Reportaje

Duke Nukem Forever 14 años después

Por Sergio Gracia
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Duke Nukem es mítico... ¿de verdad hace falta una presentación? ¡Bah, qué demonios, se lo merece! Uno de los personajes más polémicos, varoniles y molones de la industria, cuyo odio hacia los alienígenas es inversamente proporcional a su gusto por las mujeres, los puros y el dinero. De su boca han salido algunas de las frases más míticas, con la voz del actor de doblaje Jon St. John. Salvador de la Tierra y héroe mundial. Así es Duke Nukem.

Su legado de chulería y destrucción comenzó en 1991 y, después de 20 años, Gearbox prepara su regreso. Pero como ya sabréis, el camino ha sido bastante complicado. De hecho, sus continuos retrasos, vueltas a empezar, cambios de tecnología, de editor, problemas financieros... han hecho que el desarrollo de Duke Nukem Forever se demorara 14 largos años. Sin duda, una de las mayores anécdotas de la industria, que ha dado para innumerables bromas y apuestas. Pero, por suerte, todo apunta a que la espera ha llegado a su fin. Ya iba siendo hora de volver a disfrutar de los excesos y del grandioso Duke Nukem.

Let's rock!

Durante los últimos coletazos de 3D Realms (que actualmente se mantiene como apoyo), Gearbox Software aceptaron el reto de ponerse a los mandos en el desarrollo de Duke Nukem Forever, un juego que parecía maldito. Con el apoyo de 2K Games, la nueva aventura se encuentra en las últimas fases de elaboración y prepara su glorioso retorno a PC y consolas. Pero, ¿qué podemos esperar de Duke Nukem Forever? Esa pregunta es fácil de responder: acción a raudales, malos modales, violencia explícita, diversión, escenas subidas de tono y mucha diversión.

Los alienígenas, muy persistentes ellos, volverán a hacer de las suyas y a poner a la Tierra en serios apuros. Pero oye, nosotros les estamos muy agradecidos, pues sin ellos Duke Nukem no entraría en acción (algo lógico por otra parte, viviendo en Las Vegas y siendo el dueño de su propio casino, The Lady-Killer). Volveremos a encontrarnos con viejos conocidos, como los famosos cerdos (los cuales se han vuelto bastante más listos y atrevidos, pues no dudarán en lanzarse sobre nosotros, con la ayuda de sus fuertes brazos, para partirnos la cara) e incluso míticos escenarios, como el campo de fútbol americano. Todo en Duke Nukem Forever será nuevo, pero a la vez flotará en el aire un aroma añejo que hará las delicias de los más viejos del lugar (o al menos de los que jugaron y disfrutaron con Duke Nukem 3D).

Los combates contra multitud de bestias diferentes se sucederán a lo largo de la historia. No tendremos un segundo de descanso (descansar es de débiles), aunque de vez en cuando tendremos que pararnos para resolver algún que otro puzzle que nos impide avanzar (eso sí, no tendremos que comernos mucho la cabeza), descubrir secretos o pasar el rato con la curiosidad de turno, como jugar al baloncesto, al pinball o hacer unas sesiones de gimnasio, que esos músculos no se mantienen solos... Bueno está bien, los esteroides nos ayudarán a entrar en modo berserker, y la cerveza nos hará más fuertes.

Pero para enfrentarnos a los alienígenas hará falta algo más que músculos y balls of steel, ¿no? Exacto, necesitamos un buen arsenal de armas super destructivas (y ya si son espectaculares, mejor que mejor) A diferencia de los anteriores Duke Nukem, en Duke Nukem Forever sólo podremos cargar con dos armas, por lo que tendremos que elegir cuidadosamente con qué vamos a equiparnos en cada momento. Encontraremos armas tan clásicas como la machine gun, el rifle de francotirador a lo railgun, la siempre útil pistola, el devastador lanzacohetes o el divertidísimo Shrink Ray, con el que podremos encoger a nuestros enemigos y aplastarlos bajo nuestra recias botas militares. El campo de batalla se llenará de miembros descuartizados de nuestros enemigos, sin duda un bonito panorama.

También tendremos que vérnoslas con enemigos algo más grandes de lo habitual. Enormes bestias equipadas con la última tecnología en armamento que nos pondrán las cosas muy difíciles. Tendremos que estar en constante movimiento, descubrir sus puntos débiles, armarnos de valor (aunque a Duke le sobra) y descargar sobre el todo el plomo que tengamos a nuestra disposición. En algunos momentos tendremos que realizar acciones interactivas con el boss en cuestión, como arrancarle un cuerno, sacarle el ojo... en fin, las típicas cosas que hacen los héroes de acción.

Un humor a prueba de balas

Duke Nukem es un personaje que se caracteriza por dos cosas: su hombruna y su peculiar sentido del humor. Volveremos a escuchar sus frases más míticas: "let's rock!", "come get some!"... pero tendrá un nuevo y flamante repertorio con el que nos amenizará los momentos de carnicería. Algunas frases son referencias directas a películas de acción. Pero el humor tan propio de la saga no sólo residirá en las frases de Duke, sino también en un montón de curiosidades, guiños y chorradas que nos encontraremos en los escenarios.

Ir al lavabo ya no será una tarea tediosa y aburrida (a la par que necesaria). Podremos juguetear con el chorro de la meada de Duke, hacer dibujos obscenos en una pizarra táctica o dejarle una original dedicatoria junto a nuestra rúbrica a la autobiografía que nos entregará un pequeño fan. Podremos manejar coches radiocontrol, nuestro propio big-foot o reducir a papilla la nave nodriza alienígena con la ayuda de una bestial torreta construida como defensa en nuestro propio casino. ¿Acaso existe algo más espectacular?

¿La vuelta de Duke es necesaria?

Bueno, es una pregunta que le ronda la cabeza a mucha gente. A estas alturas, y después de tantos años de retrasos, decepciones y misterios, algunos se cuestionan si no ha pasado el momento de Duke Nukem, si no debería quedarse en el pasado, en los años donde tan bien encajaba. Desde luego que aquí habrá dos posibles respuestas: la de los más nostálgicos, que desean con todas sus ganas poder revivir las experiencias que tuvieron con Duke Nukem 3D en su día, y la de los que no han conocido la cultura Duke Nukem, que probablemente piensen en Duke Nukem Forever como un juego obsoleto que poco o nada tiene que ofrecer al género. Lo cierto es que se trata de un título que no dejará a nadie indiferente, y al fin y al cabo, ese es el verdadero espíritu Duke Nukem, por lo que podemos presuponer que las cosas no se han hecho del todo mal.

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