Reportaje

Final Fantasy Type-0 HD: jugamos los dos primeros capítulos

Por Álvaro Alonso
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Volvemos al mundo de Orience, pero esta vez, desde el principio: hemos vuelto a jugar a Final Fantasy Type-0 HD, la entrega exclusiva de PSP que llega por primera vez a Occidente en forma de reedición HD, tanto para PS4 como para Xbox One. Tras probar en exclusiva uno de los niveles más avanzados del juego, esta vez os acercamos nuestras impresiones de los dos primeros capítulos de la aventura.

La aventura comienza con una espectacular secuencia CGI marca de la casa en la que se nos explica el trasfondo del mundo de Orience, que como ya os contamos en nuestro avance en exclusiva de Final Fantasy Type-0 HD, está formado por cuatro naciones: Rubrum, Concordia, Lorica y Militesi. Cada una posee un Cristal que otorga habilidades singulares a sus habitantes, como el poder de usar magia, avanzados conocimientos de tecnología, dragones... Las fuerzas militares de Militesi, ávidas de poder, se lanzan a la conquista del resto de naciones liderados por el general Cid, un hombre despiadado que no duda en recurrir a métodos tan destructivos como la poderosísima Bomba Artema para borrar de un plumazo a sus enemigos.

La primera nación en caer víctima del ataque es el Dominio de Rubrum, guardianes del Cristal de la magia. Sus habitantes se protegen utilizando una barrera que impide todo tipo de ataques, pero la l'Cie de Militesi consigue desplegar un artefacto que neutraliza los efectos del cristal, bloqueando todo tipo de magia y dejando a los habitantes de Rubrum poco menos que indefensos. Pero cuando todo parecía perdido, doce encapuchados que por alguna extraña razón son capaces de utilizar potentes hechizos, aparecen en el campo de batalla dispuestos a repeler el ataque: la Clase Cero ha llegado.

Unión de lo viejo y lo nuevo

Es probable que los fans acérrimos de Final Fantasy hayan notado al leer los dos primeros párrafos que, ya desde su secuencia de inicio, Type-0 HD se viste de gala utilizando elementos clásicos de la saga: Cristales (presentes desde la primera entrega), magia, un personaje llamado Cid, el hechizo Artema e incluso el término l'Cie: personajes que han recibido el don de los Dioses y que conocimos en Final Fantasy XIII. Sin embargo, estos elementos se muestran de una forma muy, muy distinta a lo que estamos acostumbrados... Desde el momento en que vimos como la magia Artema era utilizada como una suerte de bomba nuclear, sabíamos que Type-0 no iba a ser un Final Fantasy al uso, y nuestras sospechas se confirmaron cuando, poco después de comenzar a jugar, vimos una cruenta escena cinemática protagonizada por un Chocobo que agonizaba en un charco de sangre.

La sangre, ese elemento que la saga ha rehuído durante más de trece entregas, llega ahora por la puerta grande y nos salpica de lleno, ya sea en vídeos que narran acontecimientos de la historia, más oscura y adulta de lo que estamos acostumbrados, o en los propios combates, que también han sufrido un gran cambio: nos encontramos con un sistema directo y visceral, muy al estilo de un buen hack 'n slash, que hará las delicias de todos aquellos a los que los turnos les parecían lentos. Hajime Tabata, director de esta entrega y actual director de Final Fantasy XV, siempre ha sido un gran defensor de los combates en tiempo real. Pero que esto no os lleve a pensar que Final Fantasy Type-0 es un simple 'machacabotones'... Más bien todo lo contrario. Los combates exigen precisión a la hora de atacar y habilidad esquivando los ataques enemigos: no llegaremos lejos pulsando sin parar el mismo botón. Y aún así, es probable que veáis la pantalla de Game Over en muchas ocasiones (como nos pasó a nosotros...). Type-0 es infamemente conocido por su elevado nivel de dificultad... Pero podéis dormir tranquilos, pues la versión HD ha sido ajustada e incluye un nuevo 'modo fácil', por si alguno de los jefes os saca de quicio. Además, es posible alternar entre estos modos desde los terminales en los que guardamos la partida. Buen punto.

La Clase Cero está formada por doce jóvenes estudiantes, a los que pronto se unen dos más: Machina y Rem. Pronto descubrimos que la clase es un misterio, incluso para el resto de alumnos del Peristylio (la academia mágica del Dominio de Rubrum), y a través de los ojos de las dos nuevas incorporaciones conoceremos sus secretos, como el por qué son capaces de utilizar magia aun cuando el cristal ha sido bloqueado, entre otras cosas. El elenco de protagonistas es muy variado, con personalidades muy marcadas que los hacen únicos, no sólo a la hora de relacionarse, sino también a la de combatir: cada miembro de la Clase Cero utiliza un arma diferente para atacar, lo que hace que la forma de jugar sea distinta dependiendo de a quien estemos manejando. Ace, por ejemplo, utiliza una baraja de cartas mágica con la que golpea a distancia, mientras que King dispone de dos potentes pistolas gemelas que debe recargar cada que vez se queda sin munición. Nuestro personaje favorito era el joven Jack, que aunque camina de forma lenta y pausada, blande una gigantesca katana con la que puede aniquilar a los rivales enemigos de un solo golpe.

Pero aparte de las armas características de cada personaje, también disponemos de múltiples opciones para triunfar en los combates: tenemos un botón asociado a los hechizos (que requieren de un tiempo de preparación que nos deja expuestos), otro para acciones especiales y otro para realizar los esenciales movimientos de esquiva, que funciona también como habilidad de bloqueo si lo mantenemos pulsado. Al igual que con las armas, cada personaje dispone de habilidades distintas en este sentido: algunos bloquearán los ataques adoptando la clásica postura defensiva, mientras que otros utilizarán una barrera mágica que desaparecerá tras varios impactos. Fieles al estilo RPG, podemos mejorar todas estas habilidades desde el Altocristarium: una zona a la que sólo pueden acceder los alumnos de la Clase Cero, y en la que podemos gastar los pneumas (una sustancia que extraemos de los cadáveres enemigos con una sangrienta explosión) para mejorar estadísticas tales como la potencia, la eficencia, el tiempo de preparación, el alcance o la cadencia de las habilidades de cada personaje.

La vuelta al mapamundi

Otro de los elementos clásicos que regresan es el mapamundi, ausente desde la décima entrega. Al abandonar el Peristylio podemos explorar libremente el mundo de Orience, aunque ciertas zonas estarán bloqueadas y no podremos acceder hasta progresar en la historia. Cuando estamos en "campo abierto" los combates se suceden también al viejo estilo Final Fantasy: de forma aleatoria. Sin embargo, en ocasiones veremos monstruos de gran tamaño que deambulan por el campo; esto significa que son enemigos con un nivel muy alto, y lo más prudente al inicio de la aventura será esquivarlos... A menos que queráis ver cómo catorce jovenzuelos muerden el polvo, claro.

Pero a pesar de estos elementos clásicos, Type-0 HD ofrece un desarrollo "poco clásico" basado en misiones. Tras completar el primer capítulo, somos libres para ir donde nos plazca y explorar la academia, con una pequeña condición: abajo a la derecha veremos un contador que marca las horas restantes para el comienzo de la siguiente misión que hará progresar la historia. Pero tranquilos, que no tendréis que andar como locos luchando contra el crono para que no os pille el Bégimo. Este contador disminuye únicamente al realizar acciones determinadas, como hablar con un personaje con información especial o completar una misión secundaria, y cada acción consume una cantidad distinta de tiempo. Si queremos ir directamente a por la misión también es posible, pero nos perderemos algunas situaciones muy divertidas e interesantes que profundizan en la historia, así como jugosas recompensas.

Las misiones suelen exigir que nos desplacemos hasta una nueva localización y nos abramos paso luchando contra los enemigos que nos salen al paso, pero también existe una suerte de "asalto estratégico" en el que debemos ayudar a las tropas de Rubrum a conquistar ciudades en un pequeño minijuego que se desarrolla en el mapamundi, y que viene de perlas para cambiar de aires. Hay que señalar que las pocas ciudades que hemos podido visitar en estos primeros capítulos eran bastante planas y apenas ofrecían contenidos interesantes al explorarlas, a diferencia de la academia de Rubrum, en la que se respira vida y encontramos múltiples actividades.

Defectos que traen cola de Fénix

El hecho de que Final Fantasy Type-0 HD llegue traducido al castellano (el audio incluye los doblajes inglés y japonés) es un triunfo, sobre todo si tenemos en cuenta que con la versión de PSP los fans tuvieron que recurrir a una traducción no oficial (aunque, eso sí, de altísima calidad) para poder disfrutar de la aventura. Sin embargo, en esta versión hay ciertas líneas de diálogo que se alejan de lo que escuchamos de boca de los personajes, algo que puede chocar a aquellos con oído para el idioma de Shakespeare. Aunque también es cierto que algunas expresiones, como 'pagapociones' (para referirse a un 'pagafantas'), nos hicieron soltar una carcajada. Por otro lado, seguimos sin ver una mejoría gráfica que justifique su lanzamiento en esta generación y SÓLO en esta generación: no deja de ser una mera edición HD que se queda muy por detrás de lo que las nuevas consolas pueden ofrecer, en especial en el tema de las expresiones faciales.

Por otra parte, arrastra serios problemas de cámara que, de no solucionarse de aquí al lanzamiento el día 20 de marzo, van a hacer que cientos de fans de Final Fantasy sufran una horrible jaqueca, en especial cuando tengan que enfrentarse a enemigos que no paran de moverse. Aun asi, y obviando estos pequeños defectos, Final Fantasy Type-0 se postula como un verdadero soplo de aire fresco para la saga, que agradará a los fans de toda la vida... Y a los que quieran descubrir por primera vez el maravilloso mundo de Final Fantasy. Y no podemos irnos sin recordar que Episode Duscae, la demo del esperadísimo Final Fantasy XV, irá incluída en el paquete. Sólo con eso, a nosotros ya nos han convencido.

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