasta la actualidad. Habrá siete vehículos nuevos respecto a la versión que salió en PC hace un par de meses. Por lo general, cada coche contará con varios diseños, algunos licenciados y otros inventados para la ocasión.

En cuanto al número de rallies, habrá seis, cada uno de los cuales constará de doce tramos: Montecarlo (asfalto helado), Suecia (nieve), Grecia (polvo), Finlandia (tierra), Alemania (asfalto) y Gales (barro). También habrá carreras de rallycross, en las que se enfrentarán seis coches rueda a rueda, en pistas cerradas de asfalto y tierra. En ese sentido, se han incluido contenidos oficiales del Mundial de la especialidad, como los tres circuitos presentes: Lydden Hill, Holjes y Hell. Asimismo, estará presente la subida a Pikes Peak, que, además de ser kilométrica, presentará la dificultad añadida de no orientarnos con las notas de un copiloto.

Por lo que respecta a los modos de juego, no faltarán los campeonatos y las pruebas personalizadas, con una presencia muy destacada del multijugador. Así, podremos crear ligas online con nuestros amigos y se concederá una gran importancia a RaceNet, la red social que utilizan muchos de los juegos de la compañía británica. Habrá desafíos diarios, semanales y mensuales, para que siempre haya un motivo para seguir jugando.

Trasvase de gasolina

Codemasters se ha tomado su tiempo para adaptar DiRT Rally a PS4 y Xbox One. El juego correrá a 60 fps en ambas plataformas, mientras que la resolución variará. En la consola de Sony, irá a 1080p, mientras que, en la de Microsoft, oscilará entre esa cifra y los 900p, en función del tipo de prueba (por ejemplo, en las pruebas de rallycross, al haber varios coches en pantalla, habrá que desplegar más recursos en pantalla). Nosotros pudimos probar la versión de PlayStation 4 en la presentación a la que asistimos y, aunque aún no era el juego final, ya lucía realmente bien.

Estamos ante uno de esos juegos que, de verdad, sacan partido a la actual generación, algo que se observa en un detalle aparentemente tan pueril como lo jugable o injugable que sea la cámara del volante. A diferencia de lo que sucede en otros juegos (como el mediocre WRC 5 o incluso Sébastien Loeb Rally Evo), aquí será muy aconsejable jugar desde esa perspectiva, no sólo por lo espectacular que es (vemos, por ejemplo, al copiloto sosteniendo su libreta de notas), sino también por lo cómoda que resultará para ver lo que se avecina o de cara a tener los contravolantes bajo control. No obstante, la palma se la llevarán las increíbles repeticiones, en las que podremos recrearnos no sólo con nuestra actuación, sino también con detalles como el cabeceo de las suspensiones al coger un bache, los efectos de lluvia, la iluminación de los faros por la noche… El apartado técnico de los juegos de Codemasters nunca decepciona, y se nota que aquí hay años de trabajo para devolverle a la saga toda su gloria.

Hay que destacar que esta ‘edición final’ del juego contará con un tutorial de veintiún vídeos, en los que se explicarán todos los detalles mecánicos del mundo de los rallies. Una voz en español nos dará las claves de los tipos de giros, la frenada, el subviraje… Las informaciones no se reducirán a las típicas indicaciones de con qué botón hacer cada cosa, sino que serán muy técnicas, lo cual da cuenta del mimo que ha puesto el estudio en cada detalle de lo que implica conducir un coche de rallies.

Precisamente, si sois amantes de los rallies y de la saga, seguramente os tiréis ‘a ras’ a por la Edición Legend, que llegará en número limitado. Esta edición incluirá Colin McRae: The Legend, un documental emitido en 2007, cuando el piloto escocés aún vivía. Localizado para la ocasión, el documental repasa la excelsa trayectoria del mito de los rallies y, a su vez, le sirve a Codemasters para rendirle homenaje a una figura a la que le debe mucho, tanto comercial como humanamente. En ese sentido, cuando hablamos con Paul Coleman, nos comentó lo agradecidos que están en la compañía por el buen trato que les dispensó siempre. “No era el típico que iba y se llevaba el dinero, sino que se implicaba, jugando”, nos dijo. Como anécdota para ejemplificar esa pasión, el jefe de diseño del juego nos explicó que, este mismo verano, tuvo ocasión de conversar con Petter Solberg, campeón del mundo de rallies en 2003, quien le contó que él y McRae solían juntarse para jugar cuando estaban en hoteles. Para darle las gracias, el juego incluye tres monos suyos y también algunos diseños de sus coches, como el del Subaru Impreza con el que ganó el Mundial de 1995, aunque sin la publicidad tabaquera de 555.

El futuro de los rallies

Aprovechando nuestra entrevista con Paul Coleman, le preguntamos también si está previsto que el juego se expanda en el futuro con nuevos coches y circuitos. A la espera de ver la reacción de los usuarios de PS4 y Xbox One, nos comentó que, si de él depende, el camino no será ése, pues prefiere lanzar nuevos títulos, aunque partiendo de la base que se ha alcanzado con esta entrega.

También quisimos saber su opinión sobre la pérdida de interés que han sufrido los rallies en los últimos años –especialmente desde la retirada de Sébastien Loeb y la posterior tiranía de su tocayo y compatriota Sébastien Ogier– y la posible repercusión de esa tesitura en las ventas del juego. “Que un deporte sea más popular ayuda, pero no es algo necesario, y esta marca tiene fuerza por sí sola”, fue lo que nos contestó. En relación con eso, no perdió la ocasión de tirarle una pulla a Sébastien Loeb Rally Evo, el juego lanzado por Milestone en enero, que no ha impedido que DiRT Rally vaya a ofrecer el Peugeot 208 T16 con el que el piloto francés batió el récord de Pikes Peak en 2013.

Esta primavera promete ser muy movida para Codemasters. Aún no se ha anunciado, pero, con el inicio del Mundial de Fórmula 1 a la vuelta de la esquina, F1 2016 debería ser pronto una realidad, y será interesante ver cómo se han subsanado los problemas de contenido de la decepcionante entrega del año pasado. Por lo pronto, los que pensamos que cualquier tiempo pasado fue mejor para los rallies estamos de enhorabuena, porque DiRT Rally va a ser una auténtica vuelta a las raíces, a cuando la saga aún llevaba el nombre del gran Colin McRae. Además, contamos con la ventaja de saber que el juego ya ha brillado en PC, por lo que lo tiene todo para satisfacer a los pilotos de PS4 y Xbox One. El futuro, a veces, está en el pasado.

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